Los mejores relojes para despertar

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Levantarse, sobre todo cuando el sol sale más tarde, y más aún en la rutina pandémica, cada vez se hace más difícil. Si bien mejorar el sueño y la despertada depende de muchos factores, un aparato diseñado para eso puede hacer menos traumática la experiencia.




El peor momento del día, cuando todavía es de noche y del celular sale esa musiquita diabólicamente tierna, una feliz melodía de piano pero que, en la oscuridad de las 6:45, suena como la risa del demonio burlándose de tu interrumpido descanso, podría dejar de serlo.

O más bien, no tiene por qué ser una tortura. Las alarmas del celular, por muy bienintencionadas que sean, la mayoría de las veces solo producen hastío, lo que sumado al ritmo de vida predominante —de mucha pantalla, trasnoche y estimulantes—, terminan convirtiendo al despertar en un momento traumático, del que no nos reponemos durante el resto del día.

Para mejorarlo conviene modificar muchos hábitos y conductas —dieta, actividad física, uso de los espacios, etc.—, pero uno de los principales es dejar de lado el celular durante la noche. Así lo recomiendan los investigadores que ganaron el Premio Nobel de Medicina el 2017: para dormir más profundo y despertar sin furia —y por lo tanto gozar de una mejor salud y calidad de vida—, la medida más recomendable es apagar el teléfono o, si es posible, apartarlo de la habitación.

¿Cómo levantarse a la hora entonces? Como por tantas décadas lo hicieron nuestros antepasados: con un reloj despertador. No necesariamente con los antiguos, cuyas campanillas no eran nada celestiales, sino con los nuevos modelos, que se siguen fabricando, y que cuentan con ventajas que favorecen la amanecida, aportando además una cuota de diseño en los veladores.

Simulando el amanecer

Una de las principales novedades de algunos despertadores modernos es que, además de ofrecer múltiples tonos de alarma, distintas opciones de visualización y diferentes grados de inteligencia —algunos se pueden configurar con la voz—, son capaces de iluminar la pieza tal como lo haría el sol cuando amanece.

¿Siútico? Puede ser, pero lo cierto es que despertar así, con una luz naranja que de a poco crece en intensidad, tiene beneficios probados científicamente. El reloj biológico que todos llevamos dentro, el famoso ritmo circadiano —que regula el funcionamiento de los distintos órganos— se ordena principalmente a través de la luz exterior. Es decir, el cuerpo automáticamente comienza a despertar cuando comienza a iluminarse el lugar en el que estamos, echando a andar así las funciones de la vigilia.

Pero no siempre la hora a la que debemos despertarnos coincide con el amanecer natural, sobre todo en los meses de otoño e invierno, y es por eso que despertar en la oscuridad a veces se siente como algo profundamente incorrecto. Los niveles de melatonina, la hormona que ayuda a inducir el sueño, se mantienen altos en la penumbra, y es la luz la principal manera de suprimirla.

Lo que estos despertadores ofrecen, entonces, es una simulación del amanecer, inundando paulatinamente la pieza de una luz muy parecida a la del sol, que comienza rojiza, luego amarilla, hasta volverse de un cálido blanco. Como dentro de la retina hay células fotosensibles que detectan los cambios de iluminación —incluso si los ojos están cerrados—, al ocurrir este falso crepúsculo envían la señal de bajar la melatonina y comenzar a despertar de a poco, de forma menos tempestiva.

Un estudio en Europa, de hecho, confirmó que estos amanecer ficticios efectivamente eran útiles para empezar más activamente el día: los sujetos observados resolvían mejor ciertos problemas matemáticos y andaban con más equilibrio en bicicleta que aquellos que despertaron solo con una alarma.

Es lo que promete el Philips SmartSleep Wake Up Light, el mejor aparato de este tipo según Wirecutter. Su principal gracia es que, una vez que lo programas, no lanza una intensa luz blanca —para eso mejor prendo la luz— sino que comienza con una tenue luz roja que con suavidad va cambiando hacia una más brillante. Incluye además cinco sonidos de alarma —algunos naturales, como cantos de pájaro—, una opción de radio, una batería interna, que le permite funcionar si es que hay un corte de luz, y una alarma tradicional en caso de que no te despiertes.

La gracia es que se puede programar, por lo tanto si te tienes que levantar a las 6:30, la luz comienza a encenderse a las 6, dándote un rango de hasta 30 minutos para que el cuerpo perciba este “amanecer” y de despierte naturalmente. Lo malo es que aún no se comercia directamente en Chile, por lo tanto su precio —que incluye costos de aduana y de envío— es todavía bastante elevado.

Philips SmartSleep Wake Up Light HF520


Por supuesto, hay versiones chinas que también ofrecen algo parecido. No con la garantía ni la confiabilidad que entrega Philips, pero a menos de la mitad del precio y con resultados similares. Este, que se vende en Mercado Libre, tiene un diseño casi idéntico al SmartSleep y cuenta además con un puerto USB que funciona como cargador para celulares u otros dispositivos. Y al igual que el modelo de Philips, tiene además una modalidad “atardecer”, opuesta al amanecer y diseñada para quienes tienen problemas para quedarse dormidos. En vez de aumentar la luz, esta opción la va disminuyendo de a poco, aumentando así la secreción de melatonina e induciendo el sueño con más suavidad.

Despertador con luz de amanecer Homegardentoys


Diseño y funcionalidades

Como la inteligencia humana no parece suficiente —o la gente no quiere utilizarla—, entonces los objetos también deben pensar o actuar por nosotros. Y los despertadores no se han salvado de este proceso.

El Lenovo Smart Clock, uno de los relojes más reputados en esta categoría, viene con el Asistente de Google incluido, por lo tanto puedes encenderlo, apagarlo y ajustarlo solo con la voz, además de sincronizarlo con otros aparatos del sistema Google Home.

Da la hora, el clima y la fecha al mismo tiempo, en una pantalla digital sencilla y vistosa. También funciona como parlante Bluetooth y viene con una salida USB para cargar celulares y dispositivos. Podría ser más barato —tiene costos de envío—, pero su diseño moderno, la facilidad de configuración y su “inteligencia” hacen que valga su precio para quienes quieran despertar hablando y no buscando un botón en la oscuridad.

Lenovo Smart Clock


Algo más tradicional, aunque en un formato no tan convencional, es lo que tiene la radio reloj Sony ICF-C1. Un cuadrado casi perfecto, con una pantalla LED que se ve bien de día pero que no distrae de noche —y cuyo brillo además se puede regular—, y que dentro trae lo que al público más clásico le gusta: una radio AM/FM con sintonizador manual.

La alarma puede ser despertar con la voz del locutor o locutora matinal preferido o también un leve zumbido que vaya aumentando de a poco. Se conecta a la corriente pero incluye una batería interna en caso de apagones o cortes de luz.

Radio reloj Sony ICF-C1


Para los más excéntricos, Maxell tiene una radio reloj digital, con conexión Bluetooth para usarla también de parlante, que incluye un pequeño foco que proyecta la hora en la pared o el techo. ¿Para qué sirve eso? No lo sabemos, pero hay gente para todo, y quizá haya algunos que gusten de despertarse viendo números gigantes de colores.

Radio reloj Maxell con Bluetooth y proyector


Y por último, si la digitalización te tiene aburrido, la marca Karlsson tiene varios despertadores sencillos, análogos y elegantes, que funcionan a pilas y que le darán conservadurismo y decencia a tu velador. Si no te molesta el tic tac ni tampoco una alarma convencional —o eres capaz de soportarlos a costa de un diseño sobrio y distinguido— entonces es el reloj que estabas buscando.

Reloj despertador análogo Karlsson Lofty


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 10 de mayo de 2021. Los valores y su disponibilidad pueden cambiar.

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