Chile aprovecha flujos récord hacia fondos ESG de mercados emergentes y fue el mayor emisor de estos bonos en el tercer trimestre

El mayor emisor soberano fue Chile con US$7,9 mil millones, seguido de México (US$1,5 mil millones) y Kosovo (US$1,2 mil millones)”, dice un informe de BofA.




SQM y Entel fueron algunas de las empresas que durante octubre aprovecharon las bajas tasas y salieron al mercado internacional a emitir papeles bajo la denominación ESG (Environmental, Social and Governance, o comprometidos en aspectos ambientales, sociales y de gobernanza). Una sigla que cada vez se hace más conocida y que, dados los enormes flujos hacia instrumentos que invierten sólo en ella, ha generado un mercado donde también el fisco de Chile se ha hecho notar.

En total, Chile ha emitido este año US$ 28.415 millones en bonos, considerando las colocaciones en moneda externa y en moneda local. Pero parte importante han sido los bonos bajo la denominación ESG.

Según datos de Hacienda, actualmente Chile cuenta con cuatro bonos verdes, que han sido reabiertos en diversas oportunidades y en total suman aproximadamente US$ 7.700 millones; 9 bonos sociales que alcanzan aproximadamente US$16.500 millones; y un bono sostenible por US$1.500 millones. Así, los bonos temáticos soberanos de Chile alcanzan US$25.700 millones y representan alrededor de un 25% del stock de deuda de Gobierno Central.

Son justamente estas emisiones las que ha aprovechado el mercado ESG. Según un informe de Bank of America (BofA), en el tercer trimestre de 2021, de los US$69 mil millones emitidos en todas las monedas por empresas de mercados emergentes, entidades financieras, soberanos y agencias gubernamentales, la mayor parte correspondió a bonos verdes (57%), aunque los bonos de sostenibilidad han estado creciendo desde 2019 y los bonos sociales despegaron en 2020.

“La gran mayoría de las emisiones etiquetadas (en el 3T) fue de empresas (38%) y financieras (28%), con 19% de soberanos y 15% de agencias gubernamentales. El mayor emisor soberano fue Chile con US$7,9 mil millones, seguido de México (US$1,5 mil millones) y Kosovo (US$1,2 mil millones)”, dice el informe de BofA.

Las colocaciones se dan justo en un periodo donde los flujos de inversionistas hacia instrumentos que invierten en activos ESG han anotado una importante alza.

El banco de inversión detalla que el 25% de los flujos de entrada de este año a los fondos de mercados emergentes se ha destinado a fondos ESG , es decir US$6 mil millones ESG versus US$19 mil millones no ESG, según lo informado por EPFR al 30 de septiembre.

“Esos US$6 mil millones para ESG representan un aumento de 241% en comparación con el mismo período de 2020, comenzando desde una menor base. Esperamos que aumenten los flujos de entrada a ESG. Los fondos de mercados emergentes no están tan centrados en ESG como los fondos corporativos globales, con flujos de entrada de US$35 mil millones en ESG frente a US$4 mil millones en no ESG en lo que va del año”, detalla BofA.

Para este, “los factores ESG son cada vez más importantes en la renta fija, pero su adopción es más lenta en los mercados emergentes que en los mercados desarrollados. La regulación ha avanzado mucho más en la UE, por ejemplo, que está impulsando la agenda ESG en Europa. Fuera de Europa, muchos países aún tienen que establecer un camino hacia las emisiones netas de carbono cero para 2050 en virtud del Acuerdo de París. Por ahora, los flujos de entrada de ESG a la deuda de los mercados emergentes no han sido tan fuertes como los flujos de entrada de ESG a las empresas globales”.

Empresas chilenas como SQM, Entel, Celulosa Arauco, CMPC y BCI han emitido más de US$4.500 millones en bonos denominados en dólares –sin considerar otras monedas como euros- bajo la denominación ESG.

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