Latam Airlines allana el camino para salir de la quiebra y logra acuerdo con los acreedores disidentes

FILE PHOTO: A passenger plane arrives during a general quarantine amid the spread of the coronavirus disease (COVID-19), at the Arturo Merino Benitez International Airport, in Santiago, Chile May 26, 2020. REUTERS/Ivan Alvarado/File Photo

Tras semanas de reservadas negociaciones, la aerolínea y los acreedores críticos del plan de reorganización consiguieron la noche del lunes una fórmula económica que permitiría aumentar la recuperación de las deudas impagas. A cambio, los acreedores deberían inyectar nuevos recursos a Latam. Con ello, los bonistas locales se desistirían de sus acciones judiciales en Chile. "Hay acuerdo entre todas las partes", dice un ejecutivo involucrado en las tratativas. Los detalles serán revelados en las próximas horas.




Latam Airlines cumplirá a fines de mes dos años bajo la protección del denominado chapter 11, en Estados Unidos, y su plan de vuelo final para salir de la quiebra está a punto de conseguir la autorización final. A días de la efeméride de una crisis gatillada por la pandemia global del Covid 19, y a una semana de una audiencia clave en tribunales de Nueva York, Latam Airlines selló esta semana un acuerdo con los acreedores que aún se oponían al plan de reorganización que permitirá a la aerolínea abandonar el proceso de quiebra.

Este lunes, las partes alcanzaron un acuerdo que ahora debe ser definido en sus detalles y que este martes deberá ser visado por el directorio de la aerolínea. La compañía, en cuya propiedad participan la familia Cueto y las aerolíneas Delta y Qatar Airways, tomó la iniciativa en las últimas semanas y se acercó a los acreedores descontentos con el plan presentado en noviembre del año pasado, el que será visto la próxima semana en el Tribunal de quiebras de Nueva York.

Varias fuentes revelaron a Pulso que el acuerdo está casi listo y que está en proceso de redacción, pero declinaron entregar detalles, ya que en ocasiones anteriores ha habido avances que se han trabado a última hora. “Todas las partes lograron un acuerdo”, dijo un negociador en referencia a la empresa, sus accionistas, los acreedores que respaldaban el plan de reorganización y los acreedores críticos de ese programa.

El plan de reorganización de Latam lanzado en noviembre implicaba una inyección de cerca de US$ 8.190 millones a través de una combinación de emisión de nuevas acciones, bonos convertibles y deuda. Al salir del plan, la compañía estima que habrá reducido su deuda a US$ 7.260 millones y tendrá una liquidez aproximada de US$ 2.670 millones.

Para operacionalizar el plan, Latam considera la colocación de nuevas acciones por US$ 800 millones y la emisión de tres clases de bonos, algunos de ellos convertibles en acciones, lo que hará variar por completo la estructura accionaria futura de la compañía. Los accionistas principales actuales -los Cueto, Delta y Qatar Airways- no podrán tener más del 27% de las acciones, pero podrán nominar a cuatro de los nueve directores de Latam. Mientras, los acreedores que forman parte del grupo Ad Hoc de Acreedores, y que han sido representados por Evercore en la negociación, ocuparían cinco asientos. Las emisiones de los bonos dirigidos a ambos grupos consideran la inyección total de US$ 4.640 millones. Pero esa fórmula permitía una recuperación distinta de sus acreencias según el tipo de deuda de la que se tratara. Aquello había generado una fuerte molesta en algunos acreedores, sobre todo un grupo de bonistas chilenos.

Un acuerdo con los acreedores más críticos al plan de reorganización facilitaría la tramitación judicial en Estados Unidos del programa de reorganización y facilitaría que Latam salga del del chapter 11, algo que la compañía prevé para el segundo semestre de 2022. Y entre otras cosas, evitaría una judicialización que en Santiago podría entorpecer el avance del plan. Aunque el proceso se lleva en Estados Unidos, acreedores locales -tenedores de bonos por US$ 500 millones- han acusado que fueron discriminados en relación a otros acreedores internacionales y han hecho valer sus reclamos en tribunales chilenos: aquella ofensiva -liderada por los abogados Cristóbal Jimeno y Pedro Pablo Gutiérrez- amenazaba con dificultar el avance del fin de la quiebra.

A ellos se sumaban otros acreedores agrupados en el Comité de Acreedores No Garantizados (UCC, por su sigla en inglés), quienes también habrían aceptado una nueva fórmula negociada con la empresa, sus principales accionistas y los acreedores que habían respaldado el plan de reorganización.

Aunque aún no han trascendido los detalles, el contenido del acuerdo será dado a conocer en las próximas horas o días. “De esta semana no pasa”, dice uno de los negociadores que recuerda la próxima fecha clave: el 17 y 18 de mayo el tribunal de Nueva York evaluará el plan “último hito en el proceso de quiebra en los Estados Unidos”, dijo la aerolínea el viernes pasado.

En todo caso, la nueva fórmula incluiría mayores beneficios económicos para los acreedores disidentes: una mayor recuperación de deudas a plazos mayores y hasta un desembolso de dinero que debería cubrir Latam -el deudor- que superaría los US$ 250 millones, dice una fuente que ha seguido de cerca las negociaciones.

Los acreedores chilenos -entre quienes se cuentan las AFP Provida, Capital y Cuprum, además de la AFC, el banco Bice y las compañías de seguros de vida de Metlife y Security- acusaban que mientras los acreedores internacionales recuperarían el 100% de sus acreencias, los locales solo recibirían el 19% del valor nominal. La nueva fórmula implicaría un porcentaje mayor: un agente local estima que podría acercarse incluso al 50%, pero a cambio los acreedores deberán contribuir con dinero fresco.

Hasta el viernes de la semana pasada, Latam informó que su plan había conseguido ya un apoyo cercano al 82% de los acreedores en dólares y un 65% del número de votantes acreedores de las clases afectadas por el plan.

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