Las 6 claves para entender la nueva ley de portabilidad financiera

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El traslado de productos entre bancos que ahora será más barato y fácil de hacer, abarca cuentas corrientes, tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, de consumo y automotrices. ¿En qué consiste? ¿Cómo operará? ¿Cuáles serán los beneficios?




Luego de que la semana pasada el Congreso despachó el proyecto de portabilidad financiera, hoy el Presidente Sebastián Piñera promulgó la ley. Así, las personas y las empresas podrán cambiarse de banco u otras entidades, sin grandes costos para trasladar distintos productos, como cuentas corrientes, tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, de consumo y automotrices.

Eso sí, aún no empezará a operar, ya que los Ministerios de Hacienda y Economía tendrán 45 días para dictar el reglamento, y 90 días después los clientes podrán optar a este proceso.

Estas son las 6 claves para entender cómo operaba antes el traspaso de productos financieros, en qué consiste esta nueva ley, qué entidades están consideradas para la portabilidad financiera, los beneficios que traería, y los pasos a seguir en caso de querer acceder.

Lo que cambió: comparación más fácil de ofertas

Por lo general, en la actualidad, las personas cotizan su crédito hipotecario en distintos bancos, y eligen la alternativa más conveniente, y contratan todos los demás productos, tales como cuenta corriente, línea y tarjetas de crédito con la institución con la cual tienen su crédito hipotecario.

Esto se explica en parte porque no existe un formato estándar a través del cual las personas puedan comparar fácilmente todas las alternativas que les ofrecen las distintas entidades. Este proyecto crea un formato estándar que les permitirá a las personas comparar la totalidad de costos, en intereses y comisiones, que le cobran por todos los productos que le interesa contratar, facilitando al cliente la comparación entre alternativas.

Por otra parte, hoy es el cliente quien debe realizar la totalidad de trámites y gestiones correspondientes al cambio de proveedor financiero. Con la Ley de Portabilidad Financiera será el nuevo proveedor quien realice la totalidad de las gestiones a nombre del cliente, tal como ocurre con la portabilidad en telefonía móvil.

Adicionalmente, para refinanciar créditos con garantía real, tales como créditos hipotecarios, se debía alzar la hipoteca actual y constituir una nueva hipoteca, lo que genera altos costos y demoras en el refinanciamiento. La Ley de Portabilidad Financiera permitirá traspasar la garantía desde un acreedor a otro de manera más fácil y simple, abaratando el costo de refinanciar en 60% y disminuyendo el tiempo en trámites en 40%, según datos del Ministerio de Hacienda.

Por último, se regula y transparenta el proceso de portabilidad, especificando los pasos a seguir, plazos, formalidades e información a entregar, de manera que los clientes puedan decidir si portarse o no a una nueva institución financiera, conociendo de antemano los plazos, etapas y el funcionamiento del proceso, con lo cual se fortalece la protección del consumidor financiero.

Las entidades que están consideradas para la portabilidad

No solo habrá portabilidad financiera en los bancos. La nueva ley también contemplará a compañías de seguros, agentes administradores de mutuos hipotecarios, cooperativas de ahorro y crédito, cajas de compensación, instituciones que coloquen fondos de manera masiva (por ejemplo, empresas que otorgan créditos automotrices), emisores de tarjetas, y otras entidades fiscalizadas por la CMF.

Los productos que se pueden portar

Todos los productos financieros serán objetos de portabilidad, y sólo en el caso de los créditos hipotecarios habrá condiciones especiales.

Se podrán cambiar de proveedor financiero las cuentas de ahorro, cuentas vista, chequera electrónica, línea de crédito, tarjetas de crédito y débito, créditos de consumo y créditos automotrices, entre otros.

Los beneficios que se esperan

Desde el Ministerio de Hacienda han planteado que la iniciativa promoverá la competencia en el mercado de productos y servicios financieros, impulsando la inclusión financiera.

Además, espera una baja en las tasas de interés en algunos casos, ya que esta iniciativa promovería la competencia. Por otro lado, busca abaratar los costos de refinanciamiento en 60%.

Por otro lado, se reducirá la cantidad de trámites y tiempos necesarios para cambiarse de proveedor; y desde el gobierno también han señalado que con esto se fortalecerá la protección del consumidor financiero, y se fomentará la demanda interna, la actividad económica y el empleo.

Cómo funciona

La Portabilidad Financiera tiene dos modalidades: estándar, que es para cualquier producto financiero; y una para los créditos con garantía real, tales como préstamos hipotecarios o automotrices. En el caso del proceso estándar hay cinco pasos a seguir:

  1. El proveedor inicial emite el certificado de liquidación al cliente o al nuevo proveedor, documento que es gratuito y que contiene la información de todos los productos financieros vigentes. El cliente indica los productos que quiere contratar con un nuevo proveedor y los que quiere cerrar con el proveedor inicial.
  2. El nuevo proveedor emite una oferta con los productos y condiciones, la cual tiene una vigencia de al menos 7 días hábiles.
  3. El cliente acepta las condiciones ofrecidas y con ello otorga un “mandato de término” para que el nuevo proveedor pueda cerrar con el proveedor inicial los productos que actualmente tiene contratados.
  4. El cliente contrata con el nuevo proveedor los productos ofrecidos.
  5. El nuevo proveedor tiene 3 días hábiles para pagar saldos pendientes y requerir cierre de productos.

En el caso del proceso de subrogación, hay 6 pasos distintos:

  1. El proveedor inicial emite un certificado de liquidación al cliente o al nuevo proveedor, el que contiene la información de todos los productos financieros vigentes. El cliente indica los productos que quiere contratar y los que quiere cerrar con el proveedor inicial.
  2. El nuevo contrato puede modificar tasas, plazos y otras condiciones. El monto podrá ser modificado hasta el capital original del crédito inicial.
  3. El nuevo proveedor queda obligado a celebrar el contrato con el cliente en los términos de la oferta.
  4. A diferencia del proceso actual, no se requiere que el proveedor inicial firme documentos.
  5. Con el pago ocurre automáticamente la subrogación del crédito.
  6. El nuevo proveedor debe solicitar inscripción en el registro correspondiente, solo para efectos de publicidad.

¿En qué consiste la subrogación especial de créditos?

La subrogación especial de créditos permite que la nueva institución financiera pase a ser beneficiaria de la garantía, en el momento en que le paga a la institución inicial, sin necesidad de alzar y constituir una nueva garantía.

¿Qué significa la subrogación para los créditos? Los refinanciamientos, que actualmente demoran en promedio 75 días, pasarían a demorarse alrededor de 45 días, lo que significa un ahorro del 40% del tiempo, que equivale a 30 días.

Por ejemplo, actualmente refinanciar un crédito hipotecario de UF 1.000 implica un costo aproximado de $700.000. El proyecto disminuye este costo a aproximadamente $280.000, lo que significa una baja del 60% respecto del costo actual.

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