Mario Marcel: El aterrizaje del economista en el Ministerio de Hacienda en cinco claves y capítulos inéditos

Boric dice que Mario Marcel “es una garantía de seriedad” para las reformas de su gobierno, que “serán difíciles” de sacar adelante

Marcel abandona el Banco Central para convertirse en ministro de Hacienda

El actual presidente del Banco Central conoció al “círculo de hierro” de Boric durante las movilizaciones estudiantiles del 2011 y ha estrechado su relación con el mandatario electo en los últimos cuatro años. Marcel aceptó el cargo el fin de semana pasado, tras coincidir con Boric en la importancia de la gradualidad de las reformas, la disciplina fiscal y el logro que significaría sentar las bases para un modelo socialdemócrata en Chile.




En 1979, un joven y delgado estudiante de segundo año de Ingeniería Comercial de la Universidad de Chile entraba con cierta timidez a las oficinas del naciente y emblemático centro de estudios Cieplan, en Santiago, para debutar laboralmente como ayudante de investigación. Cuarenta y tres años más tarde, y luego de una ascendente carrera pública, Mario Marcel Cullell llegará al Ministerio de Hacienda para cumplir su mayor y más complejo desafío profesional.

Se sabe que conoce a la perfección cada pasillo del piso 12 de Teatinos 120, donde fue asesor y se desempeñó en el cargo clave de director de Presupuestos. “Es racional, analítico, riguroso, y no es especialmente sociable”, comenta un cercano, quien lo describe como un “verdadero jugador de ajedrez a la hora de avanzar en sus objetivos”.

Sin embargo, el Ministerio de Hacienda que le tocará liderar a partir de marzo tiene un contexto económico y político radicalmente distinto a lo que vivieron los anteriores jefes de las finanzas públicas. En medio de los duros efectos del estallido social y la pandemia en el empleo, crecimiento y salud fiscal, el aún presidente del Banco Central deberá llevar adelante las reformas económicas más ambiciosas de los últimos 30 años.

“El presidente Gabriel Boric entendió que hay una relación muy directa entre la suerte que tendrá Mario Marcel en el Ministerio de Hacienda y la suerte y el éxito que tendrá todo su gobierno”, afirma David Bravo, uno de los economistas más cercanos al que será el nuevo jefe de las finanzas públicas.

“La elección de Marcel en Hacienda es la señal más clara de que el Boric que va a gobernar es el de segunda vuelta, que representa a una coalición política más amplia de gobierno, que está dispuesto a conversar y a dialogar con todos”, asegura, a su vez, Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos de Cadem,

El nuevo capítulo en la vida del economista que se abrió hace dos días con el anuncio del presidente electo de incorporarlo a su gabinete arrastra una serie de hitos inéditos, los que también determinarán sus alianzas y las claves para tener éxito en su paso por el Ministerio de Hacienda.

Reunión Banco Central con Gabriel Boric

El origen de la relación con Boric y Jackson

Para entender la afinidad lograda entre Marcel, Boric y su actual “círculo de hierro”, hay que remontarse al 2011, cuando el presidente electo era uno de los voceros de la Confederación de Estudiantes de Chile, Confech, y lideraba junto a Camila Vallejo (futura ministra vocera de Gobierno), Giorgio Jackson (nominado ministro secretario general de la Presidencia) y Camilo Ballesteros las manifestaciones estudiantiles por una educación gratuita y de calidad, y que fueron un capítulo posterior a la denominada “revolución pingüina” del año 2006.

En un intento por conocer las reformas y las experiencias de los expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) en materia de educación y tras una frustrada petición al gobierno de la época para contactar al organismo en París, Giorgio Jackson se comunicó con Marcel, quien se desempeñaba entonces como subdirector de Gobernabilidad y Desarrollo Territorial del organismo. El nexo entre Jackson y Marcel fue el actual diputado Miguel Crispi, hijo de la exministra del Trabajo y exembajadora de Chile ante la Ocde, la socialista Claudia Serrano.

Un cercano al grupo recuerda que Marcel prestó ayuda y estructuró una agenda de visitas y reuniones con expertos de la Ocde para Jackson, Vallejo y Ballesteros, lo cual estrechó un vínculo con los dirigentes estudiantiles de la época.

Sin embargo, la relación directa con Boric nace hacia principios de 2017, cuando Mario Marcel ya era presidente del Banco Central. Durante una exposición ante la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados hablaron por primera vez, en lo que se transformó en el inicio de una relación que se fue fortaleciendo con el tiempo.

Una fuente cercana a Marcel recuerda una de las sesiones de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, cuando se trató el proyecto de ley para determinar rentas de autoridades públicas. “Ambos conversaron largamente sobre la conveniencia de limitar los sueldos de los altos cargos del Estado”, describe la misma fuente.

Los contactos y la afinidad entre Marcel y Boric se intensificaron durante la pandemia. A petición de dirigentes del Frente Amplio, Marcel organizó una videoconferencia para explicar las consecuencias de la crisis del coronavirus en la economía chilena, lo que acercó aún más los vínculos, confirman cercanos a esa reunión.

“Boric y Marcel tuvieron muchas conversaciones también a propósito del cuarto retiro durante el año pasado, donde el presidente del Banco Central era firme detractor de esa política. Hay un respeto y una admiración mutua”, recuerda una fuente del círculo cercano de Gabriel Boric.

Cómo se convirtió en el elegido del presidente

Si bien los trascendidos sobre quien ocuparía el clave puesto de Hacienda datan desde antes de la primera vuelta, el verdadero menú de opciones se focalizó en tres nombres tras los resultados del 21 de noviembre. Además de Mario Marcel, la lista corta de candidatos que realmente interesaban en las filas de Apruebo Dignidad la integraban la economista y académica de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) Andrea Repetto y el ex presidente del Banco Central Roberto Zahler.

Mientras que en forma privada y pública Repetto y Zahler se marginaban de la carrera por llegar a Teatinos 120, Boric le comunicó al Presidente Sebastián Piñera su decisión de iniciar las conversaciones formales con Mario Marcel para incluirlo en su gabinete.

Sin intermediarios de por medio, los contactos formales entre el presidente electo y el economista se iniciaron luego de los resultados de la segunda vuelta presidencial, en la que Boric logró un holgado triunfo, confirman fuentes que conocieron dichas conversaciones.

Sin embargo, cercanos al Partido Socialista revelaron que, en paralelo, el propio presidente del PS, Álvaro Elizalde, propuso al economista y exministro de Energía de la segunda administración de Michelle Bachelet, Máximo Pacheco Matte, como “Plan B” en la eventualidad de que las conversaciones con Marcel hubieran fracasado entonces. La misma fuente reconoce, no obstante, la resistencia que podría haber generado al interior de Apruebo Dignidad la llegada de un perfil cercano al mundo empresarial como es Pacheco.

Un economista que conoció las tratativas reconoce que el cierre final de las conversaciones entre el presidente del Banco Central y Gabriel Boric para integrarlo a su gabinete se logró el fin de semana pasado.

Foto: Luis Sevilla

Las condiciones que permitieron su llegada a Hacienda

Con todo, el acuerdo para lograr que Marcel llegará al Ministerio de Hacienda pasó por acordar los pisos mínimos de una relación que será clave para el éxito del jefe de las finanzas públicas y del gobierno en general.

Tanto cercanos a Boric como al presidente del Banco Central confirman que la moderación y el giro evidenciado por el mandatario electo durante la campaña de segunda vuelta convencieron a Marcel de llegar a Teatinos 120, pese al riesgo político y reputacional que significa para su consolidada carrera.

El relato asimilado por Boric en los últimos dos meses de priorizar la salud de las finanzas públicas y de avanzar en las ambiciosas reformas estructurales prometidas en campaña de forma gradual y responsable fue clave para el economista cercano al PS.

“Intuyo que a Marcel le debe haber parecido razonable lo que se introdujo en el acuerdo de implementación programática, donde se incluyeron las propuestas de Marco Enríquez-Ominami y Yasna Provoste después de la primera vuelta. De otra forma, no hubiera aceptado el cargo”, asegura un cercano al equipo programático de Boric.

“Creo que su gran incentivo también es ser el primer ministro de Hacienda que construya las bases de un modelo socialdemócrata o de un Estado de bienestar en Chile”, resume la misma fuente.

Un economista de gran cercanía a Marcel reconoce en él a un “progresista” que siempre ha estado interesado en atacar los temas de desigualdad, abusos y falta de competencia en el mercado. “Marcel tiene intenciones de hacer cambios sociales, por lo tanto, no va a convertirse en el policía del programa, pero sí va a asegurarse que el programa avance de manera sostenible y responsable”, afirma la misma fuente.

Los que conocen el estilo del nuevo titular de Hacienda creen que Marcel ya está trabajando en los detalles de su primer gran desafío a partir de marzo. Coinciden en que intervendrá la reforma tributaria y buscará los instrumentos más adecuados para los objetivos deseados. “Creo que una condición evidente que debe haber puesto Marcel para llegar a Hacienda es revisar los criterios y los instrumentos de la reforma tributaria que enviará cuando asuma”, afirman en Apruebo Dignidad.

Para Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos de Cadem, Marcel debe haber convenido con el presidente un trato directo y sin intermediarios. “Probablemente, si Marcel pidió algo es línea directa con el Presidente de la República. No tener una intervención en su comunicación con el resto del comité político, que es probablemente el principal conflicto que han tenido los ministros de Hacienda”, afirma el experto, quien recuerda la escasa comunicación entre el exministro Rodrigo Valdés y Michelle Bachelet, lo que terminó con la renuncia del economista antes de terminar su periodo.

Izikson coincide, asimismo, en que el nuevo titular de Hacienda debe haber pedido prerrogativas para nombrar a su equipo en el ministerio, especialmente al clave director de Presupuestos.

El director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, David Bravo, afirma que más allá de las condiciones que haya conversado con el presidente para arribar a Hacienda, Marcel está dispuesto a salir de su “zona confort” para lograr cambios en el país.

“Él va a arriesgar su capital político y reputación, porque está convencido de que el país requiere de esos cambios importantes, que hay materias que están inconclusas, y al mismo tiempo está comprometido con todo lo que se ha hecho en Chile desde el año 90″, afirma Bravo, quien organizó hace pocas semanas un homenaje al economista y doctor de la Universidad de Cambridge.

El nuevo ministro secretario general de la Presidencia, Giorgio Jackson, junto al presidente electo, Gabriel Boric.

Sus aliados en el gabinete y el posible tándem político

Una de las grandes incógnitas que rodean a la nominación de Marcel es el apoyo político que tendrá al interior de un gabinete especialmente variado y con presencia relevante de ministros del Partido Comunista (PC). El propio presidente de la colectividad, Guillermo Teillier, declaró el viernes no conocer a Marcel, lo que fue interpretado como un gesto de incomodidad con la llegada del economista.

Si bien hay una distancia generacional con el presidente electo y el comité político, quienes conocen de cerca a Marcel esperan que Giorgio Jackson se transforme en su principal aliado en el gabinete, a quien conoce desde 2011. Incluso, esperan que se materialice un tándem de poder clave al interior del gobierno entre el propio Boric, Jackson y Marcel. “El nombramiento de Marcel tiene que estar alineado con Giorgio Jackson, que hasta ahora es el jefe político de Boric. Es muy probable que haya una tríada de Jackson, Boric y Marcel”, resume Roberto Izikson, de Cadem.

El nuevo gobierno ha prometido una serie de reformas estructurales, como la tributaria y la de pensiones, que necesariamente generarán roces al interior del gobierno sobre los instrumentos a utilizar y la velocidad de los cambios propuestos

En este sentido, Roberto Izikson plantea que las principales tensiones de Marcel con el resto del gabinete podrían venir con quien será la futura ministra del Trabajo, Jeannette Jara (PC). “Evidentemente, la principal resistencia para lo que pueda o no hacer Marcel va a estar dentro del gabinete, asociado al Partido Comunista”, sostiene Izikson, quien recuerda los enfrentamientos entre el ministro de Hacienda de Michelle Bachelet, Andrés Velasco, y el entonces ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, por las reformas laborales.

Mientras Izikson estima que el otro rival en el gabinete podría ser el futuro ministro de Economía, Nicolás Grau, un cercano al núcleo duro de Boric estima lo contrario. “No tengo dudas de que van a hacer una alianza y van a trabajar juntos. Grau debe haber sido un elemento importante para que Marcel alcanzara el cargo. Ambos tienen una relación previa profesional y académica en la Universidad de Chile”, afirma el personero de Apruebo Dignidad.

Lo que determinará su éxito o fracaso en Hacienda

Los expertos coinciden en que el principal desafío de Mario Marcel en Hacienda será estabilizar la economía y recuperar la salud de las deterioradas finanzas públicas, en el marco de un escenario político de alta complejidad y en medio del trabajo de la Convención Constituyente.

“Debe asegurar que el manejo fiscal va a estar apegado a la disciplina y se ejecutará con criterio técnico, anteponiendo con ello la consecución del fin último de la política económica: preservar el bienestar social. También aplicar el uso de la política fiscal como un instrumento verdadero para mantener a la economía alrededor de su trayectoria potencial, reconociendo y dejando en claro que la política económica no es una fuente de crecimiento, sino solo un instrumento para moderar las alzas y bajas del ciclo económico”, sostiene Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moodys.

Un cercano a Marcel coincide en que el desempeño del economista será medido por lograr que la economía facilite y no dificulte el progreso social en el país, y posibilite los cambios.

David Bravo va más allá y asegura que es clave que el nuevo ministro inicie con urgencia la recuperación de los 700 mil empleos perdidos durante los últimos dos años, de manera que no se transforme en un lastre para la segunda etapa del gobierno. “Su labor también es generar un fuerte contraste con lo que ha sido este último año en Chile, con toda la fiebre de los retiros de pensiones. Ese populismo que vimos y que estaba en todos los sectores políticos. Una vuelta a la disciplina fiscal es lo que necesitamos, pero al mismo tiempo también una disciplina política. Un respeto por las instituciones”, resume Bravo.

De hecho, el propio Marcel entregó el viernes algunas señales de lo que buscará en la cartera de Hacienda. Aseguró que su rol será " ayudar a crear las condiciones económicas, financieras y operacionales” para que las reformas se puedan llevar adelante paso a paso, con diálogo y responsabilidad fiscal.

“El desafío que enfrenta este ministro nuevo no es el que enfrentaron los ministros de Hacienda en los gobiernos anteriores. Puede ser equivalente al desafío histórico que tuvo (el exministro de Hacienda de Patricio Aylwin) Alejandro Foxley en el año 90, donde se mezclaron desafíos macroeconómicos y políticos”, concluye el economista David Bravo.

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