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Michael Clark toma distancia de socios de Sartor: “Nunca fui invitado a cumpleaños, no conozco a sus familias, no he estado en sus casas”

El ex director de Sartor ha declarado varias veces, la primera de las cuales ocurrió dos días después de cumplir los 49 años. En los testimonios disponibles hasta ahora, no habla de Azul Azul, pero sí de su historia con el grupo fundado por Pedro Pablo Larraín, los servicios prestados para dos empresas, su rol en el bono Nexus y el que, cree, es el origen del descalabro: el factoring ECapital.

Michael Clark, presidente de Azul Azul. Foto: Photosport JONNATHAN OYARZUN/PHOTOSPORT

Michael Clark ha declarado más veces de lo que se sabe públicamente. Fue primero el 24 y 25 de junio, pero luego acudió la semana pasada, el miércoles 15 de julio, antes de que la lluvia cayera sobre Santiago. Hasta ahí sumaba más de 100 páginas de testimonio. Pero esta semana volvió a declarar por última vez. Las tres primeras declaraciones ya están en manos de las partes que litigan en la investigación del fiscal Juan Pablo Araya, que formalizará a 11 personas ligadas al grupo Sartor -entre ellas su controlador, Pedro Pablo Larraín Mery, y Michael Clark, ex director- el 30 de julio próximo.

“Lo primero que quiero dejar absolutamente claro es que jamás he actuado con el propósito de defraudar a nadie, y que nunca me he quedado con dinero ni he recibido fondos que no correspondan a un trabajo real y efectivamente realizado. Todas mis decisiones siempre han sido tomadas sobre la base de criterios técnicos y financieros, con los antecedentes con que contaba a la fecha”, dijo la primera vez que estuvo frente al fiscal Araya, el miércoles 24 de junio, dos días después de cumplir los 49 años de edad. “Nunca antes había estado involucrado en un proceso penal, y menos como imputado”, aseguró.

Ingeniero comercial, Clark trabajó en el BBVA de 2005 a 2011 y luego en el Banco Penta, hasta 2015, cuando se independizó y formó Redwood Capital junto a dos socios para prestar asesorías en estructuraciones financieras. Además, es socio de Inversiones Kaysen S.A., junto a otras personas, la que tiene un terreno en Lo Barnechea, hoy en arriendo.

Frente a Araya, se autodefinió como una persona reservada, de pocos amigos y vida social tranquila. A los Sartor los conoció cuando estaba en Penta y llegaron a ofrecer productos novedosos, pues ofrecían “una rentabilidad dos o tres veces mayor que un depósito o un fondo mutuo corto, con un riesgo no muy distinto y, por tanto, una ratio de rentabilidad super interesante”. Entonces, dijo, hizo en Sartor alguna “inversión de poca monta, fueron unos 15 a 20 millones de pesos” con ahorros y bonos.

En 2019 se sumó como asesor para comités de créditos y en 2020 se incorporó ya formalmente como director de la Administradora de Fondos Generales (AGF). Clark ha dicho que a fines de 2021 dejó de asistir a los comités de crédito, ya que se comenzaron a aprobar operaciones solo por correo electrónico, sin escuchar exposiciones de casos ni presentaciones de casos de negocios, algo con lo que no estuvo de acuerdo.

La vinculación con los Sartor fue lejana, aseguró. “Mi relación con los socios y ejecutivos de Sartor fue estrictamente laboral. Debido a mi personalidad reservada, dedicada exclusivamente a mi familia y al deporte, jamás participé en eventos sociales, fiestas o viajes corporativos. A mayor abundamiento y sólo para ejemplificar, nunca fui invitado a cumpleaños, no conozco a sus familias, no he estado en sus casas, nunca realicé viajes con ellos, nunca salí a comer con ellos”, dijo, a excepción de Pedro Pablo Larraín: en ocho años fue una sola vez a su casa. Tampoco, aseveró, fue invitado a participar directa ni indirectamente como socio en los negocios paralelos del grupo.

Sí admitió y declaró otra relación comercial como asesor o como Redwood: recibió remuneraciones por dos contratos de supervisión firmados con Autofidem SpA y el Fondo de Inversión Privado LS, sociedades ligadas a los Sartor. “Hay un mandato formal con precios de mercado, hay responsabilidades por las partes, informando la marcha del negocio, informes mensuales que se hicieron, no son informes falsos”, testificó. Sobre esos contratos, declaró extensamente ante el fiscal. Y sobre el bono Nexus y un negocio que, a ojos de Clark, está en el origen de la crisis de Sartor: Emprender Capital.

Hasta esta semana, no había entrado en detalle en la operación sobre Azul Azul. Probablemente lo hizo en su último testimonio, aún reservado para las partes.

El bono Nexus

En su primera declaración, de 27 páginas, Clark explicó por qué se le vincula al denominado bono Nexus, emitido por Nexus Chile Health, la matriz de la isapre Nueva Mas Vida. Clark conocía a Nexus porque había participado en estructurar el financiamiento de la compra de los activos de salud, en 2018.

En septiembre de 2023, declaró, Banchile vendió bonos que tenían una posición nominal de 100 mil UF en Nexus, pero a un valor de UF 22 mil. Redwood recibió el encargo de adquirir esos bonos para Nexus, la que no lo hizo directamente porque prefería mantener ese dinero como capital de trabajo disponible. La pérdida de valor del bono, emitido en 2020 como parte de un financiamiento mayor acordado un año antes con Euroamérica, se explicaba según Clark por el contexto de los años pospandemia y la crisis de las isapres. ¿La razón de la compra? “A Nexus le preocupaba justificadamente que Banchile vendiera ese bono a inversionistas ajenos y externos al mundo de las isapres, o lo que se denomina como fondos buitres”, jusitificó.

Para financiar esa operación, Redwood, la empresa de Clark, recibió un financiamiento de $ 875 millones de parte del fondo Sartor Deuda Privada, a una tasa de 1,5%, superior a la de mercado, entonces en 1%, dijo. El honorario de Clark, declaró, fue de 1.000 UF y un variable de 1,5%. Y para el fondo de Sartor, dijo, fue un “buen negocio”. El bono fue revendido por Redwood a Sartor en septiembre de 2024 y en diciembre, Sartor, apremiada por la CMF, lo vendió a Nexus. “Dicha venta fue beneficiosa para Sartor”, aseguró.

“Esta operación, que por muchos ha sido cuestionada, mal mirada, vilipendiada, publicitada por terceros con el objetivo de perjudicarme (...) cumplió con todos los elementos y requisitos establecidos por la compañía y la ley”, remató.

El caso ECapital, según Clark

La semana pasada, Michael Clark declaró sobre la arista de Emprender Capital Servicios Financieros SpA, una empresa de factoring en la que Sartor participó y que generó una millonaria pérdida para los fondos que administraba la gestora hoy caída en desgracia.

Según dijo Clark, la empresa era controlada en 2017 por Sergio Yáñez Astete, con el 50%, y los hermanos Sergio y Francisco Gómez Yáñez, a través de Inverges. La empresa de factoring y leasing tuvo un gran crecimiento y varios actores proveían líneas de financiamiento a la firma.

“La apariencia de solidez que proyectaba Ecapital comenzó a resquebrajarse hacia 2018, según lo han expresado los querellantes. Lo que entonces no era público —y que solo se reveló años después— era que la cartera de factoring estaba sustancialmente sobrevalorada: los pasivos de la sociedad superaban con creces los activos realizables. Ecapital e Inverges, su matriz, eran técnicamente insolventes", analizó Clark en su declaración del 15 de julio.

Según Clark, Sergio Yáñez -quien también será formalizado la próxima semana- no habría alertado a los inversionistas y habría llegado entonces a un acuerdo con la matriz de Sartor para refinanciar la deuda y mantener la apariencia de normalidad. ECapital tenía una deuda de $ 25 mil millones con fondos de Sartor y en esa reestructuración se prendó en favor de Sartor el 25% de Inversiones La Araucana, matriz del grupo inmobiliario del mismo nombre, ligado a Yáñez, y el 100% de Inverges. Aquello fue en 2018 y, dice Clark, Sartor comenzó a tener injerencia directa en ECapital. Los hermanos Gómez y Yáñez quebraron relaciones y terminaron sus relaciones societarias en esas mismas fechas. Los primeros acusaron actuaciones irregulares en el factoring.

En mayo de 2019, Inversiones Cerro El Plomo, de los socios de Sartor, compró el mismo 25% de La Araucana en $ 12.912 millones. “Es difícil de comprender”, dijo Clark, sobre aquella operación, cinco meses después de obtener la prenda, a una valorización muy distinta.

En 2020, fondos de Sartor entraron con el 15% a ECapital y un asiento en un directorio. Y se produjeron una serie de acuerdos, repartos de dividendos y pactos de accionistas que, dice Clark, favorecieron a Sergio Yáñez en detrimento de Sartor. A esa fecha Clark no era director ni “participé en ninguno de esos acuerdos”, afirmó.

Clak estuvo en el directorio de Emprender Capital desde inicios de 2021 hasta mediados de 2022, junto a los hermanos Pedro Pablo y Carlos Larraín, y participó en unas 15 reuniones. El gerente general era Hugo Baranda. Clark recibía una dieta de $ 1 millón. “Cuando yo era director de Emprender Capital, yo entendía que Sartor tenía un 35% de la propiedad de Emprender Capital y ahora revisando los antecedentes entiendo que tiene un 65%”, manifestó extrañado Clark en su extensa declaración.

“Yo no conocía en ese momento la realidad de lo ocurrido en 2018, ni los detalles del acuerdo de silencio, ni la insolvencia oculta del conglomerado. Lo que me presentaron fue una compañía con problemas de gestión en un momento complejo, dada la coyuntura que vivía por el país, es decir, post estallido social y pandemia Covid-19, lo que explicaba la existencia de una alta cartera en cobranza judicial, gastos operacionales excesivos para su generación de flujos y acceso a financiamiento caro que necesitaba diversificarse”, aseguró.

Clark cuestiona auditorías futuras, valorizaciones incorrectas de activos y falta de entrega de información. Y enarbola con ello una tesis. “A la luz de los antecedentes que he podido analizar con motivo de esta investigación puedo concluir que la situación de insolvencia que se produjo en algún momento del 2016/2017 en Emprender Capital y que se decide no sincerar el 2018 sino que esconder, finalmente terminó generando una pérdida mayor en los fondos de Sartor”, opina.

Aquello, agregó demostró las falencias del esquema de negocios de los Sartot. “Yo creo que el modelo de Sartor como era finalmente administrar platas de familias y no de inversionistas institucionales nunca se vio expuesto a retiros muy significativos o por mucha plata en un mismo momento”, reflexionó. Además, indicó que el caso de Emprender Capital no explotó antes por las bajas tasas de interés de entonces y porque no hubo retiros de importantes de inversionistas institucionales, hasta que la UNAB y SURA lo hicieron.

Clark se refirió también a la creación, en 2021, de una sociedad llamada Danke, la que fue controlada ern su momento por Carlos Larraín Mery, hermano del controlador, para congregar los servicios financieros, una idea, dijo, de los abogados de HD Group, para tener un vehículo de servicios financieros no relacionado a la AGF y que cumpliera así con la normativa legal. “Danke era Carlos Larraín y el no participaba de la propiedad de la AGF”, indicó.

“Lo anterior junto a los antecedentes que he podido tener a la vista refuerzan la hipótesis que la creación de Danke tenía por objeto la no consolidación de las deudas de Emprender Capital en los fondos públicos de Sartor y con ello no develar la realidad financiera, hipótesis que he podido desarrollar sólo con los antecedentes de la investigación”, afirmó.

Credicorp quiso comprar Sartor

En su última declaración, Clark habló además del fondo Facturas Dólares USD, creado ad hoc para un único aportante, el grupo financiero Credicorp, hoy querellante en la causa, que acusa un millonario desfalco.

Clark reveló en ese caso un desconocido intento por adquirir Sartor por parte del conglomerado peruano. El ingeniero comercial afirma que la cercanía entre Sartor y Credicorp databa al menos desde 2020, cuando se creó el fondo Táctico Perú.

“Entiendo que, Credicorp el año 2023 había suscrito un acuerdo de confidencialidad con Sartor para realizar un due diligence, con el objeto de potencialmente adquirir Sartor AGF. Entiendo que la cercanía entre ambos era tal que, el año 2024, Credicorp presentó una oferta no vinculante para formalmente hacerse de la totalidad de SartorAGF. Todo lo anterior, fue gestionado directamente por los socios de Sartor, no tratándose este tema en directorio”, reveló.

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