Andrés Couve, nuevo ministro de Ciencia: así se gestó su llegada a La Moneda

Asumió una activa participación cuando las demandas del mundo científico salieron a la luz, se tomaron las calles y captaron la adhesión ciudadana. Se transformó en vocero del movimiento. Clave además en su nombramiento fue su acercamiento al mundo empresarial, que le permitió ganar la confianza del sector y que su nombre tomara fuerza entre el resto de los candidatos.


El 13 de agosto de este año se publicó en el diario oficial la Ley N° 21.105. Se creaba así el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Su labor, dice la norma, es establecer un marco general que “estructure, impulse, coordine y promueva las actividades de ciencia, humanidades y desarrollo tecnológico en todas sus etapas”. Todo ello con el fin de contribuir al desarrollo sustentable y al bienestar social.

Una nueva institucionalidad para la ciencia en Chile, que ingresó como proyecto el lunes 23 de enero de 2017. Y que hoy finalmente cerró el primer capítulo de su creación: la incógnita de quién sería la persona asignada como ministro o ministra.

Andrés Couve, académico del Departamento de Neurociencia de la Facultad de Medicina U. Chile, director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI), fue el nombre que anunció el presidente Sebastián Piñera.

En la Moneda

Fuentes cercanas al científico señalaron a Qué Pasa, que previo a la actual asignación sostuvo conversaciones por cerca de un mes con La Moneda y el Ministerio de Economía.

Un aspecto clase en su nombramiento fue su preparación. Se acercó al mundo empresarial. Un paso que pudo haber creado el acercamiento que permitió generar más confianza, aseguran, y que su nombre fuera uno de los que más fuerza tomó entre los posibles candidatos.

El recién nombrado ministro comenzó a buscar la forma de conectarse con otros autores, “y ahí se acercó -y esto es clave, porque no muchos científicos lo han hecho- al mundo empresarial, generando muchos eventos con empresarios top chilenos”, señala Claudio Hetz, director del Instituto de Neurociencia Biomédica, de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.

En los últimos meses ya participaba mucho en la Sofofa y acaba de ganar un proyecto Corfo. “Y ahí hay un grupo gigante de empresarios que estuvo dispuesto a escucharlo. Todo esto le fue abriendo las puertas de una carrera paralela a la ciencia, mucho más política, transformándose en una voz nuestra, asumiendo un liderazgo y acercándose a los políticos, generando las confianzas necesarias para que el gobierno le ofreciera este gigantesco desafío”, sostiene Hetz.

Quienes lo conocen lo definen con un perfil político más cercano a la izquierda, pero sin una postura reconocida, en pocas palabras, moderado. Y en cuanto a su visión económica, dicen, es más bien liberal.

Con Carolina Torrealba, designada como subsecretaria de este Ministerio, son amigos desde hace tiempo y trabajan juntos. Esa cercanía es muy destacada dentro de su círculo más cercano, que califican como un plus en términos que se conocen, se tienen confianza y saben perfectamente cómo es el trabajo del otro. Quienes los conocen aseguran además, que se trata de una buena dupla. Trabajarán bien juntos, sostienen.

Andrés Couve en la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Foto: FACULTAD DE MEDICINA U. DE CHILE / DAVID GARRIDO.

Su paso desde mundo de laboratorios e investigaciones, a un rol más político lo tuvo a fines del 2015. En ese momento comenzaron, junto a Torrealba, a mandar cartas a los medios y manifestar su molestia, por un tema hasta entonces ausente de la discusión nacional: la falta de contratos de muchos científicos en Chile.

Comenzó a participar activamente en las movilizaciones. Fue parte de quienes se manifestaron en enero de 2016 frente a la Moneda. Se posiciona como un vocero de la comunidad científica y se vuelve un referente. La ciencia en Chile comenzó a ser una preocupación de la ciudadanía.

Crítico del desempeño del anterior gobierno en el tema de ciencia, sus cercanos relatan que de su parte no existía un rechazo a la ex presidenta Michelle Bachelet, pero sí cuestionaba que no había una postura clara y “jugada” con respecto al tema. Tampoco eran lo suficientemente escuchados.

Su nombre estuvo entre quienes firmaron la carta titulada Nuestros gobiernos han elegido la ignorancia, publicada en medios nacionales en 2016, que destacaba como la comunidad científica chilena estaba desolada, “por la baja inversión en ciencia, tecnología e innovación, pobres capacidades tecnológicas, bajísimos números de investigadores por habitante”, entre otros aspectos. Misiva que llamaba a implementar un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

La sensación de que a los científicos no se les escucha, Couve la mantuvo con el gobierno actual. Hubo muchas reuniones en las que se discutió el tema del Ministerio y a las cuales científicos no eran invitados, pese al expreso deseo de ellos de ser parte del proceso. Lo que cambió hace menos de un mes cuando las reuniones con la Moneda fueron mucho más formales y concretas.

Mundo científico satisfecho

Un científico a cargo de las ciencias. Una noticia que fue recibida de excelente forma por el mundo científico nacional. El temor de que una figura más vinculada a la política y con un perfil distinto fuera quien encabezara la nueva institucionalidad, estaba presente.

El nombramiento de Andrés Couve y Carolina Torrealba, como ministro y subsecretaria del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, es un gran acierto del gobierno que potenciará la ciencia de nuestro país, destaca Alexis Kalergis investigador y académico de la Universidad Católica y director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (Imii).

Ambos cumplen con los atributos para implementar e iniciar la marcha del nuevo Ministerio. “Me parece que es una excelente noticia para todo Chile que se haya implementado este tan esperado nuevo Ministerio, que estoy seguro, cuenta no solo con el apoyo de la comunidad científica nacional, sino que de la ciudadanía. Esto dado que la ciencia es cada vez más materia ciudadana, y en particular por el hecho de que la ciencia chilena puede aportar de manera directa a nuestra sociedad”, indica Kalergis.

Gabriel León, bioquímico y divulgador científico de la U. Andrés Bello, coincide con esa percepción positiva. “Tengo la mejor opinión de Andrés Couve. No solo es un científico de renombre, muy respetado por sus pares, sino que es muy interesante su visión política de la ciencia. Desde afuera puede parecer que no tiene experiencia en política, pero me parece que él tiene lo mejor de dos mundos: conocimiento técnico en el campo de la ciencia y habilidad para moverse en los intersticios del poder”.

“Como comunidad científica, estamos muy contentos con la decisión de nombrar a científicos activos en el nuevo Ministerio. En particular, Andrés Couve, tiene cualidades como investigador y como gestor y además, se relaciona bien con el mundo académico, empresarial, cultural y social. Es una elección muy acertada”, indica en la misma línea Miguel Allende, académico de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, director del Centro de Regulación del Genoma y coordinador del proyecto 1000 genomas.

“Chile tiene la oportunidad de liderar en muchos aspectos porque tenemos una comunidad científica capaz y con buenas ideas. Estamos esperando el llamado del Ministro para sumarnos a ese esfuerzo”, dice Allende.

Francisco Martínez, decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile, destaca el prestigio con el que cuenta Couve en el ámbito científico, “es muy respetado como académico y creo que va a poder entender bien la misión de contribuir desde la ciencia a que Chile aproveche la ventana que se ha creado con la revolución que estamos viviendo en Inteligencia Artificial, Acceso a datos masivos, Robótica y Manufactura Digital”.

Ambos son personas inteligentes, capaces y competentes, que conocen el trabajo científico y las condiciones en las que se hace ciencia en Chile, resalta Laura Gallardo, directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y académica del Departamento de Geofísica de la U. de Chile. “Me parece muy apropiado el nombramiento de Andres Couve y de la subsecretaria Torrealba, creo que tienen visión. Esperamos también que ellos tengan el apoyo político y financiero adecuado para llevar a cabo su labor. Es difícil pensar en una buena gestión si solamente mantenemos un 1.36 del Producto Interno Bruto como financiamiento de la ciencia y tecnología y conocimiento”.

Sergio Lavanderos, director del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas, estuvo en la ceremonia en la que se nombró a Couve y se reconoce contento por el anunció. “Andrés es respetado por todos nosotros, es un par nuestro y admiramos su trayectoria su trabajo, y creo que con Carolina harán una excelente dupla. Ellos tienen toda la capacidad y energía, y también van a tener todos nuestro apoyo”. Pese a que existían otros candidatos, “para nosotros es muy bueno que se haya elegido a un científico con estas competencias”.

Lo más destacado es que finalmente se haya nombrado a dos personas que conocen del sistema científico e investigación en Chile, que también han sido investigadores, indica Cristina Dorador, académica de la Universidad de Antofagasta e investigadora titular CeBiB (Centro Biotecnología y Bioingeniería). “Hay mucha tarea por delante, las tareas propias de la implementación del Ministerio que no es menor, pero también hay decisiones políticas importantes como qué rol quiere jugar Chile de aquí a futuro en el desarrollo de la ciencia, tecnología y conocimiento, porque una cosa es que tengamos infraestructura ministerial, pero otra es que no tenemos presupuesto para hacer lo que todos queremos”.

Hubiese sido un espaldarazo muy importante para toda la temática de género que hubiera sido mujer, agrega Dorador. “Pero esta Carolina Torrealba como subsecretaria. Es claramente urgente implementar una política de género en el ministerio, porque si queremos realmente hacer la diferencia tenemos que considerar todas las miradas, la mirada de la diversidad que representa este país, género y regiones”.

Paulo Barraza, encargado del Laboratorio de Neurociencias, Cognición y Educación del CIAE, Universidad de Chile, celebra el nombramiento de Andrés Couve, como una gran noticia para el desarrollo científico, tecnológico y cultural del país. “Me consta que es un profesional comprometido no solo con la ciencia y sino también con la educación. Desde mi perspectiva, uno de sus grandes desafíos será intentar incrementar la inversión en I+D, que en nuestro país alcanza apenas al 0,4% del PIB, muy por debajo del promedio de la OECD que está en torno al 2,4%”.

Manuel Kukuljan, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, en la cual Couve es profesor titular del Programa de Fisiología y Biofísica, señala que es una doble alegría por el prestigio de Couve y por ser parte de esa universidad. “Es un honor y lo vamos a echar de menos pero creemos que es muy bueno para el país. Como colegas conocemos sus capacidades, conocemos su independencia y comprensión del sistema como para hacer el mejor trabajo de instalar algo que no existe. Me parece que aquí no hay ninguna filiación política que condicione, Andrés es independiente políticamente hasta donde yo sé, creo que es un reconocimiento a alguien que lo puede hacer bien seriamente”.



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