El despegue de Argentina: este viernes lanza desde Cabo Cañaveral abordo de un cohete de SpaceX, su sexto satélite hecho en el país

Bautizado SAOCOM 1B, el satélite está diseñado para obtener imágenes con el objetivo de detectar la humedad del suelo e información de la superficie terrestre. Rafael Bielsa, embajador de Argentina en Chile, dice que el proyecto posiciona a su país entre los escasos países que construyen sus propios satélites.




El Complejo de Lanzamiento Espacial 37 es una de las rampas de despegue más icónicas del Centro Espacial John F. Kennedy, en Cabo Cañaveral. Desde este lugar fueron lanzadas las misiones Saturno de la Nasa y el Apolo 5, el primero de la saga de cohetes que finalmente llevaron al hombre a la Luna.

Será también el lugar de lanzamiento del próximo cohete Falcon 9 de SpaceX, la empresa de Elon Musk, que entre sus “pasajeros” figura el satélite argentino SAOCOM 1B, que demuestra la altura que ha logrado el programa espacial trasandino.

El lanzamiento, previsto para este viernes, marcará el despegue del sexto satélite confeccionado en Argentina, cuyo objetivo será observar la Tierra.

El satélite, en la imagen, será lanzado finalmente este viernes.

Fernando Hisas, gerente de Proyectos Satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), señala que se trata del sexto satélite que lanzan, tras el SAC-A, el SAC B, el C, el D y SAOCOM-1A.

“Los dos satélites SAOCOM (1A y 1B), responden a la necesidad de revisita (frecuencia de observación), que es necesaria para generar mapas de humedad de suelo sobre nuestras áreas de producción agropecuaria, con la precisión y resolución requeridas”, explica Hisas.

Rafael Bielsa, embajador de Argentina en Chile, explica que el lanzamiento del SAOCOM 1B significa la ratificación de una trayectoria de desarrollo espacial que tiene más de 60 años: “Esto ha logrado posicionar a la Argentina entre los escasos países a nivel mundial que cuentan con la capacidad de construir sus propios satélites. Implica, asimismo, la continuidad de un proceso virtuoso de producción de ciencia y tecnología nacional, de altísima calidad, reafirmando que se pueden llevar adelante proyectos de este calibre desde los países en vías de desarrollo”.

La misión, liderada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), había sido propuesta originalmente para marzo, pero debido a la pandemia tuvo que ser postergada. En total, participaron 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico del país.

El equipo de profesionales de la misión espacial.

La disponibilidad internacional de imágenes radar en banda L con fines operativos, necesaria para generar los mapas de humedad de suelo, es prácticamente inexistente. “Solo existe a la fecha la misión ALOS de Japón, pero no está disponible con fines operativos. Cumplir el mandato del Plan Espacial Nacional argentino requería, o bien contratar a un proveedor internacional para que diseñara y construyera el satélite, o bien hacerlo nosotros”, señala Hisas.

Dice que dado que existe la capacidad científico-tecnológica en la Argentina, “la decisión fue más que obvia”.

Bielsa establece que “los países de la región lidiamos con dificultades que tienen que ver con nuestro patrón de inserción en la economía global, entre muchas otras razones. Logros como éste señalan que existe margen para la autonomía cuando a la inteligencia y el esfuerzo, se les suma la continuidad en las políticas”.

Trabajo conjunto entre Cabo Cañaveral y Córdoba

La delegación técnica argentina responsable de la campaña de lanzamiento partió el viernes 3 de julio a Estados Unidos. Son 18 profesionales que trabajan en la etapa de ensayos y pruebas del satélite previas al lanzamiento y durante el mismo.

Desde Cabo Cañaveral, el director Ejecutivo y Técnico de la Conae, Raúl Kulichevsky, explica que la misión fue pensada para ofrecer soluciones a problemáticas locales de Argentina que, hasta hoy, no pueden ser satisfechas con información de otros satélites.

“El contrato para el lanzamiento de los dos SAOCOM 1 por parte de SpaceX, surge de una licitación pública internacional que la Conae llevó a cabo en su momento, y que ganó dicha empresa”, argumenta Hisas.

Además del trabajo que realizan desde Estados Unidos, un equipo de expertos monitoreará el desarrollo de la misión desde el Centro de Control de Misión ubicado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae, en Falda del Carmen, Córdoba (Argentina).

Ensamble de SAOCOM 1B en Córdoba, Argentina.

“La misión SAOCOM es una misión espacial del mayor nivel tecnológico internacional, que muestra a la Argentina a la altura de las principales agencias internacionales en esta materia. Por otra parte, en el país ya se han realizado satélites geoestacionarios de comunicaciones actualmente operativos, y hoy la industria argentina tiene acuerdos internacionales para desarrollar satélites geoestacionarios de comunicaciones de nueva generación (es el caso de Invap SE). Este cuadro posiciona a la Argentina en una situación de liderazgo en la región”, señala Hisas.

La misión contará con tecnología de avanzada. Para la observación, utilizará un instrumento activo que consiste en el radar SAR, que trabaja en la porción de las microondas en banda L del espectro electromagnético.

Ilustración del satélite orbitando la Tierra. Crédito: Conae

Podrán detectar la humedad del suelo y obtener información de la superficie terrestre en cualquier condición meteorológica u hora del día, entre otras funciones. Esto es posible porque las microondas del radar son capaces de atravesar las nubes y “ver” aunque esté nublado, tanto de día como de noche. Estas características hacen que los SAOCOM sean especialmente útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas.

Una vez que el SAOCOM 1B salga de órbita y se separe del lanzador, el Centro de Control de Misión de la Conae en Córdoba tomará el control del satélite. Entonces, se van a comenzar a desarrollar una serie de actividades críticas, que abarcarán cerca de 36 horas, dedicadas mayormente al despliegue de la antena radar.

Ensamble antena SAOCOM 1B.

Las imágenes que obtenga el satélite quedarán disponible en la página web de la Conae.

Trabajo a nivel regional: vínculo con Chile

Actualmente, la carrera espacial se ha convertido en un trabajo colaborativo. Muchos países trabajan en conjunto, con un mismo objetivo. Latinoamérica no es la excepción.

Sandra Torrusio, gerenta de Vinculación Tecnológica de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), señala que la cooperación con Chile tiene ya alrededor de 15 años. “Desde cooperar en temas de emergencias y catástrofes como fue el terremoto/tsunami de Concepción en 2010, o los distintos episodios de erupciones volcánicas a lo largo de la cordillera que compartimos, o los incendios forestales en la Patagonia, o la búsqueda del avión Hércules en aguas del Pacífico con datos SAOCOM 1A en diciembre de 2019″.

“La capacitación profesional y académica también ocupa un lugar destacado, hemos tenido a colegas chilenos participando en varios cursos en distintos niveles y seminarios, hemos compartido encuentros científicos como los eventos LARS (Latin American Remote Sensing Week), que se desarrollan en Chile. Además, cooperaciones específicas con el Ciren (Centro Nacional de Recursos Naturales) y el Sernageomin (Servicio Nacional de Geología y Mineria)”, explica la profesional trasandina.

Torrusio señala que también tienen contacto con la Fuerza Aérea Chilena, universidades como la Universidad de Chile y Universidad Mayor, y últimamente diálogo con Achide (Asociación Chilena del Espacio).

“Consideramos también la posibilidad de afianzar más los vínculos entre ambos países en materia espacial en general y en temas más específicos como estudio del espacio profundo, iniciativas como el satélite meteorológico geoestacionario regional y aplicaciones de los datos y productos derivados de la misión satelital argentina de radar SAOCOM. Entendemos que la cooperación internacional y el fortalecimiento en estos temas en la región son la clave para avanzar en el desarrollo tecnológico que tanto necesitamos”, explica.

Hisas añade que si bien, “existen diferentes grados de avance, hay una convicción común acerca de la importancia de tener protagonismo en esta tecnología. Por eso la Argentina está interesada en promover la creación de una Agencia Espacial Regional, que permita una colaboración activa entre los distintos países, y en particular está proponiendo el desarrollo conjunto de un Satélite Geoestacionario Meteorológico que cumpla con los requerimientos y prioridades de la región”.

Ficha técnica:

- 3.000 kilogramos de peso

- 4,7 mts. de altura y 1,2 mts. de lado, plataforma de servicio

- 3 paneles solares de 1,51 x 2,7 mts. cada uno. Total de 13 m2

- 35 m2 antena radar SAR desplegada

- 7 paneles de 1,5 x 3,5 mts. forman la antena radar

- 1.500 kg. peso de la antena radar

- 225 imágenes SAOCOM por día

- 620 kilómetros la altura de la órbita

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