La extraña variación de Covid-19 detectada en Magallanes que intriga a los científicos

Investigadores de la U. de Magallanes identificaron que la cepa de los casos de los meses de mayo y junio eran diferentes a los que se presentaron en los meses siguientes. ¿La diferencia? En julio se detectó una mayor presencia del clado 20B o linaje del virus Sars-CoV-2 en la población.




El virus que causa la enfermedad de Covid-19, muestra muchas variaciones. Y junto con su propagación y con el avance de los meses, también evolucionan sus distintas cepas o variantes. Son las llamadas mutaciones que, en Chile, según detalla un reciente estudio, tiene una particularidad en extremo sur del territorio: una eventual nueva cepa del coronavirus en la Región de Magallanes.

La región fue una de las primeras en informar la mayor cifra de contagios el 11 de abril, con 50 contagios. El 1 de octubre se informó de 132 infectados y una positividad del 33%.

Al secuenciar el genoma de las cepas clínicas en la zona, investigadores del Centro de Asistencia Docente de Investigación de la Universidad de Magallanes, identificaron que la cepa de los casos de los meses de mayo y junio eran diferentes a los que se presentaron en los meses siguientes. ¿La diferencia? En julio se detectó una mayor presencia del clado 20B o linaje del virus SARS-CoV-2 en la población.

El análisis del genoma del virus durante la propagación de la enfermedad revela su evolución y transmisión, explica Marcelo Navarrete, director del Centro de Asistencia Docente de Investigación de la Universidad de Magallanes. El investigador pide ser cauto con los resultados de la investigación, “un estudio que está en desarrollo aún, son resultados preliminares y que se comunicaron a las autoridades”.

El sábado 3 de octubre, en la entrega del reporte de Covid-19, el ministro de Salud, Enrique Paris, nombró el estudio y la detección de una variante de coronavirus en Magallanes en la segunda ola del brote de contagios.

La subsecretaria de Salud Paula Daza, por su parte, señaló que el estudio se está evaluando, “si hay alguna mutación en el virus, si es un virus nuevo, si es el mismo virus, si esto fue una reintroducción; hay una serie de medidas que se están evaluando para ver qué es lo que está pasando”.

Clado 20B, la cepa que intriga a los científicos

Los clados o linajes principales del virus reciben ese nombre por el año en que se estima que han surgido y una letra. Cada clado está al menos a 2 mutaciones de su clado principal. De esa forma, por ejemplo, se han nombrado a linajes de Sars-CoV-2 como 19A, 19B, 20A. El detectado en Magallanes corresponde al 20B.

Lo que el equipo de investigación ha estudiado es cómo ha cambiado el genoma del virus a lo largo del tiempo en la región. Las variantes que constituyeron a los virus dominantes durante los meses de mayo y junio, Navarrete explica, tendieron a desaparecer en los meses posteriores. “En esos meses logramos un adecuado control de la pandemia, pero luego en los meses siguientes se da una explosión de casos y lo que vimos que las variantes no seguían la línea evolutiva de la ola anterior desde una perspectiva genética”, detalla.

Un trabajo resultado de más de tres meses de monitoreo local del comportamiento de SARS-CoV-2 y que destaca por el aporte a la investigación científica regional. “Es de importancia que haya desarrollo en las regiones. La capacidad local es fundamental para identificar y observar los fenómenos que nos afectan a nosotros, y no estar dependiendo de otros centros”, indica Navarrete.

Equipo de investigación del estudio. De izquierda a derecha, Mónica Pinto infectóloga, Rodrigo Muñoz infectólogo, Jorge González microbiólogo, Marcelo Navarrete médico hematólogo, Jacqueline Aldridge bioinformática y Diego Alvarez bioinformático.

Ese linaje, si bien está presente en el resto del mundo, se encuentra en una baja frecuencia. “Está descrito ese genoma en otros lados, pero muy poco y por algún motivo encontró un nicho en esta región”, sostiene Navarrete. Pertenece a la categoría 20B y diverge dentro de ese grupo, añade, “y esta esporádicamente descrito en Italia, España”.

Así como el linaje 20A corresponde al que dominó el gran brote europeo a principios de 2020. El 20B, es otro clado europeo que presenta a su vez diversas mutaciones consecutivas.

¿Más contagiosa?

¿Esa variedad contribuye a un mayor contagio? Navarrete enfatiza que en el actual estado de la investigación “no se sabe si contribuiría a mayor contagio”. Lo que sí se sabe, indica, es que presenta la característica de tener una mutación en la proteína spike aquella encargada de la adherencia del virus al organismo. “Actualmente con un grupo de expertos en modelamiento estructural estamos viendo los potenciales efectos tendría, pero es materia de investigación”, aclara.

“Hasta el momento desconocemos qué factores facilitan que tenga una alta frecuencia acá, tampoco se sabe si se puede expandir al resto del país”, indica el investigador sobre los resultados de la investigación. Actualmente, dice, se está preparando el manuscrito del estudio y “primero hay que hacer experimentos para confirmar esas hipótesis”.

Imagen microscópica del coronavirus.

Nicolás Muena, investigador de la Fundación Ciencia y Vida, indica que siempre hay que hacer esta vigilancia genómica, para saber si esas variaciones podría otorgale alguna ventaja a Covid-19, como hacerlo más infeccioso, por ejemplo.

Sobre el clado 20B, dice Muena, se sabe que los primeros aislados se detectaron en Europa occidental, “parece que ahí ocurrió la mutación y se hizo mas frecuente en el tiempo, por ejemplo, en Rusia se ha hecho la variante predominante, y la variante antes era la 20A”.

Saber en este momento si se expandirá al resto del país, dice Muena, no es simple de determinar. “Es difícil dar una respuesta a eso, porque esto va siendo muy dinámico entonces es difícil predecir se va a ser más frecuente en el país o no”.

Por ejemplo, en la India, dice Muena, hay algunas partes en que predominante 20A y en otras 20 B. “Es difícil predecirlo, porque no sabemos si la de Magallanes es 20B clásica o si hay mutaciones en spike o si se tratará de alguna nueva que le pueda otorgar ventaja al virus como mayor estabilidad o infectividad". La mayoría de las variaciones, añade, no le otorga evadir el sistema inmune, "es mucho menos frecuente que el coronavirus logre eso porque tienen un mecanismo de corrección de esas mutaciones y esas mutaciones son lentas, el coronavirus se equivoca menos que otros virus gracias a eso”.

Identificar esas variaciones es un avance, dice Navarrete, pero “a uno le preocupa que estas evidencias se utilicen como excusa para relajar las medidas en la población, las únicas medidas son las medidas de distanciamiento, es importante que todas las personas en especial en la región sigan manteniendo distanciamiento social y uso mascarilla”.

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