Revista Nature destaca técnica chilena para proyectar futuros escenarios de la pandemia

Partícula de Sars-CoV-2. Crédito: Design Cells / SPL

Investigación fue desarrollada en 2021, utilizando un método creado en el Instituto de Ciencias Biomédicas de la U. de Chile que permite cuantificar los anticuerpos neutralizantes usando un virus que produce la proteína de la luciérnaga.




La revista Nature Microbiology publicó un estudio liderado por investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (ICBM), en el que se describe la circulación de la variante Lambda, la más predominante entre las cepas del virus SARS-Cov-2, causante de la pandemia por Covid-19, durante el año 2021 en Chile.

El artículo, cuya co-primera autora es la académica Dra. Mónica Acevedo, entrega evidencia respecto a cómo diversas cepas del virus evaden la protección que confieren las inmunizaciones masivas y, de esta manera, la técnica permite proyectar escenarios futuros del curso de la emergencia sanitaria.

En específico, el trabajo analizó el comportamiento de dos grupos de pacientes sanos y convalecientes, ante dos vacunas y cuatro variantes, con especial énfasis en la de carácter predominante en Sudamérica: Lambda. Los resultados fueron obtenidos con una herramienta de manipulación genética creada por científicos nacionales, además de colaboraciones con diversos centros chilenos y extranjeros.

Un grupo de personas en el centro de Santiago. Foto: Andrés Pérez

Destacado por una revista de alto impacto a nivel mundial, el estudio de los investigadores de la Universidad de Chile contó con la colaboración de diversas entidades, como el Instituto Pasteur de Montevideo, Uruguay, la Universidad de Magallanes y las clínicas de la Universidad Católica y Santa María. Los grupos de pacientes participantes fueron trabajadores del área de la salud y pacientes convalecientes de la infección.

“A nivel mundial se han publicado diferentes trabajos que comparan el impacto de las variantes en la inmunidad conferida por las vacunas, pero no había ninguno que entregara evidencia chilena e incluso extrapolable a Sudamérica. Es un conocimiento que puede ayudar a tomar decisiones futuras sobre vacunación o proyectar nuevos escenarios”, añadió Acevedo.

Método chileno

La investigación fue desarrollada durante 2021, utilizando un método creado en los laboratorios del programa de Virología del ICBM, que permite cuantificar los anticuerpos neutralizantes usando un virus que produce la proteína de la luciérnaga. Se trata de una técnica creada por científicos nacionales y que ha contribuido a apoyar diversos procesos, entre ellos, las estrategias de vacunación y la necesidad periódica de dosis de refuerzo.

Se trata de una técnica creada por científicos nacionales y que ha contribuido a apoyar diversos procesos, entre ellos, las estrategias de vacunación y la necesidad periódica de dosis de refuerzo. Foto: AP.

“Lo que hicimos fue comparar dos esquemas de vacunación –Sinovac y Pfizer– y vimos las importantes diferencias entre cada uno. Lo más relevante de este estudio es que contamos con evidencia local acerca de lo que ocurre con las variantes predominantes, en determinados momentos y con el esquema de vacunación del país. Esto es bastante dinámico”, dijo la viróloga chilena.

La probabilidad de predominio de una variante puede estar relacionada con su capacidad de evasión de la respuesta inmune, y no necesariamente con mecanismos de replicación viral o que ésta sea más infectiva, expuso la investigadora del ICBM. Por tanto, contar con evidencia local sobre cuál es el potencial evasivo de las mutaciones del SARS-CoV-2 es fundamental para establecer proyecciones sobre cómo se comportará la pandemia en los próximos meses o años.

“Si hoy aparece una nueva variante, nosotros podemos usar el pseudotipo viral y podemos sugerir, en función de nuestros datos, si esta variante tiene un gran escape inmunológico y por tanto podemos predecir que habrá un aumento explosivo de casos, por ejemplo”, detalló Acevedo.

En la Universidad de Magallanes, el Dr. Marcelo Navarrete, director médico de su laboratorio de Biología Molecular, lideró un grupo que tuvo una tarea clave dentro del estudio: el modelamiento de cuatro variantes y de la respuesta de Spike para cada una de ellas. Utilizando herramientas bioinformáticas, lograron determinar que, en el caso de Lambda, su capacidad de evasión se daba porque presentaba mutaciones importantes.

El investigador apuntó que, desde la UMAG, observan con programas y simulaciones computacionales las estructuras de las proteínas y su dinámico movimiento en el organismo.

“Estos cambios hacían predecir, en conjunto con una menor capacidad de neutralización de la vacuna, que podría ser una variante de mayor preponderancia a nivel mundial. Sin embargo, apareció Omicrón y la terminó desplazando. Todo esto habla del potencial del virus para ir sorteando nuestros mecanismos de defensa”, señaló el académico de la casa de estudios con sede en Punta Arenas.

La Dra. Acevedo ejemplificó este escape con el comportamiento de una cerradura. “Una llave entra en forma perfecta, pero si la cerradura cambia, esa llave no encajará de forma perfecta, y va a costar abrir la puerta. Es similar para este virus: cambió tanto la cerradura que ya no abre de la misma forma. La región a la que se une el anticuerpo empieza a cambiar y perder afinidad con el anticuerpo o este se une en forma menos potente. Por eso el virus puede infectar a la célula, pese a la vacuna”.

Replicación del virus

“Creemos que el desarrollo de esta técnica de formación de pseudotipos virales para la cuantificación de anticuerpos ha sido nuestro gran aporte. El protocolo se basa en la creación de ‘virus falsos’, que mantiene la estructura del VIH original, pero exponiendo en su superficie la proteína Spike del SARS-CoV-2, la llave que le permite al virus invadir la célula y replicarse. En tanto, dentro del genoma del VIH se inserta un gen reportero de una proteína llamada luciferasa, que es la que utiliza la luciérnaga para producir luz”, explicó.

Utilizando herramientas bioinformáticas, lograron determinar que, en el caso de Lambda, su capacidad de evasión se daba porque presentaba mutaciones importantes.

De esta manera, cuando el virus infecta a la célula (que a su vez poseen el receptor ACE-2, que es reconocido por la proteína Spike de SARS-CoV-2) y no existen anticuerpos neutralizantes, el pseudotipo viral puede entrar al interior de la célula y producir luminiscencia. Los anticuerpos neutralizantes son capaces de unirse a la proteína Spike y bloquear la entrada del virus. En esta dinámica inversa no se produce luz. Es decir, la intensidad o capacidad neutralizante de un anticuerpo es directamente proporcional a la disminución de luz, que es una señal indirecta de la entrada del virus a la célula.

La investigadora detalló que, una vez que ocurre el ingreso, se da inicio a la maquinaria de replicación del virus. La ventaja de este gen reportero es que con muy poca luminiscencia es posible detectar y cuantificar, y esto le confiere ventaja sobre otras proteínas reporteras, como las proteínas fluorescentes. “En este método es posible incluir las distintas mutaciones del virus, en particular, las diferentes proteínas spike de cada variante”.

El sistema de detección de anticuerpos neutralizantes, un trabajo liderado por los académicos de la Facultad de Medicina de la U. de Chile Fernando Valiente y Ricardo Soto-Rifo, fue reconocido el último año por el Ministerio de Ciencias, Innovación, Conocimiento y Tecnología, Corfo y la Red de Gestores Tecnológicos de Chile (RedGT), en el contexto de los Premios de Transferencia Tecnológica 2021 en la categoría “Tecnología COVID”

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