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De Zalo Reyes a Shakira, de Bruce Springsteen a Jorge González: los momentos más legendarios que dejó el Movistar Arena

Desde este fin de semana, el recinto del Parque O'Higgins -uno de los epicentros de la música en vivo en el país- dejó su nombre de Movistar Arena luego de 18 años para pasar a llamarse Santander Arena. En ese recorrido, dejó hitos imborrables en su escenario, desde capítulos consulares de la música nacional hasta el paso de dos miembros de The Beatles.

De Zalo Reyes a Shakira, de Bruce Springsteen a Jorge González: los momentos más legendarios que dejó el Movistar Arena

El Movistar Arena ya es historia. Pero de las grandes. El recinto funcionó desde 2006 -y desde 2008 con ese nombre- como uno de los mayores epicentros de la música en vivo en el país, congregando algunos de los shows más memorables que han recalado en la capital en el siglo XXI.

Sin embargo, su cuna fue mucho menos estelar. El origen está en 1956, cuando el arquitecto y destacado atleta chileno Mario Recordón proyectó un enorme estadio cubierto en el Parque O’Higgins. La idea era disponer de un gran coliseo deportivo para Santiago y utilizarlo para el Mundial de Básquetbol que Chile organizaría en 1959. Pero todo se vino al piso: los recursos y las prioridades estatales giraron hacia el Estadio Nacional de Ñuñoa, que debía remodelarse a las puertas del Mundial de Fútbol de 1962.

La segunda oportunidad vino en 1971, cuando se retomaron los trabajos en graderías y techo pensando en los Juegos Panamericanos de 1975, cuya organización inicialmente se había adjudicado a Santiago. Pero finalmente la cita no se desarrollaría en la capital, por lo que la estructura quedaría casi abandonada, sin uso, alzándose durante décadas como uno de los grandes “elefantes blancos” de la ciudad.

Incluso en2000 tuvo un capítulo fatídico: el 7 de abril de ese año, en un partido de Copa Davis entre Chile y Argentina, el público terminó arrojándole sillas, monedas y lo que tuviera a mano a los jugadores trasandinos, provocando la cancelación de la serie y duros castigos posteriores para Chile.

Desde 2006 comenzó una nueva etapa primero como Arena Santiago y luego como Movistar Arena, consagrado principalmente a la música. Y a partir de este sábado 5, su destino será otro: el lugar ahora se llama Santander Arena, en un flamante trato comercial asociado al banco.

Aquí, repasamos algunos de los momentos legendarios -y no tanto- que dejó como Movistar Arena, nombre instalado en la memoria de miles de chilenos que alguna vez aplaudieron un espectáculo.

*El primer encuentro

Curiosamente, el primer cara a cara del Arena Santiago con la masividad no fue a través de la música. Su primer encuentro multitudinario fue la visita del Dalái Lama, en mayo de 2006. El líder espiritual reunió a cerca de 10 mil asistentes, en un evento marcado por su discurso y por muchos fieles dispuestos a escuchar su credo. El propio recinto actualmente considera ese acontecimiento como su inauguración con el nombre de Arena Santiago.

*El concierto debut

No pasó mucho para que sus paredes recibieran a la primera estrella artística. Y el elegido fue Daddy Yankee. Absolutamente idóneo: el hombre consular del reggaetón se presentó el 12 de junio de 2006, en plena eclosión irrefrenable del género y de hits como Gasolina, por lo que el lugar agotó sus boletos y se repletó en un chasquido de dedos.

Fue la primera vez que el Arena Santiago se asociaría a localidades vendidas en minutos y una alta euforia por ir a alguno de sus shows, situación que se replicaría con normalidad con el curso de los años y que hoy parece totalmente habitual.

El puertorriqueño congregó a cerca de 15 mil personas y ofreció un espectáculo de casi dos horas. Volvería varias veces a la tarima del Parque O’Higgins: en 2011, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2019.

*El arranque oficial

Aunque Daddy Yankee materializó el pistolazo de salida para la música en el lugar, oficialmente se considera el retorno de Los Tres -en ese entonces, luego de un paréntesis de seis años- como el momento oficial en que el reducto abrió sus fuegos.

Tanto el conjunto penquista como el sitio querían darle un carácter estelar a sus respectivos comienzos. Y así lo hicieron: los hombres comandados por Álvaro Henríquez desplegaron un concierto que sobrepasó las dos horas y lo grabaron para un registro que posteriormente apareció en DVD. Aunque no tenían en sus filas al baterista original Francisco “Pancho” Molina – en su puesto estuvo Manuel Basualto-, la audiencia llegó igual y atiborró el arena.

Vueltas de la vida: en abril de 2024, para concretar su nuevo regreso -esta vez ya con Molina en las baquetas-, el grupo volvió a escoger el espacio capitalino, esta vez ofreciendo cuatro recitales. Follaje en el invernadero fue el inicio y Tu cariño se me ve el cierre. Los Tres y el Movistar Arena poseen una historia casi umbilical.

Los Tres son los primeros chilenos en llenar cuatro Movistar Arena consecutivos. Fotos Mariana Soledad.

*El show del convencimiento: aquí sí pueden aterrizar las estrellas

Con un inicio paulatino y remitido a nombres nacionales como Los Tres, el Movistar Arena se fue convenciendo con los meses que podía albergar a estrellas mundiales, con una gran producción y habitualmente acostumbradas a desembarcar en estadios de fútbol.

La colombiana Shakira inscribió ese punto de inflexión: una figura de alcance planetario también podía aterrizar en un reducto para no más de 15 mil personas, casi como una cita íntima y exclusiva. De hecho, en esa venida de 2006, la cantante se presentó el 21 de noviembre en el Arena Santiago, para luego saltar un día después al Estadio Nacional. Tuvo público para ambos momentos.

Además, dejó una suerte de anzuelo de la exclusividad: quienes la vieron en ese show en Parque O’Higgins -en ese entonces como la mayor estrella latina del orbe- pueden sentirse afortunados, ya que difícilmente, por su estatus actual y por asuntos presupuestarios, podría volver a un espacio de tamaño más acotado. Eso sí, una parte importante de los grandes de la música posteriormente pasaron por el Movistar Arena.

Wu Xiaoling

*El momento político – musical

Hay un hito que los melómanos y fanáticos de la música en vivo recuerdan con particular estima y cariño al pensar en la bitácora del Movistar Arena: los dos recitales que la banda estadounidense R.E.M. materializó en el lugar los días 3 y 4 de noviembre de 2008, hasta ahora los únicos que han dado en escenarios locales.

Como se trataba de un debut -y en el contexto del festival SUE junto a Kaiser Chiefs, The Mars Volta, The Jesus and Mary Chain y The Ganjas-, gran parte del público llegó a encontrase con una banda que por años dominó la radio local, además de despachar una serie de videos que marcaron a una generación completa a principios de los 90.

Pero, más allá de lo musical y generacional, el cara a cara tuvo un aspecto extra e imborrable: la segunda fecha del día 4 estuvo cruzada por las elecciones presidenciales estadounidenses, donde Barack Obama tenía grandes opciones de llegar por primera vez a la Casa Blanca.

En pleno escenario, el cantante Michael Stipe sacaba del bolsillo entre canción y canción su celular para informar en tiempo real, como el mejor reportero internacional, cómo Obama iba ganando algunos estados clave.

En backstage, los músicos le pidieron a la producción que habilitara canales estadounidenses para seguir en vivo el proceso. Cuando la victoria de Obama estaba resuelta, invitaron a todos los presentes que estuvieran vestidos con poleras o atuendos con su rostro, a subir al escenario. Sobre el cierre, la fiesta fue completa.

*Dos lujos impensados

Ya está dicho: el Movistar Arena nos acostumbró a disfrutar de más cerca a figuras de estatura mundial que venían poco al país o que preferían presentarse en estadios para más de 40 mil personas.

Stevie Wonder es un buen caso. Con show el 10 de diciembre de 2013 -el único inscrito en el país-, el artista ofreció uno de los mejores conciertos que han pasado por el lugar, donde demostró su talento como pianista y tecladista, y un catálogo que no claudica con el paso del calendario: arrancó con How sweet it is (to be loved by you), un cover de su compañero Marvin Gaye, para luego rematar en la segunda mitad con hits como I just called to say I love you, Isn’t she lovely y Superstition.

Pero si de héroes se trata, posiblemente el más grande que ha cobijado el arena fue Paul McCartney. ¿Puede haber otro que lo supere? Con un doblete el 22 y 23 de abril de 2014 -primera fecha que bajo pánico de sus fans debió moverse de su día original-, el cantautor estableció un concierto con carácter de leyenda. Irrepetible para un genio de su envergadura.

Eso sí, no fue el único Beatle en el Movistar Arena. Ringo Starr también estuvo en 2011 y 2015.

*El concierto más extenso

Fue uno de los conciertos más extraordinarios que ha recibido el Movistar Arena, aunque tuvo una paradoja: Bruce Springsteen no llenó el recinto. Su debut chileno, el 12 de septiembre de 2013, reunió según las cifras difundidas entonces alrededor de 8 mil personas —aunque no vendió más de 5 mil boletos—, pero entregó un show de 29 canciones y 3 horas 40 minutos, según el registro oficial del propio Springsteen. Fue quizás el recital más extenso reportado por el Movistar Arena.

Partió con We take care of our own, siguió con Wrecking Ball, Badlands y Death to my hometown, y desde ahí comenzó a desplazarse por distintas épocas de su carrera. ¿El minuto más conmovedor? Cuando versionó en español a Víctor Jara con Manifiesto, su canto póstumo.

*Un retorno chileno con ambición

Pasa algo inadvertido en el repaso de los hitos del Movistar Arena, pero hubo un tiempo en que para los artistas nacionales representaba una verdadera épica llegar a un lugar para más de 10 mil personas. Con los años fue costumbre -de Los Bunkers a Alex Anwandter-, pero en sus inicios era sólo una faena para elegidos. O para temerarios.

Y ahí estuvo Zalo Reyes, como siempre. El Gorrión de Conchalí intentó relanzar su trayectoria el 4 de noviembre de 2006 en el lugar, confiando en su popularidad de décadas y en haberse ganado un espacio indudable en la cultura pop chilena.

La operación retorno funcionó a medias: al recinto llegó poco público, pero sirvió para comprobar que, incluso en su adultez, Zalo Reyes seguía soñando con episodios inmortales e imposibles.

El mismísimo Zalo Reyes invita a ver su serie en TVN. Recrearon su voz con IA.

*El momento más emotivo

Cada fanático puede guardar un pasaje de alta emotividad en los recitales que recibió el recinto. Pero posiblemente ninguno sea tan especial -tan único, tan atípico, tan incierto- como el retorno a la faz pública de Jorge González el 27 de noviembre de 2015, como parte de la cita Nada es para siempre.

A principios de ese mismo año, el ex líder de Los Prisioneros había sufrido un accidente isquémico cerebeloso que había afectado parte de su movilidad y su habla. Las opciones de volver a presentarse en vivo eran bajísimas.

Sin embargo, González -como parte de su temple histórico- decidió salir al Movistar Arena en un estado complejo, difícil, afectado por las secuelas de su enfermedad. Ahí cantó un puñado de temas -de Trenes a Fe- y se hizo acompañar durante todo el concierto por compañeros como Álvaro Henríquez, Miguel Tapia, Beto Cuevas, Roberto Márquez, Manuel García, Gepe, Javiera Mena, Pedropiedra, Gonzalo Yáñez, Zaturno, Florcita Motuda, Claudio y Juanita Parra y 31 Minutos, quienes entonaron parte de sus himnos. De seguro, no habrá otro momento parecido.

*El artista que más veces se presentó

Ricardo Arjona gana por paliza. Es el hombre récord del Movistar Arena: debutó allí en noviembre de 2009 y, tras sus conciertos de 2026, llegó a 42 shows agotados, convirtiéndose según los registros del propio lugar en el artista con mayor convocatoria de su historia.

Te puede gustar o no, pero hay algo indudable: la popularidad chilena de Arjona nunca decae. En el conteo, Luis Miguel y Chayanne son los otros nombres que lo siguen, cada uno con cerca de 30 presentaciones.

*El récord local

Ya está escrito: no era fácil para los números nacionales abrazar la convocatoria del Movistar Arena. Por años, se convirtió en hito y noticia cuando cualquiera de ellos fijaba fecha en el reducto del Parque O’Higgins.

Pero curiosamente, es un artista chileno el que posee la marca de mayor número de recitales en el lugar en un solo año: Kidd Voodoo hizo 12 en 2025. Además, simbolizó el ascenso de la música urbana no sólo en el lugar -sus grandes estrellas han pasado por el sitio-, sino que también la consolidación del género en todo el país.

“Yo siempre lo proyecté, siempre estaba seguro de que me iba a pasar, porque soy una persona que no para, me pueden botar mil veces y voy a seguir buscándolo”, dijo este fin de semana el cantante a Culto a propósito de su reciente récord en el lugar.

Créditos: @frafractal / @_deyabeltran frafractal

*Las grandes bandas

Casi la mayoría de los grupos que anotan un casillero mayúsculo en la historia del rock, dijeron presente en el espacio enclavado en pleno parque.

La lista es extensa e incluye a Kiss, Pearl Jam, Iron Maiden, King Crimson (estos últimos justo en la semana previa al estallido social de 2019), Suede, Pet Shop Boys, Kraftwerk, Pulp, Arcade Fire, Garbage, Megadeth, Slayer, Franz Ferdinand, Judas Priest y Motörhead: todos pasajes imborrables que a partir de este fin de semana contarán con nuevo nombre.

king crimson

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