Por Felipe RetamalDante Spinetta en el regreso a Chile: “Con Illya Kuriaki subimos al escenario a disfrutar sin ninguna explicación o táctica”
El músico argentino se alista para volver al país junto a su proyecto emblemático en dos shows. Antes, conversa con Culto sobre su nuevo disco en solitario, Día 3, el que incluye un guiño a Charly Garcia. Además recuerda a su padre, el legendario Luis Alberto Spinetta y se hace cargo de la comparación de Illya Kuriaki con CA7RIEL y Paco Amoroso. “Ellos son ellos y nosotros somos nosotros, y está perfecto”.

Una guitarra conecta a Dante Spinetta, su padre Luis Alberto y a Gustavo Cerati. En los primeros años 90’, Dante era un quinceañero que daba sus primeros pasos en la música y quería hacerse de un instrumento propio. “Yo tocaba las guitarras de mi papá en casa”, dice a Culto. “Cuando cobramos la primera plata con Illya Kuryaki, agarré y dije: ‘Me voy a comprar mi guitarra’. Y le pedí a mi viejo: ‘Che papi, acompáñame a buscar una guitarra’”.
Así, los Spinetta, padre e hijo, llegaron a una tienda. Tras mirar un rato, el retoño fijó su vista en una bella Telecaster celeste que estaba en un rincón. “Tenía poca plata, pero me alcanzaba para una Fender mexicana”, recuerda. “Mi viejo la agarró, la probó y me dijo: ‘Che, está muy bien esta guitarra, compráte esta tranquilo, está buenísima’. Una Telecaster para arrancar, aparte. Es una de mis guitarras favoritas, sigue siéndolo”.
Con el paso de los discos y los conciertos, Dante juntó dinero y compró una guitarra Les Paul de mejor calidad. Entonces esa Telecaster quedó juntando polvo. Fue así que Luis Alberto se interesó en ella. “A mi papá le encantaba esa guitarra, cada vez la tocaba más”, recuerda. Entonces el célebre músico le propuso un trueque a su hijo; él se quedaba con la Telecaster y a cambio le entregaba una reliquia familiar, una guitarra que le construyó un luthier de apellido Repiso. Solo le impuso una condición: esa guitarra Repiso tenía que quedarse en la familia y nunca podría deshacerse de ella.

Luis Alberto Spinetta mejoró la guitarra, le cambió las cápsulas y la usó en muchos conciertos. Incluso se le ve tocarla en el videoclip de Cheques, el tema que lanzó a fines de los 90 junto a Los Socios del Desierto. “Esa guitarra, era como una de sus espadas”, resume Dante. La Telecaster no solo estuvo en el escenario y en los videos. Tiempo después, cuando Gustavo Cerati fue internado para no despertar jamás, el “Flaco” lo visitó y le dejó la guitarra en su habitación en la clínica, casi como una escolta musical silente. Una vez fallecido, la familia del ex Soda Stereo se la devolvió a Dante. “Fue una locura porque yo no sabía dónde estaba. De golpe me apareció esa guitarra de nuevo, que fue mi primer guitarra, con toda esa historia”, recuerda.
Esta temporada, Dante volvió a enchufar la guitarra. La llevó a la carretera para sus shows por Argentina, que arrancaron en junio en Santa Fe y culminan en Buenos Aires en octubre. “Ahora la estoy sacando en el tour y estoy feliz porque, como decía mi papá, las guitarras tenían que sonar. No hay que tenerlas mucho tiempo sin sonar”.
-¿Te quedaste con más guitarras de tu papá?
Mi papá no era un acumulador de cosas, era muy despojado de lo material y no tenía muchas cosas vintage. En realidad, la vintage es la que yo me quedé cuando era pibe y la mantuve. Después todas las otras él las cambiaba y algunas veces las vendía para pagar las cuentas. En los 80, el mundo para los músicos argentinos era muy difícil. Mi papá vendía algo para comprarse otra cosa y seguir trabajando y buscando otros sonidos. Pero sí tenemos guitarras, tenemos las Pensa, esas guitarras rojas, las tenemos en la familia y están muy cuidadas.

En sus shows, Spinetta está presentando Día 3, su sexto álbum como solista el que sigue al exitoso Mesa Dulce (2022), el que le dio un Grammy por una de sus canciones. “Y un poco nace con la idea de que es parte como de una trilogía con Puñal y Mesa Dulce, los discos anteriores”, explica sobre el título. “Y también por una cuestión como de resurrección. El día 3 a nivel espiritual es como el día que la vida vence al caos, y también es el día de la resurrección de Cristo. Yo cuando me pongo a hacer un disco no es que me meto pensando en tendencias, si va a pegar o no. Es un disco que está hecho con amor, con pasión, y con el alma puesta en un mundo donde cada vez pareciera que todo se vuelve más artificial”.
El álbum, que tuvo al mismo Dante como productor musical, transita por un universo en que dialogan el funk, los finos arreglos de cuerdas interpretados por la Filarmónica de Praga y colaboraciones estelares, como De la Ghetto. Una curiosidad es que siendo Spinetta un diestro guitarrista, las guitarras en el disco están acotadas a momentos muy específicos. “Yo como productor del disco tengo que hacer lo que pide la canción”, explica. “Porque algunas canciones no necesitan mucha guitarra o no necesitan ninguna guitarra, y lo tengo que respetar porque la producción me lo pide. Si no, sería como una cuestión egocéntrica de meter la guitarra en todos lados porque toco la guitarra. Hay muchas canciones de este disco que también las hice en piano, que es el otro instrumento con el que compongo, como siempre en realidad. Después en el show en vivo igual es más guitarrístico”.
Lo más atentos también pueden descubrir un guiño a Charly Garcia en Me quedo acá, el tema en colaboración con Juanse, en que se escucha el mismo sampler que suena en la introducción de No me dejan salir. “Cuando estaba haciendo ese tema, se me ocurrió poner este sample, obviamente como un guiño a Charly que hizo esos temas funkis en los 80 que eran increíbles y que en vivo eran aparte una explosión”, detalla Spinetta.
Siempre ambicioso, el músico se propuso extraer el sample original, es decir, no quiso aislarlo de la grabación de Charly. Y no fue sencillo. “Venía de la SP-1200, una máquina de ritmo de las primeras que tenía samplers, era parte de una librería que andaba dando vueltas. Había que conseguirlo para que tuviera la misma calidad de sonido y después ponerlo en la misma tonalidad del tema. Y bueno, después se subió Juanse, que es otro ídolo mío de acá del rock argentino e ídolo de muchos. Quedó una canción que en vivo aparte explota, la verdad está increíble”.
Una vez que termine estos shows en solitario, Dante se alista para volver a Chile junto a su eléctrica media naranja, Emmanuel Horvilleur, en dos presentaciones de su proyecto madre, Illya Kuriaki & the Valderramas. El 11 de diciembre se presentarán en el Gran Arena Monticello y luego el 13, serán parte del Festival Santiago Rocks en el Hipódromo Chile. En realidad la dupla se mantiene activa solo como show en directo, pues los músicos priorizan sus carreras en solitario. “La verdad, la gente nos pide que toquemos, y nosotros teníamos ganas también de tocar de vez en cuando, entonces lo organizamos de una manera que no nos interrumpa nuestro flow solista”, explica Spinetta. “Ponemos unas fechas siempre que tengamos libres los dos y estamos visitando países que han sido parte importante de la historia de Illya Kuryaki. No podía faltar Chile. Recuerdo los primeros conciertos de encontrarnos con Los Tetas, con Anita Tijoux que estaba empezando. No nos metemos a un estudio, vamos a tocar las canciones, los grandes éxitos de Illya Kuryaki, pero no con un concepto de nostalgia, sino con toda la fuerza de siempre. Tenemos una banda muy asesina, que es casi toda la misma banda que me acompaña a mí en vivo, muy funkera y picante. Es subir a disfrutar el recorrido sin ninguna explicación o táctica. Al principio decían: ‘Che, ¿se viene un disco?¿hay un feat secreto?’ ¡No! No hay nada más que ganas de tocar en vivo y celebrar, que es lo que más nos divierte”.

-¿Cómo te tomas la comparación de lo que hacen Illya Kuriaki con CA7RIEL & Paco Amoroso?
Entiendo la comparación, pero para mí somos muy diferentes en la parada artística de cada grupo. A mí me encanta lo que hacen ellos, creo que tienen su propia personalidad y está bueno que los dejen ser ellos, no que los comparen con nadie. Ellos son ellos y nosotros somos nosotros, y está perfecto. Me parecen súper creativos y re buenos músicos. CA7RIEL participa en mi disco Mesa Dulce en una canción que se llama Gambito que está buenísima. Los conozco hace mucho y la rompen. Pero yo creo que son ellos, no son Illya Kuryaki, tienen otra especie de humor, es diferente. Te digo esto porque cuando nosotros arrancamos también nos decían “ustedes son los esto de...”. No, somos nosotros. No hay que comparar tanto, hay que dejar que la gente sea lo que es. Sí está buenísimo ser influencia de artistas nuevos, a mí me encanta y lo puedo ver en algunas cosas. De golpe se me acerca un artista que no pensaba y me dice “che loco, yo arranqué con usted, mis primeros raps los hice cantando sus letras”, y es muy loco eso.
COMENTARIOS
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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