Culto

La académica que llevó a Bad Bunny a la universidad: “Muchos vieron su show como una amenaza a la cultura de EE.UU.”

Petra Rivera-Rideau imparte un curso acerca del fenómeno de Bad Bunny en una destacada universidad de Massachusetts y este año publicó uno de los más completos libros en torno al impacto del cantante en temas de raza y migración. Aquí, analiza con Culto el debate que provocó su show en el Super Bowl: dice que aunque un espectáculo no cambia las inequidades de una sociedad, el evento sí hizo que se hablara más que nunca la situación en Puerto Rico. También asegura que las críticas hacia Bad Bunny demuestran que EE.UU. aún no está listo para "un artista en español tan grande".

La académica que llevó a Bad Bunny a la universidad: “Muchos vieron su show como una amenaza a la cultura de EE.UU.”

La académica Petra Rivera-Rideau, de ascendencia puertorriqueña pero crecida en Estados Unidos, comenzó en 2022 a impartir un curso sobre la historia de la música latina en la prestigiosa universidad femenina de Wellesley College, en Massachusetts. Aunque el contenido se repartía entre rock, mambo, salsa, bachata y corridos, la catedrática detectó una singularidad: todos los ensayos finales de sus alumnos escogían a Bad Bunny como objeto de estudio. “Porque eran fanáticos de él”, añade en contacto vía Zoom con Culto.

En paralelo tenía otro curso sobre la historia de Puerto Rico, pero el entusiasmo era menor: apenas había cinco alumnos. Para evitar que la institución le cancelara el proyecto por falta de convocatoria, a Rivera-Rideau se le iluminó una idea: advirtiendo la devoción de sus estudiantes por el astro musical, ¿por qué no hacer un curso en que su fenómeno sirviera para hablar precisamente de la historia de la isla y de la migración latina en Estados Unidos? El “perreo” como telón de fondo de relatos históricos, sociales y raciales.

Así nació “Bad Bunny, race, gender and empire reggaeton” (“Bad Bunny, raza, género e imperio del reguetón”), una de las varias instancias que han surgido en los años recientes en las universidades norteamericanas para analizar el impacto del boricua más allá de sus canciones.

“Ahí la clase se llenó, todavía tengo una lista de gente que quiere entrar. Ya lo he hecho cuatro veces. Usamos a Bad Bunny como un gancho para atraer a los estudiantes; aprenden de su música, pero aprenden mucho más de la historia de Puerto Rico”, precisa.

Motivada por esa recepción -y con varios libros que cruzan la historia del reguetón con tópicos más amplios-, Rivera-Rideau se unió a su colega Vanessa Díaz de Loyola para publicar en los últimos días P FKN R: Bad Bunny y la música como un acto de resistencia (2026, disponible en Amazon), un texto con versiones en inglés y español a cargo de editorial Planeta.

Antes, ambas fueron las mentoras del reputado sitio web Bad Bunny Syllabus, cuya presentación dice: “Buscamos educar al público sobre el impacto global de Bad Bunny y cómo refleja los triunfos y luchas políticas, artísticas y culturales dentro de Puerto Rico”.

La seguidilla de experiencias no podía tener un mejor corolario: el show de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl despertó los más diversos debates y reflexiones, y se ha convertido en una de las noticias más difundidas en lo que va de 2026, no sólo por la espectacularidad de los 14 minutos de su puesta en escena, sino que -sobre todo- por inflamar de orgullo latino un evento tan estadounidense.

-¿Por qué generó ese nivel de impacto?

Porque aquí en los Estados Unidos estamos en un tiempo con mucha xenofobia y discriminación contra los inmigrantes. En este momento, tener a un artista que canta solamente en español en ese escenario es muy controversial. El Super Bowl, aunque no es un día feriado oficial, funciona en la sociedad como un feriado. Hay gente que tiene tradiciones particulares, tiene fiestas, todo el ambiente comercial por casi un mes gira alrededor del Super Bowl. Entonces, no es solamente que él canta en español y que representa a Puerto Rico, sino que también hay mucha gente que piensa que el escenario y la tarima del Super Bowl es bien patriótica. Y cuando hay tanta discriminación contra los inmigrantes, especialmente los de América Latina, hay mucha gente que piensa que (lo de Bad Bunny) es una amenaza a la cultura estadounidense.

“Bad Bunny podría cantar sólo canciones de fiesta, sin ningún asunto político, y todavía habría críticas a su show de medio tiempo. No es que se trate de lo que dijo o hizo en el show, sino que el debate viene solamente de cómo es posible que un puertorriqueño pueda cantar en este escenario tan prestigioso y simbólico de lo que es Estados Unidos”.

-O sea, mucha gente lo sintió como un invitado incómodo a una fiesta propia.

Exacto, y porque también en los Estados Unidos no tenemos un idioma oficial, aunque hace un tiempo Trump haya firmado un documento de que todo tiene que estar en inglés, pero realmente como nación no tenemos idioma oficial. Me han preguntado en entrevistas qué significa esto de que nadie puede entender lo que dice Bad Bunny. Eso no es así, hay un mundo entero, hay millones de personas que hablan español y en los Estados Unidos tenemos millones de personas que hablan español, entonces no es verdad que nadie entiende a Bad Bunny, hay un mundo completo que sí lo entiende.

-¿Con que reacción se ha topado por parte de los estadounidenses acerca del show?

Es una mezcla de todo. Porque hay gente que no habla español, pero que piensa que el show fue una celebración de la diversidad, algo que necesitamos en este momento, un statement bien fuerte de que los latinos y los inmigrantes pertenecen aquí y contribuyen a nuestra cultura, a nuestra sociedad. No es que a toda la gente que no habla español no le haya gustado el show de medio tiempo.

“Bad Bunny incluyó muchos símbolos, muchas referencias a cosas que están pasando en Puerto Rico, como el apagón, por ejemplo, y yo conozco a mucha gente que no entendía exactamente qué está pasando con eso, pero sí entendían el final del show, cuando él mencionó cada país de las Américas y en la pelota de fútbol tenía un ‘Together We Are America’. Mucha gente no entendió lo más específico, pero entendieron el mensaje en total, de inclusión, de diversidad, de celebración, y un mensaje que dice que los latinos somos parte de este país. Yo tengo muchos vecinos en Massachusetts, que no son de América Latina, pero son de China o India, y a ellos les encantó el show, porque también se relacionan con ese mensaje”.

-Un show tan comentado como el de Bad Bunny, ¿puede tener alguna incidencia positiva en cómo se puede empezar a percibir a los latinos en Estados Unidos?

No sé, porque la cultura popular es algo bien importante para expresar opiniones, para dar mensajes importantes; pero la cultura popular no cambia la estructura o el sistema que crea esas inequidades. Y en un ambiente político tan polarizado, hay gente que no está dispuesta a cambiar su opinión. Critican el show de medio tiempo, pero hacen una lista de los estereotipos de ser latino: que son hipersexuales, son extranjeros, son violentos. Y no hay una crítica específica de algo que pasó en el show. No están abiertos a cambiar su opinión. Pero, por ejemplo, yo veo a mis vecinos, y ahora ellos quieren entender el mensaje sobre Puerto Rico, quieren aprender más del apagón, de qué significa esta canción, de qué se trata la canción que cantó Ricky Martin. Porque hay muchos americanos que conocen a Ricky Martin por Livin’ la vida loca, y para unas personas, esta es la primera vez que lo escucharon cantar en español.

“Yo creo que esto tiene que ver con todo lo que hace Bad Bunny, es como un gancho para atraer a la gente, para informar lo que está pasando en Puerto Rico, entonces el show del Super Bowl expone a la gente a estos asuntos que no son parte de nuestra conversación cotidiana. Yo tengo 45 años y, en mi vida, no recuerdo un momento en que la gente se preguntara tanto de Puerto Rico. No se habían dado cuenta que también eran ciudadanos estadounidenses, no sabían lo de su bandera y cosas así. En ese sentido, sí, tiene un impacto fuerte. Ahora la gente no puede ignorar a Puerto Rico. Aunque la música no va a cambiar la crisis económica, si hay gente enterándose por primera vez de lo que pasa en Puerto Rico”.

“Hace unos años, muchos estudiantes no sabían que Puerto Rico era parte de Estados Unidos, o ni siquiera que los puertorriqueños eran ciudadanos de los Estados Unidos, pero ahora, todos mis estudiantes entran en la clase con esta idea, que puertorriqueños como Bad Bunny son ciudadanos de Estados Unidos. Eso es un cambio gracias a una estrella puertorriqueña que ha dado una orientación básica a las cosas de Puerto Rico”.

-¿Por qué le tocó a Bad Bunny ser el elegido para esa “misión”? ¿Qué elementos tiene él que lo hicieron el responsable de todo esto, siendo que hubo muchos otros antes, como Ricky Martin, Shakira o Celia Cruz?

En comparación con Ricky Martin o Shakira, ambos eran personas bien populares en Estados Unidos, pero tuvieron que cambiar de español a inglés para hacer ese crossover. Esto es algo bien distinto, que Bad Bunny puede hacer esto completamente en español sin cambiar el idioma. Y cuando cambiaron el idioma, alguien como Ricky Martin no sólo empezó a cantar en inglés, también interpretaba y bailaba de una manera estereotípica. Él era una representación del latin lover, del hombre latino que es bien sexy, pero que tampoco tiene mucha sustancia. Shakira también se puso rubia y había mucho énfasis en la sexualidad cuando ella hizo ese crossover. Bad Bunny hace todo esto hablando en español y manteniéndose muy fiel a los temas y la música que él quiere hacer.

Extraída de Spotify

“Bad Bunny salió con su primera canción en 2016 y ese es el mismo tiempo en que el streaming empezó. Porque los números de Bad Bunny no sólo vienen de Estados Unidos, sino que también de Chile, Bolivia, Francia o Japón. Entonces, podemos ver que su música es muy global y por eso es el artista más streaming en todo el mundo. El streaming permite un cambio de paradigma en que la gente se puede acercar a otro tipo de música. Por ejemplo, el pop coreano”.

-¿Estados Unidos vive una pequeña fuga de su hegemonía cultural? Porque estamos hablando de que lo que hoy domina los gustos no es totalmente música en inglés o rock, como pasó en el siglo XX.

Creo que sí, porque el rock aquí en Estados Unidos, en inglés o en español, no es tan popular como antes, pero el reguetón es algo más accesible. La salsa o la cumbia parecen un poquito más familiar, porque pueden emparentarse con el hip hop y aquí la gente está más acostumbrada a ese tipo de sonidos. Y eso también es parte de Bad Bunny. El reguetón ha formado parte de nuestra música popular. Este beat, este ritmo, se puede escuchar no sólo en canciones en español, sino también en canciones en inglés.

Críticas al show

-¿Qué le parecen las críticas que hubo al show de Bad Bunny y que apuntaban a que explotó los clichés del mundo latino? Muchas vinieron de Latinoamérica. También se recalcó que no encarnó la “diversidad latina”: quizás un chileno o un argentino no se sienten representados con Puerto Rico.

Es verdad, obviamente América Latina es una región enorme que tiene mucha diversidad y el problema que tenemos en Estados Unidos es que todas las cosas distintas dentro de la latinidad se confunden, esa idea sobre ser latino no respeta esas distinciones. Bad Bunny siempre ha dicho que él representa a Puerto Rico, que él canta música que viene de Puerto Rico, pero en el mercado capitalista de los Estados Unidos no importa porque todos los latinos son intercambiables. Yo nunca he oído a Bad Bunny decir que representa a todos los latinos.

“De la cuestión de la sexualidad, la representación de la mujer, sí, la realidad es que él tiene letras muy duras, que a veces cosifican a las mujeres, que las describen de una manera muy complicada. Pero también tiene temas, como Yo perreo sola, que abogan por el derecho de la mujer, por su autonomía. Lo que decimos en el libro es que la cultura popular es algo de contradicción, entonces vemos estas contradicciones dentro del arte de Bad Bunny también”.

“Las críticas hacia el reguetón por su mirada de las mujeres son desde siempre, pero también se pueden hacer a otros géneros de la música latina, como la salsa, que también tiene canciones que representan a las mujeres en una manera bien fea e incómoda. Es una contradicción, hay una obsesión con criticar al reguetón pero no a otros géneros con la misma fuerza. Eso tiene que ver con la historia del género del reguetón, de dónde viene, de los barrios, de los caseríos en Puerto Rico, y que históricamente el reguetón en Puerto Rico funcionaba como una representación de todos los estereotipos de estas comunidades. Yo no estoy diciendo que Bad Bunny no merezca ninguna crítica, porque sí tenemos que criticar las cosas malas que alguien hace, pero esto viene de una cuestión de género más grande en América Latina”.

-¿Hay una mirada clasista hacia el reguetón en la propia Latinoamérica?

Sí, tiene que ver con la clase trabajadora que creó el reguetón. En Estados Unidos existe el mismo discurso sobre el hip hop. Por eso hay gente que dice que Bad Bunny no puede hacer un show de medio tiempo, porque nos ve a todos los latinos como inapropiados, como no dignos de eso. Dentro de Puerto Rico, alguna gente también piensa que el reguetón es algo malo para la sociedad y por eso imponen muchos estereotipos en su música. Podemos entender todo ese proceso social, pero también decir que la representación que se hace de las mujeres es problemática. Ambos puntos de vista pueden convivir.

-¿Cree que lo de Bad Bunny en el Super Bowl fue un acto político, pese a que no mencionó a Trump o al ICE?

Sí, yo lo vi como una protesta. Él no tenía por qué decir algo contra Trump para hacer una protesta, él lo hizo con su música, con su arte, con los símbolos que incorporó en el show; cuando al final dio la lista de todos los países de América Latina y dijo “sí, somos americanos también, seguimos aquí”, no hay ninguna manera de interpretar ese momento como algo que sólo era de fiesta. Por eso la gente en contra de su participación sigue tan enojada. Tenemos que ampliar nuestra interpretación de lo que es una protesta, porque la protesta puede incluir muchas cosas, no tiene que ser un statement contra Trump, puede ser una manera de representar algo diferente.

“Las críticas contra el Super Bowl demuestran que Estados Unidos no está ready para un artista en español tan grande. Yo creo que la NFL escogió a Bad Bunny porque esta es una compañía que quiere atraer a un fanbase latino más amplio, incluso en Estados Unidos. Ellos quieren un mercado más global. Entonces, si quieren atraer a más latinos, a más gente alrededor del mundo, no hay ningún otro artista mejor que Bad Bunny para eso. Esto es una decisión de negocios. Para mí, no significa que los Estados Unidos quieran incluir a la música latina en una manera igual a la música pop en inglés o algo así. Yo espero que el éxito de Bad Bunny abra puertas para otra gente latina, pero no sé si va a pasar”.

-O sea, por interés comercial, la NFL resiste los costos políticos y las críticas que pueda traer.

Exacto, porque además los comentarios de personas como Trump son completamente predecibles. Yo nunca he hablado con alguien de la NFL, pero me imagino que hicieron ese análisis de costo-beneficio y los beneficios de tener a un artista en este nivel eran tantos que a ellos no les importaban mucho las críticas. Porque en Estados Unidos tenemos que acordar que hay un público, hay un mundo afuera de nuestro país que es grandísimo y que es importante también. Como negocio tiene mucho sentido que escogieran a Bad Bunny, pero yo no pensaba que ellos lo harían, como la compañía conservadora que son, pero lo hicieron. Y aquí estamos.

Lee también:

Más sobre:Bad BunnySuper BowlLT DomingoPetra Rivera-RideauWellesleyEstados UnidosPuerto RicoReggaetónReguetónMassachusettsShakiraRicky MartinLatinoaméricaDonald TrumpICEMúsicaMúsica culto

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE