La UC contra la UC: el equipo que menos patea al arco enfrenta una carga de 10 años en la Libertadores

Jugadores de la Universidad Católica regresan al camarín, tras la caída ante Unión Española. FOTO: Agencia Uno.

Jugadores de la Universidad Católica regresan al camarín, tras la caída ante Unión Española en la última fecha del torneo nacional. FOTO: Agencia Uno.

Los cruzados necesitan al menos un empate frente a Atlético Nacional para instalarse en octavos de final de la Copa, algo que no consiguen desde 2011. Sería un desahogo para un plantel golpeado y con un Gustavo Poyet cuestionado. El Verde es el segundo equipo con más tiros a puerta del torneo, mientras que Católica es el último.


Universidad Católica jugará este miércoles un duelo clave para seguir en carrera en la Copa Libertadores. Con la presión puesta en su entrenador, Gustavo Poyet, los cruzados enfrentarán en Santiago a Atlético Nacional, por la última jornada del Grupo F, con el objetivo de sellar su paso a los octavos de final del torneo. Algo que no consiguen desde 2011, cuando llegaron hasta cuartos de final, con Juan Antonio Pizzi al mando.

Para avanzar de fase, los precordilleranos deberán conseguir un triunfo o un empate. Cualquiera de esas dos opciones les dará la clasificación. De lo contrario, se despedirán del certamen de clubes más importante de América y, salvo que Nacional de Uruguay no venza a Argentinos Juniors, tendrán como premio de consuelo la Copa Sudamericana.

La UC, eso sí, tiene que luchar contra sí misma para seguir en la pelea. Es que los de San Carlos de Apoquindo disputarán más que el paso a octavos. Vienen de dos derrotas, ante Nacional, por la Libertadores, y frente a Unión Española, en el área local. Es por esto que un triunfo le servirá a los vigentes campeones del fútbol chileno para tomar oxígeno y descomprimir un camarín y a un cuerpo técnico que viene golpeado.

Los de la franja, además, atraviesan por un momento al cual no estaban acostumbrados en los últimos años. Desde 2018, todo ha sido éxito en el plano local. Tricampeones y líderes por 53 jornadas de manera consecutiva, hasta la derrota ante Audax Italiano, el pasado 10 de abril, el día en el que el panorama se volvió oscuro para los de Poyet, quien no podrá contar con Fernando Zampedri, por suspensión, ni José Pedro Fuenzalida, por Covid-19, para el compromiso ante los colombianos.

Poco peligro en el arco rival

Gustavo Poyet, durante el duelo entre Unión Española y Universidad Católica. FOTO: Agencia Uno.
Gustavo Poyet, durante el duelo entre Unión Española y Universidad Católica. FOTO: Agencia Uno.

Todos los ojos están puestos en el estratega uruguayo, quien aún no logra empapar a sus dirigidos con su idea. Con una propuesta conservadora, el DT comienza a recibir sus primeras críticas de los simpatizantes cruzados. Su escuadra no juega bien y genera poco peligro en las porterías rivales, algo que no se había visto en los períodos de sus antecesores. De hecho, Católica es el segundo cuadro que menos ha rematado directo al marco en el Torneo Nacional, con 22 tiros. Solo le gana Palestino, que tiene 18.

En la Libertadores, en tanto, la situación es incluso peor. De todos los equipos participantes, los cruzados son los que menos registran disparos al arco, con apenas 13. Un número muy por debajo respecto al que será su adversario este miércoles. Los cafeteros acumulan 44 y, de todo el torneo, son los segundos con más tiros a puerta, solo superados por Independiente del Valle, que suma 54.

“El grupo no piensa en fracasar”

Branco Ampuero, durante el partido entre la Universidad Católica y Unión La Calera, el pasado 8 de mayo. FOTO: Agencia Uno.
Branco Ampuero, durante el partido entre la Universidad Católica y Unión La Calera, el pasado 8 de mayo. FOTO: Agencia Uno.

Pese a su complicado presente, los cruzados exhiben optimismo de cara al partido con los cafeteros. Así lo reflejó Branco Ampuero, quien conversó este lunes con los medios de comunicación, en la previa del encuentro que podría darle a la UC el paso a octavos.

“Personalmente no puedo cargar con la mochila de los 10 años. El equipo llega en excelentes condiciones más allá de perder el partido con Unión Española. Entendemos en la situación que estamos. Nuestro andar ha sido irregular, al igual que el resto de los equipos del grupo. Sabemos lo que nos jugamos, tenemos una chance en nuestra casa y se hará responsable de lo que pase mañana. El grupo no piensa en fracasar mañana”, declaró el zaguero.

El partido será trascendental para los dos clubes. Ellos necesitan ganar y será un partido muy disputado, los dos equipos se van a jugar todo. El que esté más concentrado y sea más maduro se va a quedar con el triunfo. Queremos hacer daño y tener la posesión, será importante la toma de decisiones con y sin balón. El equipo está presto físicamente después de esta carga de partidos”, añadió.

Finalmente, al ser consultado por las bajas de Zampedri y Fuenzalida, se mostró confiado en que su escuadra cuenta con plantel suficiente para cubrirlas: “Son bajas muy sensibles. El grupo las siente, pero tenemos un plantel amplio con variantes a disposición del cuerpo técnico. Estamos esperanzados en cerrar esta Copa Libertadores de la mejor manera, con un triunfo y clasificando a la siguiente fase”.

El duelo entre los precordilleranos y Atlético Nacional se disputará este miércoles en San Carlos de Apoquindo, desde las 22.00 horas.

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