Así se hace el fixture del fútbol chileno

Yamal Rajab (izquierda) y Gonzalo Zamorano (derecha) en una cancha de Quilín.

Yamal Rajab (izquierda) y Gonzalo Zamorano (derecha) en una cancha de Quilín. Foto: Pedro Rodríguez.

La ANFP y el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la Universidad de Chile trabajan en conjunto con más de 250 variables para elaborar, cada año, los calendarios de los torneos.




Recitales, fiestas costumbristas, celebraciones religiosas y hasta los “hotelazos”. Estas son algunas de las 250 variables que considera la ANFP y el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la Universidad de Chile (ISCI) para elaborar el fixture del fútbol chileno, cada año.

Un proceso que parte varios meses antes del inicio de una nueva temporada, con un correo formal enviado desde Quilín, en el que se les pide a los clubes que avisen de cualquier restricción en torno a su localía para el torneo siguiente.

Así comienza la recopilación de datos, que luego se cruza con las de entidades como Estadio Seguro, intendencias, gobernaciones y Carabineros. Toda esa información es introducida en fórmulas matemáticas a un programa, lo que arrojará como resultado final el calendario de competencia.

“Esto se hace en Alemania, Inglaterra, Bélgica. Se ha hecho en Brasil. Se hace en la NBA y en el béisbol, en Estados Unidos. Se usan modelos matemáticos para resolver problemas complejos. El fixture en Chile venimos haciéndolo desde el 2005. También hicimos el de Argentina durante dos años, mientras estuvo la Superliga. Y llevamos cuatro años haciendo el de Ecuador”, comenta Gonzalo Zamorano, el ingeniero industrial encargado de esta labor.

Zamorano trabaja en conjunto con Yamal Rajab, gerente de Ligas Profesionales de la ANFP, quien se encarga de recopilar y cruzar toda los datos que, posteriormente, serán procesados en un computador. “La ANFP es la que canaliza todas las peticiones de los clubes, la televisión, Estadio Seguro, gobernaciones, intendencias, Carabineros. En noviembre comenzamos con la recopilación de datos. Les mandamos el primer aviso a los clubes y a las autoridades como Estadio Seguro, que tiene que ir región por región. Y ahí salen las cosas más insólitas, como fiestas comunales, que son una variable más, o recitales”, señala Rajab.

Estas restricciones van desde las más previsibles hasta las más técnicas. “Por ejemplo: ningún club puede jugar más de dos partidos seguidos de visita o de local. Además, no es factible que todos alternen de local y visita siempre. Solo dos equipos podrían repetir ese patrón. Matemáticamente, es imposible”, sostiene Zamorano.

Rajab complementa: “Otra variable potente es el cruce de localías por disponibilidad de recursos de carabineros. Por ejemplo, La Serena y Coquimbo; Wanderers y Everton; Colo Colo y la U. Lo otro es que muchos clubes ocupan el mismo recinto. Por ejemplo, el Estadio Municipal de La Pintana. Estamos hablando de Santiago Morning, Barnechea, Lautaro de Buin, Melipilla”, apunta el ejecutivo.

Y ahora existe una mayor complejidad, ya que desde 2021 el fixture es espejado. “Eso nos obliga a que todas las condiciones de la segunda rueda tienen que repetirse en la primera, lo que aumenta la dificultad”, dice Zamorano.

“La ANFP me entrega cerca de 250 variables, condiciones y peticiones, las que luego ingreso como fórmulas matemáticas a un software y eso me entrega un resultado. Muchas veces estas condiciones chocan entre sí y son contradictorias. Una vez introducida la información en el sistema, este puede demorar uno o dos días en entregar un resultado. El software trabaja, busca una buena solución. Son tantas restricciones que es muy difícil obtener una solución rápida, incluso, para un computador. O sea, esto es imposible hacerlo a mano. Alguien muy experto podría hacerlo, con suerte, considerando apenas 10 restricciones”, advierte el ingeniero industrial.

Ese software se llama AMPL, un programa algebraico de lenguaje matemático a gran escala, y que el ISCI ha utilizado desde 2005 para elaborar el fixture del fútbol chileno en todas sus competencias, incluyendo el fútbol femenino y el torneo de fútbol joven. También se encargaron de las Eliminatorias de la Conmebol para Rusia 2018.

Los problemas

Uno de los grandes obstáculos para la creación del fixture es la disponibilidad de estadios. “Aquí tenemos un problema real, y es que los clubes no son dueños de sus recintos. Son contados. Colo Colo, Universidad Católica y Huachipato. El IND o las municipalidades muchas veces tienen comprometidos los estadios”, expone Rajab.

“Por ejemplo, a Audax los tenemos considerados fuera de La Florida en las primeras fechas. Además, también tienen conciertos. Hasta el día de hoy no sabemos cuándo Audax va a disponer de La Florida. Lo mismo pasa con el Estadio Nacional. Abril y mayo son estimaciones. El año pasado contábamos con el Nacional para el segundo semestre. Así se planificó y al final no se pudo”, ejemplifica.

Para este 2022, la tónica será la misma, debido a la gran cantidad de recitales. “Hay muchos conciertos para este año. Hubo una sequía de eventos y hoy esa es la gran variable. Hay muchas expectativas. Tenemos muy buena comunicación con las productoras. A veces están tomados los arriendos, pero no se sabe el artista. Y el arriendo para un concierto es caro, o sea, entre lo que paga un club y una productora por el estadio, no hay comparación”, apunta.

Otro problema es la Copa Libertadores. “Conmebol entrega el calendario solo de las fases preliminares. Vamos a estar en pleno torneo cuando se haga el sorteo de la fase grupal. Entonces, no sabemos si en la fecha 3 de la fase grupal Colo Colo o la UC van a jugar de visita o de local. Vamos jugando con eso, tratando de no darles muchos viajes en esas fechas, o más en la zona central”, agrega Rajab.

“Claro, pero también nosotros queremos que todos los equipos tengan un fixture parejo en cuanto a salidas. Entonces, tampoco podemos poner a Colo Colo con todas sus salidas cerca de Santiago, porque eso significaría que la U, que es su cruce, va a tener todas sus salidas muy lejos en la primera rueda. Y nosotros queremos que las salidas sean bien parejas para todos”, complementa Zamorano.

Los partidos más complejos de calzar son los clásicos y las últimas cuatro fechas, ya que pueden haber desenlaces deportivos como descensos, ascensos o la obtención del título, por lo que se debe tomar en cuenta la infraestructura de los estadios, por ejemplo, para las premiaciones.

Por ahora, el modelo aún no se puede “echar a correr”, debido a la incertidumbre por la expulsión de Melipilla y la suspensión de la liguilla. “No se puede apretar enter si no sabemos quiénes van a jugar”, reconoce Zamorano. “Es una variable más. Cuando tengamos el veredicto correremos con ambas alternativas”, indica Rajab.

“Lo más importante es que tratamos de hacer un fixture lo más parejo posible en cuanto a salidas, en que si un equipo recibe a Colo Colo será visita ante la U en la misma rueda, por un tema de recaudación. Tú recibes o visitas a los equipos grandes una o dos veces por rueda. Tratamos de hacer bien equitativo el fixture para todos los equipos. No hay preferencias para ninguno. Y el fixture final es el que tiene mejor resultado global, considerando todas las condiciones que nos piden. Y también tratamos de hacerlo atractivo. Si te das cuenta, en los últimos torneos siempre se define el título o los descensos en las últimas fechas”, concluye Zamorano.

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