¿Fin de la incertidumbre? Oposición y oficialismo se alinean para no aplazar nuevamente las megaelecciones de mayo

Si el proyecto es aprobado, las elecciones de alcalde, concejales, constituyentes y gobernadores se realizarán en dos jornadas, los días sábado 10 y domingo 11 de abril.

El desgaste propio de la campaña, la escasez de recursos y la posibilidad de darle ventaja al adversario son algunos de los factores que -más allá de las condiciones sanitarias- harían "muy complejo" que las colectividades y sus bancadas parlamentarias den de nuevo los votos para una eventual prórroga. La resistencia proviene tanto de Chile Vamos como de la oposición.




No hay margen político para una nueva postergación de las elecciones. Ese es el consenso que existe hoy en la oposición y en Chile Vamos a 18 días de los comicios en que elegirán por primera vez a gobernadores regionales y convencionales constituyentes, además de alcaldes, concejales y cores, y que ya fueron aplazados del 10 y 11 de abril al 15 y 16 de mayo producto de la pandemia.

En ambos bloques las razones y consideraciones son las mismas: el desgaste propio de las campañas que han tenido que enfrentar los candidatos y candidatas, la escasez de recursos y la posibilidad de que un nuevo aplazamiento termine favoreciendo a los adversarios políticos que tienen más dinero, son algunas de las preocupaciones que transmiten en privado las colectividades.

En los partidos se hacen eco del diagnóstico del exministro de Salud Jaime Mañalich, quien ayer en declaraciones a Ex-Ante sostuvo que ante la disminución de los indicadores como los nuevos casos diarios, la letalidad, la mortalidad y el número de hospitalizaciones, “es imposible una nueva postergación de los derechos políticos que involucra elegir representantes en la convención constituyente, de gobernadores, alcaldes, concejales”. Esto en línea con una proyección que ayer dio a conocer La Tercera PM del doctor y académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile Mauricio Canals, quien estimó que para el 10 de mayo -a cinco días de los comicios- y si todas las medidas establecidas hasta ahora se mantienen, se registrarán 5.304 casos nuevos.

“Nuestra opinión es que tomando todas las medidas sanitarias, considerando que serán dos días y a esas alturas con un buen porcentaje de vacunación, están dadas las condiciones para realizar la elección”, dice el secretario general del Partido Socialista, Andrés Santander.

El asunto ha sido tema en las reuniones de la oposición de los lunes, en donde están representados los equipos de todos los comandos de los presidenciables de la centroizquierda. Ahí, de hecho, algunos han advertido que una nueva prórroga de los comicios obligaría a poner en cuestión la extensión del mandato presidencial.

Las fechas de las elecciones no pueden seguir modificándose por la incapacidad del oficialismo de garantizar las condiciones sanitarias del país (...) Extender este mandato mediante la modificación del calendario electoral sería catastrófico”, dice la presidenta de RD, Catalina Pérez.

Quienes han asistido a esas instancias, de hecho, destacan que se ha conversado asumir una posición “mucho más firme” ante un eventual aplazamiento, dado que las medidas que se han desplegado desde la autoridad sanitaria serían, a su juicio, contradictorias. “Ir a votar es una de las conductas menos de riesgo considerando las demás conductas que el gobierno está permitiendo”, sostiene un dirigente de la centroizquierda.

En esa línea, quien oficia de presidente interino del PPD, Francisco Vidal, asegura que “lo que hemos conversado es que no habría razón alguna para volver a aplazar las elecciones. Como dijo (el ministro de Salud) Enrique Paris, estamos en problemas, pero en nivel inferior que antes. Para nosotros hay convicción de que en este cuadro sanitario no hay razón alguna para volver a postergar las elecciones”.

Para su par de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, “lo más importante es que no sigamos improvisando, en definitiva, eso termina afectando la legitimidad del proceso democrático. Por eso es que es muy importante que el gobierno no tome medidas que puedan terminar afectando la posibilidad de realizar las elecciones el día 15 y 16 de mayo. Y, por el contrario, que tenga como objetivo garantizar las condiciones sanitarias para que esto se realice”.

“Este es el proceso electoral más importante desde el retorno a la democracia, entonces, sinceramente, sería una gran irresponsabilidad si el gobierno vuelve a improvisar con esto”, agrega.

Desde el Frente Amplio, la presidenta de Convergencia Social, Alondra Arellano, en tanto, llamó al gobierno “a establecer lo antes posible un plan de trabajo con los gremios de salud que nos permita realizar las elecciones en mayo, dándole todas las garantías de seguridad a la población para que acuda a votar, porque el único motivo que podría existir para aplazarlas nuevamente sería tener una situación sanitaria que no permita realizarlas, eso sería una tremenda irresponsabilidad del gobierno”. En la misma posición se manifestó ayer la diputada PC y vocera de la campaña de Daniel Jadue, Camila Vallejo.

Los cálculos de La Moneda y Chile Vamos

El tema se ha conversado en el comité político entre el Presidente Sebastián Piñera y sus ministros, pero siempre bajo la mirada de que las elecciones, esta vez, sí podrán realizarse. En Palacio transmiten que, a diferencia de abril pasado, los números de contagios han ido a la baja y la situación está un poco “más estable”.

De todas formas, en el gobierno dicen que la decisión se tomará con parámetros sanitarios y que, en caso de tener que mover los comicios, tienen un plan preparado. Así lo dijo el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, en entrevista con La Tercera el pasado 17 de abril. “Aprendimos y estamos tomando toda la información previa para tener algunos planes alternativos si es que se llegasen a necesitar. Todo indica hoy que las elecciones se van a poder realizar el 15 y 16 de mayo”, dijo, agregando que “tenemos algunos escenarios al respecto. Pero insisto, para que quede claro: hoy día la probabilidad de que se ejecuten elecciones son mayores a que no”.

En Palacio recalcan que han tomado todas las medidas para viabilizar que las elecciones se concreten, porque están conscientes de que dilatar el tema significa múltiples complejidades: desde el punto de vista del cronograma electoral, financiamiento y en materia de certidumbres institucionales.

Además, reconocen que ya el primer cambio generó malestar de manera transversal en los partidos políticos, y en Chile Vamos se ha instalado una amplia resistencia ante esta posibilidad. En la coalición han advertido en privado que podría significar un costo electoral para el sector.

“Las condiciones sanitarias han mejorado respecto de la postergada elección del 10 y 11 de abril, no veo margen político para que exista posibilidad de cambio. Las condiciones sanitarias son mejores que la vez anterior. Me parece que tomándose las precauciones se puede realizar la elección. Sería un error postergarla nuevamente”, sostiene el jefe de bancada de Evópoli, Luciano Cruz-Coke. Misma mirada han transmitido desde la UDI.

En tanto, el secretario general de RN, José Miguel Arellano, agrega que “vamos a estar a lo que diga la autoridad sanitaria. Hemos visto que han empezado a bajar los contagios, pero queremos esperar la opinión técnica, pero es un tema de preocupación. Quisiéramos, de acuerdo a lo que nos dicen los candidatos, que las elecciones se realicen”.

Con todo, en Palacio dicen que ahora a fin de mes es la fecha de “corte” para tomar cualquier decisión, pero -insisten- los comicios deberían realizarse.

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