José Ángel Di Mauro: “Alberto Fernández no tiene ninguna chance de ser reelecto en 2023”

Cristina Kirchner saluda a los partidarios junto a Alberto Fernández, en el acto de clausura de la campaña antes de las legislativas, en Merlo, Buenos Aires, el 11 de noviembre de 2021. Foto: Reuters

Según el biógrafo de Cristina Kirchner, tras la derrota del oficialismo en las últimas legislativas su relación con el presidente argentino en sus dos últimos años de gestión será “mala”. “Y seguirá mandando ya sabemos quién”, dice Di Mauro a La Tercera.




Tras la estrepitosa derrota electoral que protagonizó el oficialismo en las legislativas del domingo pasado, el Presidente argentino Alberto Fernández sorprendió este miércoles al poner en discusión su propia candidatura a la reelección en 2023 y plantear que avanzará con la institucionalización del Frente de Todos al garantizar primarias como mecanismo de definición de las candidaturas de la coalición, luego de la fallida experiencia y el ruido interno que generó la decisión de imponer listas de unidad en la mayoría de distritos, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

“Mi mayor aspiración es que en el año 2023 desde el último concejal hasta el presidente lo elijan primero los compañeros del Frente de Todos”, dijo el jefe de Estado en el acto en Plaza de Mayo convocado por el Día de la Militancia y para festejar el “triunfo” en las legislativas, como considera la Casa Rosada el haber perdido por menos diferencia de la prevista frente a la coalición opositora Juntos por el Cambio luego de las primarias (PASO) de septiembre.

Alberto Fernández habla durante una ceremonia que marca el Día de la Militancia Política en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, el 17 de noviembre de 2021. Foto: Reuters

Aunque la propuesta de Fernández, según el diario Clarín, fue vista como un intento de poner límite a cualquier condicionamiento del kirchnerismo duro, la decisión de abrir primarias en el Frente de Todos de cara a 2023 habría contado con el acuerdo de la vicepresidenta Cristina Kirchner, en una charla telefónica que mantuvo con el mandatario horas antes del anuncio y en medio del debate público que tras el domingo plantearon algunos dirigentes frentetodistas, informó ayer el periódico transandino.

Aún cuando la iniciativa busca garantizar la supervivencia del Frente de Todos más allá de 2023, Clarín indica que el descalabro electoral en las legislativas anticipa un clima de tensión permanente en la coalición gobernante y potenciará internas en la recta final del mandato de Fernández. “Una verdadera guerra de guerrillas”, asegura.

Para José Ángel Di Mauro, analista argentino, biógrafo de la actual vicepresidenta (Cristina K. La dama rebelde, de 2004), y director de Semanario Parlamentario, la relación del mandatario con Cristina Kirchner en los dos años que restan de gobierno será “mala” y “seguirá mandando ya sabemos quién”, según comenta en esta entrevista con La Tercera.

El día de las legislativas la prensa argentina destacó la ausencia de Cristina Kirchner en el búnker del Frente de Todos. Si bien la explicación oficial era que se debía a su convalecencia tras una operación, ¿cree que la vicepresidenta intentó evitar la foto de la derrota oficialista esa noche?

Estoy convencido de que fue así. En este caso es opinión, no dato, pero tratándose de Cristina es como hay que manejarse en estos casos. La presidenta del Pro, Patricia Bullrich, dijo al enterarse de la internación de la vicepresidenta, a 10 días de los comicios, que ella “en los momentos difíciles se esconde”, y si bien sonó mal, dadas las circunstancias, exteriorizó lo que más de uno pensó al conocer la noticia. Como sea, haber decidido practicarse una intervención que nada indica que fuera urgente pareciera ser un recurso conveniente para evitarse otra foto como la que ella nunca terminó de digerir: la suya en el palco, la noche de la derrota en las PASO, junto a Alberto, con la cabeza gacha. De hecho, se enojó mucho esa vez de que le hubieran garantizado que el triunfo era seguro, cuando podría haberse quedado ese domingo en Santa Cruz, donde vota. Así fue por ejemplo en 2019, cuando ella no fue al búnker en Buenos Aires en las PASO y sí en la elección siguiente, cuando el triunfo se descontaba. Los que la defienden también podrán sostener que fue una jugada táctica suya haberse “guardado” los últimos días para sumar el “voto blando”. Lo cierto es que debe haberse dado por cumplida con su presencia “silenciosa” en el cierre de campaña.

El Presidente de Argentina, Alberto Fernández, habla durante un acto tras las elecciones legislativas en Buenos Aires, el 14 de noviembre de 2021. Foto: Reuters

El expresidente Mauricio Macri habló del “fin de una era” tras la derrota oficialista en las elecciones. ¿Cuán fuerte golpean estos resultados al kirchnerismo?

Fue un mazazo terrible para el peronismo en general y el kirchnerismo en particular. Pero no definitivo. Porque si bien la magnitud de la derrota impacta por el peso de los distritos en los que cayó, la remontada final en el conurbano bonaerense les volvió el alma al cuerpo. Tal era la paliza que esperaban el domingo, que consideran que haber perdido por un punto y medio los dejó con vida. Así y todo, cuando hablamos de “magnitud de la derrota”, debemos pensar en que perdieron en 13 distritos, incluidos todos los más importantes; cayeron en casi todas las grandes ciudades; perdieron en seis de las ocho provincias donde se elegían senadores; Juntos por el Cambio les sacó ocho puntos de ventaja en todo el país; dejan de ser mayoría en el Senado… Siguen siendo primera minoría en Diputados, pero con un número que no les permitirá aprobar ninguna ley controvertida. Y en lo que al kirchnerismo respecta, lo deja muy mal parado, con sus principales figuras heridas de muerte electoralmente hablando. Si bien nada es definitivo, es muy difícil que después de lo que pasó en estas elecciones tengan alguna figura propia con perspectivas de recuperación a nivel nacional.

El periodista argentino Jorge Lanata dijo que “desde el punto de vista político, de la escena política, la mayor perdedora es Cristina”. ¿Comparte este análisis respecto a la actual vicepresidenta? ¿Por qué?

Para mí, Alberto Fernández es el gran responsable de la cadena de errores que socavó su figura y a su propio gobierno. Ella podrá decir en cambio que sigue teniendo su gran caudal electoral, que la remontada final en los distritos más humildes del conurbano corresponde a su electorado más fiel. Y que además esa remontada puede ser atribuida a los cambios que ella dispuso en el gobierno de (Axel) Kicillof, otro de los grandes derrotados de esta elección. Yo creo que el gobernador bonaerense, Máximo Kirchner y Alberto Fernández, son los grandes perdedores de esta elección, porque han conocido sus límites. ¿Ella? También ha conocido su techo, cada vez más bajo.

La pérdida del control del Senado obligará a Cristina Kirchner a negociar con otras fuerzas para sacar adelante la agenda del gobierno. ¿Qué margen de acción tiene la presidenta del Senado?

No la veo negociando a Cristina… Hará un repliegue táctico, pero en realidad no negociará con la oposición. Aparte no quedó tan mal posicionada en esa Cámara. Porque si bien el golpe fue grande -tenía 41 senadores propios, cuatro por sobre los que necesita para tener quórum, y bajó a 35-, pero hay dos senadores aliados que siempre han votado con el Frente de Todos y eso le garantiza quórum y la aprobación de proyectos. Es verdad que ninguno puede resfriarse siquiera, porque los necesita a todos sentados en sus bancas, pero a lo sumo es con esos aliados con los que tendrá que negociar. Y con los propios, claro está, cuestión de que ninguno se le rebele… sino ahí sí estará perdida.

La vicepresidenta de Argentina, Cristina Kirchner, saluda a sus seguidores en el acto de clausura de la campaña antes de las legislativas, en Merlo, Buenos Aires, el 11 de noviembre de 2021. Foto: Reuters

Según el portal La Política Online, en el kirchnerismo dicen que Cristina Kirchner evitó una “catástrofe política” para el Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires y por ello pediría más cambios en el gabinete, especialmente en el área económica. ¿Ve dispuesto a Alberto Fernández a hacer este tipo de concesiones?

Es un poco lo que venía diciéndote: haber maquillado la derrota en la provincia de Buenos Aires -porque en definitiva perdieron, no hay vuelta que darle- lleva a muchos K a pensar que siempre los méritos son propios y los errores ajenos. Por el momento pareciera que se han morigerado los pedidos de cambios, aunque van a llegar. Pasa que si esta semana hubiera habido decapitaciones que ya llegarán, hubieran opacado el “relato” que se armó en torno a la remontada. No lo veo a Alberto Fernández resistiéndose a las demandas que vaya a hacerle Cristina.

En este escenario, ¿cómo visualizas la relación de Cristina y Alberto en los dos años que restan de gobierno?

Mala, pero mantendrán la relación aun sin cuidar las apariencias. No habrá ruptura, ni salida de uno de los dos. El riesgo hubiera estado con una catástrofe en provincia de Buenos Aires que no se dio, aunque sí sucedió en la mayor parte del país. Y seguirá mandando ya sabemos quién.

El expresidente argentino Mauricio Macri posa para una foto junto a un hombre con máscara de cerdo, antes de emitir su voto durante las legislativas en Buenos Aires, el 14 de noviembre de 2021. Foto: AFP

La oposición se ha mostrado reacia a aceptar el llamado al diálogo efectuado por Alberto Fernández la noche del domingo. ¿Ve difícil que Juntos por el Cambio acepte sentarse a la mesa considerando el impulso ganado por el sector tras las legislativas?

Las negociaciones se desarrollarán estrictamente en el Congreso. No habrá fotos de figuras de Juntos por el Cambio yendo a la Casa Rosada, todo pasará por el Congreso, que es además un ámbito que se llenó de figuras importantes del espacio opositor que fueron electas el domingo.

“Ni loco, ni loco”, respondió el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, cuando le consultaron si el presidente ya estaba afuera de la reelección en 2023. ¿Alberto Fernández está en condiciones de competir después de la derrota en las legislativas?

Alberto no tiene ninguna chance de ser reelecto. Tal vez sí de competir, pero no de ganar una elección, con semejante deterioro que ha tenido. Pero tampoco Aníbal Fernández tenía ninguna posibilidad de responder otra cosa cuando le preguntaron si le bajaba el pulgar a una eventual reelección del presidente. ¿Qué otra cosa podía decir? Es verdad que Fernández tiene dos años más de mandato, que bien podría hacer una buena segunda mitad de mandato y recuperarse… Pero es tal la crisis que vive el país que hace imposible cualquier posibilidad de recuperación. Hoy el país no está en condiciones de tener un despegue como el que en el inicio de esta década le permitió a Cristina recuperarse de la derrota en las elecciones de medio término y ganar por el 54%. Además del hecho de que su viudez generó para con ella una gran empatía de la gente.

¿A quién ve como el más seguro rival de Alberto Fernández en la oposición de cara a 2023?

A priori, el principal rival es (el alcalde de Buenos Aires) Horacio Rodríguez Larreta, una figura capaz, pero sin carisma político, pero al que el propio Alberto Fernández se encargó de hacer conocido en todo el país durante la pandemia, y luego favorecerlo victimizándolo con las medidas que adoptó en su contra. Igual, Larreta no salió tan bien parado en estas elecciones, porque jugó fuerte en Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires con sus candidatos y no se cumplieron las expectativas que las PASO había generado. Hay una figura que dentro del Pro mide mejor que él, aunque tiene mayor imagen negativa, pero es capaz de ganarle: Patricia Bullrich. Y el radicalismo dará pelea con sus propios candidatos, Facundo Manes, Martín Lousteau, Gerardo Morales… Pero creo que el rival más seguro de la oposición saldrá del Pro.

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