Papa ya ha dado de baja a cuatro obispos indagados por casos de abusos

El obispo emérito de Chillán, Carlos Pellegrin, en la conferencia de prensa que ofreció para dar a conocer su salida del cargo. Foto: Aton

Los prelados Carlos Pellegrin y Cristián Contreras Molina, a quienes el Pontífice aceptó su renuncia, formaban parte del grupo investigado por la fiscalía.


Siete son los obispos que actualmente están siendo investigados por el Ministerio Público, dentro de los 167 casos de abusos sexuales que involucran a miembros de la Iglesia Católica.

De ellos, solo tres siguen ejerciendo sus roles, a cargo de diócesis: Ricardo Ezzati (Arzobispado de Santiago), Santiago Silva (obispado castrense) y Luis Infanti (Vicariato Apostólico de Aysén). El Papa Francisco ya ha aceptado la renuncia de los otros cuatro. Se trata de Juan Barros (Osorno), Gonzalo Duarte (Valparaíso) y los dos prelados a quienes este viernes se les dio curso a su cese de funciones: Cristián Contreras Molina, de San Felipe, y Carlos Pellegrin, de Chillán.

Así, la nueva aceptación de renuncias correspondió al “tercer turno” de este tipo de decisiones emitidas por el Vaticano, y que en la anterior oportunidad tocaron al entonces prelado de Rancagua, Alejandro Goic, y al exobispo de Talca, Horacio Valenzuela.

Esta vez, las diócesis elegidas por el Papa Francisco fueron Chillán y San Felipe.

En el caso del ahora obispo emérito de Chillán, Carlos Pellegrin, éste fue denunciado el 2 de agosto pasado ante la fiscalía local de Chillán por casos relacionados con delitos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia. Su condición judicial, respecto de si es autor, cómplice o encubridor de los presuntos delitos, se mantiene bajo reserva. Solo se conoció que una vez asumida la fiscal Nayalet Mansilla, como regional del Ñuble, determinó traspasar el caso a su par de O’Higgins, Emiliano Arias, lo que se concretó el 12 de septiembre pasado.

En cuanto a San Felipe, el 28 de junio pasado la supuesta víctima, de iniciales L. A. C. C., de 56 años, llegó hasta la fiscalía de esa ciudad para denunciar al entonces obispo Cristián Contreras Molina, como el supuesto autor de hechos de connotación sexual.

El caso fue traspasado por la Fiscalía de Valparaíso a la de Rancagua. Un cercano a las indagatorias asegura que el Ministerio Público de O’Higgins lo investigaría por el “eventual encubrimiento de otros delitos”.

Despedidas

En una conferencia de prensa, y sin aceptar preguntas, el ahora obispo emérito de San Felipe, Cristián Contreras, se refirió a su renuncia aceptada por el Papa Francisco.

El religioso recordó cuando, en 2014, la Congregación para la Doctrina de la Fe decidió “no seguir con ninguna instigación”, puesto que hay “ausencia de elementos incriminantes”, similar a lo concluido por la investigación civil, de donde “se desprende que no existen antecedentes fundados que avalen la denuncia protocolizada”.

Agregó que “la justicia canónica y civil podrán seguir investigando lo que quieran en relación con esto y no encontrarán nada, porque no existe víctima. (…) De manera que me voy con esa tranquilidad, de que no he abusado y no he encubierto a nadie”.

El religioso añadió que “puedo haber pecado en la falta de estar cercano a los sacerdotes, pero no de encubrir a nadie”.

En Chillán, en tanto, el obispo emérito Carlos Pellegrin, también en una conferencia de prensa, sostuvo que “hasta la fecha no tengo idea de qué trata esa denuncia, no sé quién la hace”, agregando que es probable que este tipo de informaciones haya influido en la decisión del Vaticano.

Pellegrin reiteró su total disposición “a colaborar en todo lo que la justicia disponga y requiera”, y planteó además que “me reservo el derecho a tomar las acciones legales necesarias contra muchos que me han injuriado de diferentes maneras, porque soy un ciudadano más de Chile”.

También fue él mismo quien presentó en la diócesis al administrador apostólico, Sergio Pérez de Arce.

<h2<¿Confirman a Chomali?

Otro foco de atención de la jornada estuvo puesto en el Vaticano, donde este viernes el arzobispo de Concepción, Fernando Chomali, sostuvo dos reuniones. Una con el Papa Francisco y la otra con el oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Jordi Bertomeu.

El encuentro con el Pontífice duró una hora. “Le expresé nuestra decidida colaboración y empeño para terminar con los abusos y generar una sociedad más respetuosa de los derechos humanos”, dijo el prelado, quien es uno de los “candidatos” a suceder a Ricardo Ezzati en la Arquidiócesis de Santiago.

También declaró, mediante un comunicado de prensa, que “en un ambiente de confianza le expresé mi apoyo (al Papa) frente a las injustas acusaciones de las que ha sido objeto y le presenté nuevamente mi renuncia y las razones para ello, la que no fue aceptada”, lo que podría interpretarse como una confirmación en su cargo.

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