Por Alejandro JofréLa física del Tesla Roadster: cómo se pega al suelo y por qué puede avanzar boca abajo
El prototipo combina ventiladores para aumentar el agarre y propulsores de gas comprimido para elevarse. Un análisis de Wired y documentos de la NASA permiten entender las maniobras que mostró la firma de electromovilidad de Elon Musk.

El prototipo del nuevo Tesla Roadster subió por una rampa hasta quedar boca abajo y luego se elevó durante su presentación en Texas. En WIRED, el físico Rhett Allain explica los principios que permiten esas maniobras que solo en YouTube suman la friolera de casi 7 millones de vistas en apenas días.
Según Tesla, el deportivo utiliza un sistema de succión que puede mantenerlo apoyado contra una superficie incluso cuando está invertido y detenido.
Un sistema parecido a una ventosa
Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de Tesla, explicó a Hagerty que el Roadster utiliza ventiladores y faldones para generar carga aerodinámica a baja velocidad. Es decir, una fuerza que mantiene el auto presionado contra la superficie.
Allain detalla en WIRED que los ventiladores extraen aire de debajo del vehículo, mientras esas faldas ayudan a limitar su entrada. Así se consigue que la presión bajo la carrocería sea menor que la del exterior. El físico compara el mecanismo con una aspiradora.
La relación entre presión y fuerza está descrita en los materiales de aerodinámica de la NASA. La agencia explica que el aire ejerce fuerzas sobre las superficies y que las diferencias de presión pueden generar un empuje sobre un objeto. Ese es el principio que permite entender el efecto de una ventosa.
Por qué mejora el agarre

OpenStax, la plataforma de textos académicos de Rice University, explica que el roce depende de los materiales en contacto y de la fuerza que los presiona entre sí.
Su texto de física llama a esta última fuerza normal, porque actúa perpendicularmente a la superficie. En el modelo básico que presenta, una mayor fuerza de contacto permite disponer de un mayor límite de agarre de que las superficies comiencen a deslizarse.
“Presionar el auto hacia abajo permite acelerar más rápido, frenar más rápido y tomar curvas más cerradas”, apunta Allain.
Para las curvas, OpenStax describe otra parte del mismo fenómeno: sobre una calzada horizontal, el roce entre los neumáticos y el pavimento proporciona la fuerza que cambia la dirección del auto. Según ese modelo, disponer de más agarre permite recorrer una misma curva a mayor velocidad antes de comenzar a deslizarse.
La ventaja de funcionar a baja velocidad

La NASA explica que la fuerza aerodinámica de un ala depende, entre otros factores, de la velocidad del aire que circula alrededor. Manteniendo las demás condiciones, esa fuerza aumenta con la velocidad. Ese principio se aplica a los alerones de los autos, diseñados para generar una fuerza hacia el suelo.
Tesla, por su parte, destaca que sus ventiladores pueden generar carga aerodinámica incluso con el vehículo detenido.
McMurtry describe esa misma ventaja en su sistema de succión: según el fabricante británico, permite aumentar el agarre al acelerar, frenar y doblar, especialmente a baja velocidad.
La empresa lo mostró en abril de 2025 con un prototipo de su Spéirling. El auto subió a una plataforma que luego giró hasta dejarlo boca abajo. Una vez invertido, avanzó sujeto por su sistema de succión:
Según explicó McMurtry, la succión generó una fuerza superior al peso del vehículo. Esa es la condición que permitió mantenerlo apoyado contra la plataforma en esa posición.
Cómo consigue elevarse

Para separarse del suelo y maniobrar en el aire, Tesla distingue una configuración de la serie Roadster llamada Rocket. Según la firma de Austin, incorpora propulsores de gas frío distribuidos alrededor del vehículo, capaces de impulsarlo hacia adelante y hacia arriba, además de hacerlo rotar.
La NASA explica el empuje mediante la tercera ley de Newton, que describe la reacción que se produce al acelerar y expulsar gas: “El empuje se genera en la dirección opuesta a la del gas acelerado”.
De acuerdo con esa explicación, expulsar gas hacia atrás produce un empuje hacia adelante. Al dirigirlo hacia abajo, la fuerza actúa hacia arriba. La agencia señala que la intensidad del empuje depende de la cantidad de gas expulsada por segundo, de su velocidad de salida y de la diferencia entre la presión en la salida y la del ambiente.
Para la configuración Thrust, equipada con propulsores traseros, Tesla anuncia una aceleración de 0 a 60 millas por hora en menos de un segundo. Esa velocidad equivale a unos 96,6 km/h.
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