Gobierno consigue los votos del PC y destraba reforma a la Educación Superior

Después de intenso despliegue del Ejecutivo, comunistas e independientes dieron su voto clave a favor de la iniciativa. Gobierno prometió establecer mecanismo para reemplazar el CAE para lograr la aprobación del proyecto.

Fue probablemente el peor susto y la mayor preocupación que pasó el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet en el ámbito legislativo, desde que ocurrió algo similar con la ley de carrera docente: la reforma a la educación superior estuvo al límite de ser rechazada en la sala de la Cámara. Sin embargo, finalmente fue aprobada la idea de legislar y, los artículos que requerían de quorum más alto por modificar leyes orgánicas constitucionales, lograron 70 votos de los 67 necesarios.

El escenario era complicado, ya que la Comisión de Educación rechazó en general la emblemática iniciativa la semana pasada, gracias a la abstención de Camila Vallejo (PC) y el voto en contra de Giorgio Jackson (RD).

Sortear la crisis no fue simple para el Ejecutivo, ya que el PC respaldó a Vallejo, lo que obligó al gobierno a comenzar todo un despliegue para asegurar los votos. El principal desafío era llegar a un acuerdo con el Partido Comunista, cuyo apoyo se mantenía en duda por la falta de certeza respecto a la eliminación del Crédito con Aval del Estado (CAE).

Según explicó Vallejo el miércoles pasado, el voto a favor del PC pasaba porque el Ejecutivo dejara en esta reforma y de manera explícita el fin del CAE y cómo sería reemplazado, más allá de que el proyecto que abordará esta materia ingresará el segundo semestre de 2017.

Y así fue. En su discurso ante los diputados, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, enfatizó el compromiso del Ejecutivo de eliminar el CAE y señaló que a fines de 2018 este sistema se terminaría. “Hoy reafirmamos la palabra empeñada de poner fin al Crédito con Aval del Estado y manifestamos nuestra plena disposición a incorporar en esta ley de educación superior una fórmula que materialice y garantice este compromiso, asegurando además un sistema que lo reemplace cuando deje de operar”, subrayó Delpiano.

Con esta promesa, el Ejecutivo no sólo logró el respaldo de los legisladores comunistas, sino también de otros diputados independientes claves, como Giorgio Jakcson (RD) y Gabriel Boric (Movimiento Autonomista).

“Vamos a darle viabilidad al curso de esta reforma asumiendo que hay un compromiso explicito para terminar con el Cae. Nos encargaremos de que eso se materialice en la discusión”, dijo Vallejo.

Boric, en tanto, señaló que el proyecto no deja contento a nadie, pero aún así le dio el visto bueno subrayando el compromiso en torno al CAE: “Nos hemos preguntado quÉ es lo correcto. No podemos aprobar un proyecto que no nos sustente pero tampoco vamos a ser quienes obstaculicen su discusión”, dijo el ex líder estudiantil.

Pese al apoyo oficialista, varios diputados remarcaron los reparos que se mantienen en torno al proyecto: “ Es cierto que hay modificaciones que requieren ajustes. Pero este es un proyecto distinto al que se presentó”, dijo Rodrigo González (PPD).

Intenso despliegue

Delpiano, junto con el Comité Político del gobierno, sostuvo una serie de reuniones desde el fin de semana pasado, en las cuales buscó dejar claro el compromiso del Ejecutivo de eliminar el CAE. Así, mientras la Presidenta Bachelet llamaba a aprobar la reforma “porque es el momento de pensar en las familias, los estudiantes y en la oportunidad para consolidar la gratuidad”, Delpiano se reunía con el Partido Socialista.

Una de las peticiones de este conglomerado también apuntó a retomar el diálogo con las federaciones estudiantiles, demanda que también había sido prsentada por el PC y por los diputados Jakcson y Boric.

Ante este escenario el Mineduc optó, en su camino por recuperar los votos oficialistas, por llamar a reunión a la Confech para el próximo lunes: “Hemos acogido la preocupación d seguir adelante con las conversaciones con los estudiantes”, dijo Delpiano.

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