Boric no logra por segunda vez ratificar carta para fiscal nacional y se enfrenta al Senado

Las ministras Carolina Tohá, Marcela Ríos 
y Ana Lya Uriarte durante sesión del Senado en que se votó sobre la propuesta de nombrar a Marta Herrera como nueva fiscal nacional.
Las ministras Carolina Tohá, Marcela Ríos y Ana Lya Uriarte durante sesión del Senado en que se votó sobre la propuesta de nombrar a Marta Herrera como nueva fiscal nacional. Foto: Leonardo Rubilar Chandia / Agencia Uno.

La propuesta del Presidente, la abogada y jefa de la Unidad Anticorrupción Marta Herrera, no consiguió el quórum requerido de 2/3 y obtuvo menor votación que la primera nominación de La Moneda, José Morales. Si bien el Mandatario aseguró durante la mañana tener la certeza de contar con los votos oficialistas, algunos legisladores de sus filas no estuvieron alineados. Sin embargo, hubo un rechazo mayoritario de la oposición.


En una tensa sesión, el Senado rechazó este lunes, por segunda vez, la propuesta del Presidente Gabriel Boric para asumir como fiscal nacional. El nombre de la abogada Marta Herrera fue desestimado por no lograrse el quórum de 2/3 con 26 votos a favor, 11 en contra y 9 abstenciones, incluyendo los desmarques oficialistas de Alfonso De Urresti -quien se abstuvo- y Pedro Araya, quien rechazó la proposición de La Moneda.

Con ese resultado, el Senado le propinó una nueva derrota al gobierno, institución que ya había rechazado la propuesta original del Jefe de Estado, el fiscal José Morales, quien tampoco logró el quórum requerido el pasado 30 de noviembre.

En su mayoría, sin embargo, los votos que le costaron más al gobierno estuvieron en su oposición. La UDI cumplió su palabra y rechazó en bloque el nombre de la jurista, mientras que RN votó dividido al igual que Evópoli. Pese a ello, en ese sector también hubo descolgados. Fue el caso de Felipe Kast (Evópoli), Rojo Edwards (republicanos), Sebastián Keitel (Evópoli), Alejandro Kusanovic (Independiente - RN) y Carlos Kuschel (RN), quienes apoyaron el nombramiento de La Moneda.

El segundo intento frustrado del Presidente Boric por nombrar a alguien a al cabeza del Ministerio Público -que lleva 80 días en subrogancia- da cuenta de un enfrentamiento mayor entre la Cámara Alta y el gobierno del Mandatario, el que se ha arrastrado durante todo el proceso. De hecho, al terminar la votación, el senador Araya recomendó al Mandatario hacer un cambio de gabinete.

El Presidente Boric, minutos después de la desfavorable votación, abordó el tema en el marco de una actividad de Carabineros en la que se encontraba. Ahí, evidenció su malestar con el resultado. “La votación que se acaba de llevar a cabo, en donde por segunda vez consecutiva, el Senado ha decidido rechazar la propuesta de fiscal nacional que hemos hecho…Hubo bancadas completas que se opusieron a la propuesta que hice como Presidente antes siquiera de la presentación de la candidata a fiscal nacional (...). Me preocupa como Presidente porque tengo la impresión de que esta votación tiene que ver más con lo que la ciudadanía rechaza; disputas internas, gallitos con el gobierno”.

Y agregó: “Hay sectores que siguen en disputas políticas sin ningún sentido (...) espero que este debate se resuelva cuanto antes”.

Así como Boric nadie en La Moneda escondía la desazón que provocó la votación. Esto, además, evidenció un contraste con la derrota anterior de Morales, donde si bien también sufrieron un fracaso en el Congreso, en la oportunidad la ministra de la Segpres, Ana Lya Uriarte, lo desdramatizó argumentando que se perdió por pocos votos.

La determinación del Jefe de Estado se dio en el marco de un estado de fricción con esa corporación, donde buscaron acordar -como se ha hecho tradicionalmente- antes de que el Mandatario haga su nombramiento, la carta elegida para ostentar determinado cargo, en este caso el de fiscal nacional.

Y las señales fueron explícitas. Distintos comités le advirtieron al gobierno que las preferencias -en general- estaban con Ángel Valencia y Carlos Palma y que había reticencias hacia Herrera por haber sido colaboradora del exfiscal Jorge Abbott. Pero esas conversaciones -dicen en el Senado- no fueron escuchadas por el gobierno. “No se entiende la decisión”, repetían el miércoles pasado cuando el gobierno envió el oficio a la Cámara Alta.

En el gobierno, en cambio, dicen que ningún nombre tenía la mayoría asegurada y que el Presidente ponderó que, por lo mismo, debía inclinarse por la figura que más convencía a Boric. Pero también había incomodidad en el Ejecutivo por lo que consideraron una actitud desafiante del Senado. En el comité político se planteó en varias oportunidades que la normativa actual le da al Mandatario -y no al Senado- la facultad de elegir un nombre de la quina elaborada por la Corte Suprema. Por lo mismo, dicen en La Moneda, interpretaron que la Cámara Alta iba a evaluar en su mérito el nombramiento de Herrera.

La ministra Marcela Ríos (Justicia), de hecho, le pidió ayer al Senado a considerar que ellos mismos dieron los votos a Jorge Abbott hace ocho años atrás y que se debía juzgar a la candidata no por las acciones de un exjefe sino que por su trayectoria propia. “Tenemos la convicción de que era la mejor candidata”, afirmó la secretaria de Estado.

En ese contexto, el ambiente en el Senado durante la jornada estaba totalmente caldeado. Al punto de que el senador Daniel Núñez (PC) acusó a la UDI de oponerse al nombramiento de Herrera por el rol que habría tenido en abrir la arista Exalmar que afectó al expresidente Sebastián Piñera en el caso Dominga o, asimismo, en el caso Corpesca, que terminó con el exsenador de esa colectividad, Jaime Orpis, preso.

“Algunos quieren certificados de impunidad, para que cuando haya llamados por el raspado de la olla nadie se moleste”, dijo el senador comunista, aludiendo a la recordada frase del senador Iván Moreira (UDI) en el marco del caso Penta, investigación por el financiamiento irregular de la política.

En defensa del gobierno salió también el senador Juan Luis Castro (PS), quien llamó a reformar el sistema de nombramientos para evitar presiones indebidas por parte del Senado. “No pueden haber presiones indebidas tampoco de nuestra corporación al gobierno (...) El interrogatorio ha sido de un verdadero ensañamiento”, sostuvo el legislador.

“Pocas veces había visto un ambiente tan enrarecido”, añadió la senadora Isabel Allende (PS) sobre el proceso de selección de fiscal nacional, a la vez que recalcó que con el eventual rechazo del nombramiento el Senado no contribuye.

Pese a respaldar la nominación del gobierno, el senador Matías Walker (Demócratas) aseguró que el Ejecutivo erró en lograr un acuerdo anticipado para evitar esta situación. “Faltó por parte del Ejecutivo entender la naturaleza de esta nominación, porque una vez formulada la quina, tiene que darse un acuerdo -y así lo dice la ley- con el Senado”, afirmó.

Un episodio tenso se dio entre Juan Ignacio Latorre (RD) y el senador Araya. El primero deslizó en su intervención que el rechazo del independiente respondía a la relación de pareja que sostiene con la exministra Javiera Blanco, quien ha sido investigada por el ente persecutor.

La discusión se dio tras una exposición de cinco horas en la Comisión de Constitución del Senado, la que envió un informe negativo a la sala y advirtió por 4 votos en contra y uno a favor que Herrera no cumplía con las condiciones para asumir el cargo de fiscal nacional. En contra de la nominación estuvieron Pedro Araya (Independiente-PPD), Alfonso de Urresti (PS), Rodrigo Galilea (RN) y Luz Ebensperguer (UDI). A favor solo estuvo Walker.

La previa a la votación

“Si alguien quiere, si algún senador o senadora quiere hacer un gallito con el gobierno o tratar de darle una derrota política al gobierno que no sea en este tema (...). Tengo certeza de que los votos del oficialismo los vamos a tener, espero que la derecha también concurra para que podamos fortalecer la fiscalía. La fiscalía es el órgano encargado de la persecución del delito en Chile, por lo tanto, eso no puede seguir esperando”.

Y el tono lo marcó la frase del Presidente Boric en la antesala de la votación en el Senado. Tras el revés con el fiscal Morales, Boric hizo un llamado directo a la Cámara Alta para evitar que el escenario se repitiera, cuando los conteos en La Moneda no eran auspiciosos y se movían entre 25 y 29 apoyos.

“Todavía no están garantizados los votos. Se ha hecho un trabajo estos últimos días y se han conseguido nuevos apoyos en distintos sectores, mientras que hay otros que aún siguen en reflexión. Acá el llamado que se hace es que los senadores dudosos estén abiertos a ser persuadidos por la candidata, que la escuchen y no lleguen con una idea prejuzgada”, dijo la ministra del Interior, Carolina Tohá, antes de las 14.00 horas.

La mañana de este martes, el senador PS -y parte de la comisión de Constitución- Alfonso de Urresti, ya había adelantado su postura. Se distanció de la “certeza” que mencionó el Mandatario sobre los votos del oficialismo y recalcó -a su llegada al Congreso- que son los senadores los que votan y tienen la palabra final.

La jornada, en todo caso, partió mucho antes, con conversaciones de pasillo y saludos de las ministras Uriarte y Ríos a los senadores. El semblante, en algunos casos, no fue el mejor.

En su intervención ante la Comisión de Constitución, durante la mañana, la ministra Ríos defendió la nominación del Mandatario y fue emplazada en reiteradas ocasiones para realizar una evaluación de la gestión Abbott. La titular de la cartera se limitó a dar cuenta que “el rol de nuestro ministerio no es hacer evaluaciones de un órgano autónomo”. Dicho eso, Ríos afirmó que no le parecía que la abogada no fuera evaluada en su mérito personal, haciendo alusión al senador PS, quien señaló que Herrera era “mano derecha” del exfiscal.

Más tarde, en su calidad de presidente de la Comisión de Constitución, Walker (Demócratas), abrió el tema sobre el “veto” que se le ha atribuido al gobierno sobre ciertos nombres de la quina elaborada por la Corte Suprema, particularmente sobre el abogado Ángel Valencia, predilecto entre los senadores del Socialismo Democrático y con respaldo también en la oposición.

Ríos, por su parte, recalcó que no existía ninguna clase de veto, pero sí confirmó que la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, manifestó su preocupación por el tema. “El Presidente fue muy claro en decir que el gobierno no tenía ningún veto (...) Otra cosa es que las organizaciones de mujeres y que luchan contra la violencia de género y la propia ministra (Orellana), que tiene un mandato específico de preocuparse por esas materias, hayan manifestado una preocupación. Pero eso no ha sido en ningún caso uno de los antecedentes que hemos considerado en este caso. E insisto: no existe ningún veto, todas las personas que están en la quina las consideramos aptas”, dijo la titular de Justicia.

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