Izquierda intenta dar señal de unidad en medio de riñas internas e intensificación de la agenda de Kast
Representantes de seis partidos de oposición se reunieron este miércoles en el PS. Lo hicieron para fortalecer una estrategia conjunta ante los anuncios que ha hecho en su primera semana como presidente José Antonio Kast, frente a los que el bloque ha evidenciado diferencias.
Pasadas las 9:30 horas de este miércoles, los presidentes de las colectividades de la oposición llegaron a la sede del Partido Socialista (PS) para sostener un primer encuentro desde que José Antonio Kast asumió como Presidente de Chile.
Lo hacen después de días agitados, marcados por los anuncios del gobierno de Kast referidos a materias que son sensibles para la izquierda, como el plan “escudo fronterizo”, el fortalecimiento del mecanismo de cobro del Crédito con Aval del Estado, la limitación de la gratuidad en la educación superior, la eventual eliminación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) y el retiro de decretos ambientales, entre otros.
Aunque ha habido coordinaciones informales -sobre todo en el Congreso- la reunión del lunes fue el primer encuentro en que se convocó a todas las fuerzas opositoras de izquierda para intentar consensuar un actuar común frente a las medidas de Kast.
A la reunión, encabezada por la timonel del PS, la senadora Paulina Vodanovic, llegaron Constanza Martínez (Frente Amplio), Lautaro Carmona (Partido Comunista), la vicepresidenta del Partido Liberal Nicole Troncoso y el secretario general del PPD, José Toro. El presidente (subrogante) de la Democracia Cristiana (DC), Óscar Ramírez, se conectó de forma telemática desde Concepción. Cuando el encuentro ya estaba en marcha, llegó Juan Carlos Urzúa, líder del Partido Liberal.
La instancia, explican algunos de los dirigentes, fue el puntapié para organizar futuras bajadas en común para enfrentar al gobierno. Por lo pronto, decidieron reunirse nuevamente el lunes y convocar también a los jefes de bancada en el Congreso. “Kast está tocando demasiadas áreas sensibles, demasiados espacios, avances que ya están hechos. Por lo tanto, esto genera unidad per se. Hay un sentido común de que no podemos perder los derechos”, dijo Urzúa tras la reunión.
Aunque los timoneles llegaron de buen ánimo -incluso se saludó a Ramírez por su cumpleaños- y con voluntad de dialogar, en los distintos partidos del bloque son conscientes de que en su primera semana como oposición las diferencias al interior del sector se han intensificado.
Las elecciones de las mesas de las cámaras del Congreso, llevadas a cabo la semana pasada, dan muestra de eso. En particular, porque en el Senado el Socialismo Democrático pactó con la derecha y dejó fuera del pacto administrativo a las demás fuerzas opositoras. Lo mismo hicieron la DC, el PPD y la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) en la Cámara de Diputados. Las tratativas dejaron varios heridos.
A su llegada a la reunión, Martínez evidenció que esos pactos, que no incluyeron al FA, son un tema incómodo. “Tenemos que tener generosidad para poder conversar, pero también tener claro cuál es nuestro verdadero adversario. Si nos perdemos en tratar de plantear un cupo más en un espacio y no pensar en cómo la oposición en su conjunto tiene mayor capacidad de incidir... Eso siempre es con mayoría, capacidad de diálogo. Las convocatorias tienen que ser lo amplias posibles, sin exclusiones”, planteó.
Para combatir las exclusiones, en esta ocasión Vodanovic invitó a todas las fuerzas de oposición, incluidas las colectividades en proceso de disolución, como el Partido Radical y la FRVS. Esta última ha sido muy criticada durante la última semana, debido a que su líder, el diputado Jaime Mulet, dio uno de los votos clave para que la derecha se quedara con la presidencia de la Cámara.
Pese al mal rato que generó en el sector, la presidenta de la FRVS, Flavia Torrealba, fue convocada. Ella, sin embargo, se excusó a través de un mensaje que envió a Vodanovic.
“Muchas gracias por la invitación a la reunión de hoy de los partidos progresistas. Lamento no poder acompañarles en esta ocasión, debido a compromisos previamente adquiridos que me resulta imposible reprogramar”, sostuvo.
Junto con eso, Torrealba planteó en el mensaje que su partido impulsa “la idea de que el actual escenario político requiere reconocer la existencia de dos oposiciones progresistas que, si bien tienen matices y trayectorias distintas, deben ser capaces de coordinarse en torno a objetivos comunes para darle estabilidad y gobernabilidad al país”.
Más allá de las diferencias relativas al pacto administrativo, lo cierto es que el sector -de momento- ha evidenciado que en él coexisten distintas posturas con respecto a qué tipo de oposición ser y eso ha tensionado las relaciones entre ellas (y también al interior de ellas).
Un elemento que es discutido en la alianza es el llamado del PC a las movilizaciones. El martes, en CNN, el senador Daniel Núñez (PC) dijo: “Veo una voluntad de este gobierno de pasar la aplanadora y eso va a generar conflicto y resistencia (...) En democracia la gente tiene derecho a manifestar su opinión frente a eso. Eso lo vamos a reivindicar”.
Carmona respaldó esa postura. “Nosotros vamos a respetar lo que sean las reacciones que tengan los movimientos con sus argumentos. Que en Chile se altere el Mepco sin ninguna duda tiene un efecto en la tranquilidad y los presupuestos de la familia”, dijo este miércoles, en relación a lo que podría generar la eventual eliminación de ese mecanismo de estabilización.
En respuesta al comentario de Núñez, el jefe de comité de los senadores socialistas, Juan Luis Castro, dijo que “el gobierno en su primera semana busca instalar la catástrofe como estado del país y una serie de medidas de shock que varias de ellas son alarmantes en derechos sociales. Pero de ahí a aplanadora hay un trecho. Sobre todo por las precarias mayorías legislativas”.
Otra muestra de las diferencias se evidenció cuando el diputado Daniel Manouchehri anunció un oficio a Contraloría luego de que la primera dama, Pía Adriasola, sirviera almuerzos en La Moneda. “Que Manouchehri arme un incidente porque la señora del presidente tiene ese gesto de amabilidad me parece ridículo y excesivo. Espero que se imponga la posición de Paulina Vodanovic, quien es una persona muy criteriosa”, respondió el diputado Mulet.
Su arremetida tampoco cayó bien en sectores del Socialismo Democrático. En el PS hay quienes afirman que esperan que el partido tome la postura que ha fijado Vodanovic, sobre ser la “izquierda responsable” de la oposición. Eso, ha explicado ella, pasa por llegar a acuerdos con la derecha. “Que Chile avance pasa por que tengamos entendimientos y acuerdos amplios, no 78 contra 77 votos”, dijo en entrevista con La Tercera.
El “escudo Fronterizo” de Kast también logró dividir a la oposición. Mientras que el FA lo criticó, sectores del Socialismo Democrático lo respaldaron.
“La puesta en escena de Kast no tiene nada de novedoso. En nuestro país, hace décadas existen zanjas para contener la migración irregular. Eso es lo que pasa cuando irresponsablemente se trata de dar una solución mágica a un problema que es muy complejo”, comentó Martínez el lunes. “Esto va a ayudar mucho. Lamentablemente, durante mucho tiempo fueron fronteras abiertas (...). Esto es una señal de frente a los delincuentes”, dijo, en contraste el diputado Sebastián Videla, de la bancada del Partido Liberal.
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