Las claves para entender la magnitud de la megarreforma de Kast
El proyecto firmado este miércoles por el Presidente no es un proyecto cualquiera. En el oficialismo la entienden como el puntapié para seguir adelante con la agenda del Presidente. También implica un primer test para determinar qué tan ordenadas están las filas en la derecha y quién es quién en la oposición.
El Presidente José Antonio Kast no podía disimular su felicidad. Este miércoles por la mañana, en el seminario Latam Focus, sonreía más que de costumbre. Lo hacía porque minutos antes firmó su megarreforma para poder ser enviada a la Cámara de Diputados.
Se trata de un ambicioso paquete de cinco grandes ejes: una mayor competitividad tributaria, el fortalecimiento del empleo formal, la facilitación regulatoria, la certeza jurídica y la contención del gasto público.
A continuación, seis claves para comprender las dimensiones del proyecto y su impacto a nivel político.
La reforma emblemática de Kast
El proyecto es concebido al interior del oficialismo como el puntapié de la que será la agenda de Kast durante los próximos años de su gobierno. Por lo mismo, su aprobación es imperante para La Moneda.
Así lo sinceró el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García (Renovación Nacional). En entrevista con La Tercera, él dijo que la megarreforma constituye “la clave del éxito del Presidente Kast y su gobierno”.
No fue el único que le subió el precio a la iniciativa. El jefe de bancada de los diputados del Partido Republicano, Benjamín Moreno, sostuvo en Radio Duna que “esta podría ser una madre de las batallas”.
En el sector comparan el proyecto con lo que fue el plebiscito de 2022 para la administración de Gabriel Boric, que quedó amarrada al -fallido- proceso constituyente por decisión propia. Así lo hizo ver, en febrero de 2022, el entonces futuro ministro Giorgio Jackon.
En consideración de ese episodio, el gobierno de Kast ajustó su discurso y hoy procura bajar el precio a la megarreforma. “El gobierno no se juega el éxito con este proyecto”, dijo el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hace unos días a El Mercurio.
Sin embargo, en privado, siguen reconociendo que la iniciativa es esencial para el cumplimiento del programa de gobierno.
El primer test al oficialismo
Al interior de los partidos que sustentan el gobierno de Kast, sugieren que la megarreforma servirá como el primer test para determinar con quiénes verdaderamente se puede contar de aquí en adelante.
“(La megarreforma) va a demostrar cuáles son los cuadros que están alineados y los que no. Nos va a permitir conocer bastante bien el mapa de cuál es el oficialismo”, sostuvo el diputado Agustín Romero (Partido Republicano), quien encabeza la Comisión de Hacienda en la Cámara.
“El que no vote a favor, tendrá que ver si está o no cómodo en este gobierno, si sigue acá o no”, agregó el parlamentario, en entrevista con La Tercera.
De momento, el partido que ha evidenciado más reparos frente a distintas iniciativas gubernamentales ha sido Renovación Nacional (RN). Esto ha logrado encender las alertas en el resto del oficialismo. Sobre todo, en el Partido Republicano, donde escuchan con preocupación las intervenciones de parlamentarios como Diego Schalper, Ximena Ossandón, Paulina Núñez y María José Gatica.
Pese al ruido que puedan generar los senadores y diputados, en RN reafirman que ellos respaldarán al Ejecutivo.
El desafío de la política de alianzas
Más allá de las paredes del oficialismo, el proyecto impulsado por el gobierno -por ahora- ha tenido el efecto de permitir al gobierno ampliar su base de apoyo en el Congreso.
De eso da cuenta el Partido de la Gente (PDG), liderado por Franco Parisi, colectividad que anunció que votará a favor de la idea de legislar la iniciativa, luego de alcanzar un acuerdo con el gobierno.
Por su parte, el Partido Nacional Libertario (PNL), que tampoco es parte de la actual administración, mostró apertura para respaldar la iniciativa en un comienzo. José Antonio Kast incluso agradeció esa voluntad el miércoles por la mañana.
Sin embargo, ayer por la tarde los diputados libertarios se rebelaron: advirtieron que sus votos al proyecto no están asegurados y exigieron que el gobierno incorpore sus propuestas durante la tramitación.
En el PNL consideran que los ministros de Kast le concedieron al PDG varios puntos que también eran demandados por ellos, como la tasa tributaria para las pymes. Volver a alinearlos es un desafío pendiente para el gobierno.
Qué tipo de oposición ser
Así como la megarreforma es un test para el oficialismo, también será la oportunidad para que cada partido de la izquierda deje en claro cuál será su estilo como oposición.
Desde antes de la firma del proyecto, hubo sectores que adelantaron que ellos se opondrán a la idea de legislar la iniciativa. Entre ellos, el Partido Comunista y el Frente Amplio.
Por el contrario, algunos en el sector han mostrado una mayor apertura. Por ejemplo, el jefe de bancada de los diputados de la Democracia Cristiana (DC), Jorge Díaz. Él fue uno de los que adelantaron que su partido no estaría disponible para aprobar la idea de legislar. Sin embargo, ayer sostuvo -en conversación con Desde la Redacción, de La Tercera- que “nuestra decisión de rechazar puede variar con proyecto en mano”.
El diputado Jaime Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social, fue un paso más allá y aseguró que él respaldará la posibilidad de legislar la megarreforma. Sin embargo, remarcó su posición contraria a las medidas que buscan rebajar el impuesto a las grandes empresas y establecer una invariabilidad por 25 años.
Así las cosas, está por verse si parlamentarios de las bancadas de centroizquierda se ponen del lado de los comunistas y frenteamplistas o se deciden a dar el paso y entenderse con el gobierno, que no pierde la esperanza de convocar a diputados opositores para visar la reforma de forma holgada.
Cumplir con el plazo autoimpuesto
La apuesta del ministro Jorge Quiroz es tener completado el trámite legislativo relativo a la reforma durante junio. Es decir, que pase por las tres comisiones en las que está alojado el proyecto (Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente), que sea visado por la Cámara de Diputados y, finalmente, despachado por el Senado.
Él mismo fijó esos plazos ayer en el Congreso. “Estamos pensando que idealmente el proceso de aprobación en la Cámara quede terminado el 20 de mayo y que, ojalá, esto quede totalmente despachado durante junio”, dijo.
El titular de Hacienda agregó que “es fundamental iniciar la segunda mitad del año con este proyecto aprobado y con el país poniéndose en marcha”.
Protagonismo de Kast
Un elemento que aún es incierto es qué tanto se involucrará el Mandatario en la tramitación de la reforma. En las semanas previas, él ya ha dado muestras de que, debido a la relevancia que tiene para su gobierno, tendrá cierto protagonismo.
Sin ir más lejos, encabezó un encuentro en el palacio presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar, para alinear al oficialismo en torno a la megarreforma. Al día siguiente, tuvo un desayuno ahí mismo, pero con los libertarios.
En esas citas, el Mandatario, reconocen en el sector, puso su capital político a disposición. Ahora está por verse si sus gestiones tendrán el efecto deseado.
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