Vodanovic baja el pulgar a salvataje de proyecto de Arrau y exige condiciones para una nueva reforma de seguridad
Una alternativa que baraja el oficialismo y que eventualmente podría considerar el Ejecutivo es refundir la criticada reforma constitucional de seguridad con alguna de las mociones patrocinadas por la senadora PS, quien incluso adelantó que está trabajando una nueva iniciativa en la materia.
Cuatro reformas constitucionales de su autoría -que apuntan a reforzar medidas de seguridad pública- tiene en su haber la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic.
Aunque la legisladora socialista ya declaró su rechazo absoluto a la reforma a la Carta Fundamental que presentó el Presidente José Antonio Kast, junto al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau (republicano), un sector del oficialismo cree que ella podría ser la llave para salvar del fracaso a la iniciativa gubernamental.
Incluso, una alternativa, que barajan legisladores de RN y que eventualmente podría considerar el Ejecutivo, sería refundir la criticada reforma de seguridad con alguna de las mociones patrocinadas por Vodanovic, quien incluso adelantó que está trabajando una quinta reforma en la materia.
La presidenta del PS, sin embargo, se resiste a la idea de fusionar textos, aun cuando una mayoría en el Senado podría imponerse para hacerlo en contra de su voluntad. “El proyecto que el gobierno presentó, como se ha visto, no tiene viabilidad política ni jurídica, no tiene apoyo ni siquiera dentro del oficialismo y pretender salvar un mal proyecto como un capricho, no, realmente no se entiende”, señaló.
Contactos
La senadora socialista ya ha sido contactada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN) y su par Andrés Longton (RN) para tratar de persuadirla, ya que al menos ellos comparten de la idea de eliminar la creación de un nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, en el ánimo de que al menos sobreviva algún punto de la reforma del Ejecutivo.
El lunes, además, Vodanovic fue invitada a conversar en La Moneda por el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot (RN), también en el ánimo de acercar posiciones.
“Yo le pedí al ministro García, el día lunes cuando estuve allí, retirar el proyecto, avanzar con el tema penitenciario, que es fundamental y urgente, como se ha visto a partir de la decisión jurisdiccional en el caso del clan Chen. Para evitar ese tipo de situaciones, requerimos una habilitación constitucional, que está planteada en el boletín 16.707 de mi autoría y de otros parlamentarios. Por lo tanto, avanzar en ese proyecto es urgente”, señaló la presidenta PS.
Vodanovic agregó que “respecto de los estados de excepción constitucional, yo estoy elaborando un proyecto distinto, que no contempla el tipo de, propuesta que ha hecho el gobierno, más bien en algo bastante acotado y que tiene que ver con incorporar, finalmente, la seguridad pública, pero sin esta, comillas, creatividad, del gobierno”.
Escenario adverso
Por tratarse de un cambio a la Constitución, la reforma de Arrau necesita obligatoriamente 29 votos del Senado, tanto para la idea de legislar como para cada punto sensible del articulado.
El problema es que el gobierno hoy ni siquiera cuenta con el piso de 26 votos aliados que obtuvo la megarreforma económica del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ya que hay al menos cuatro aliados que ni siquiera apoyarían la idea de legislar (los independientes Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, la libertaria Vanessa Kaiser y el republicano Ignacio Urrutia).
Ese escenario adverso podría cambiar si la senadora Vodanovic se allana a refundir al menos una de sus mociones con la reforma de Arrau, en la medida que tengan relación directa sus ideas matrices. Ello amarraría o arrastraría algunos votos de la oposición a favor de la idea de legislar, independiente de que en la discusión en particular haya desmarques o votos cruzados.
Una de las mociones susceptibles de ser refundidas podría ser, por ejemplo, la propuesta “con el objeto de establecer un régimen penitenciario especial para las personas sujetas a prisión preventiva o condenadas por los delitos que indica” (crimen organizado y hechos violentos), ya que coincide con al menos uno de los objetivos (no necesariamente con la misma fórmula) de la cuestionada proposición gubernamental. Esa iniciativa también es firmada por Paulina Núñez (RN) y los senadores Karim Bianchi (indep.), Juan Luis Castro (PS) y Manuel José Ossandón (RN).
La senadora socialista también es autora de una iniciativa que modifica la Carta Fundamental en materia de indultos con el fin de restringirlo no solo a criminales de lesa humanidad, también a condenados por crimen organizado, pedofilia y otros hechos graves.
Además, patrocinó junto a Iván Flores (DC) una reforma para facultar al Presidente de la República “para designar un grupo operativo especial contra el terrorismo, narcotráfico y crimen organizado”, en circunstancias especiales. Esa moción coincide con los objetivos del proyecto de Arrau, pero con una fórmula distinta a la de un estado de excepción.
También junto al mismo Flores y Alejandro Kusanovic (indep.) presentó otra iniciativa para la “aplicación de medidas cautelares (detenciones) a extranjeros” ante alertas de la policía internacional.
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