Por Andrés GómezXimena Lincolao: “El dilema entre innovación y seguridad en la IA es un falso dilema”
De regreso de la gira presidencial por Estados Unidos, la ministra de Ciencia habla del giro que el gobierno imprimirá al proyecto de ley sobre inteligencia artificial: una ley marco flexible y que habilite el desarrollo de la carrera tecnológica. Reconoce que el impacto de la IA generará mayor desempleo, pero apuesta a la capacitación. Decididamente, quiere cambiar el tono de la conversación: “No puede ser un tono de miedo, porque el miedo paraliza”.

Se levanta, toma un plumón y dibuja en la pizarra. En su gabinete, en el octavo piso de un edificio frente a La Moneda, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, describe una de las experiencias que conoció en Washington y donde vio una posible respuesta a los desafíos de la inteligencia artificial: estudiantes de tercero y cuarto medio, de colegios de sectores vulnerables, dividían sus días entre clases y el aprendizaje de una técnica en un centro de formación especializado. Algunos estudiaban ciberseguridad; otros, tecnología aplicada a la salud. Al salir podrían entrar al mundo del trabajo o acumular créditos para continuar después en la educación superior.
—Esto nos dio muchas ideas a nosotros de qué se puede hacer acá —dice. Y precisa: “Son niños vulnerables y ahí tienen acceso a supercomputadores y a un montón de carreras”.
Eventualmente, para la ministra el modelo ofrece un principio sencillo: frente a un mercado laboral cambiante, hay que aprender haciendo y abrir nuevas competencias.
Aquella fue una de las actividades que cumplió en la gira por Estados Unidos junto al Presidente José Antonio Kast. En cuatro días tuvo una agenda donde acompañó al mandatario a una reunión privada del Consejo de las Américas en Nueva York, donde dice que escuchó una advertencia recurrente: en la carrera por la IA, América Latina se está quedando atrás. A su vez, se reunió más de una hora en la Casa Blanca con Michael Kratsios, asesor presidencial de Ciencia y Tecnología.
Ximena Lincolao regresó a Chile con una convicción reforzada: el país tiene que ser parte de esta transformación. “Si tú eres solo un observador, eres un pasajero”, dice. En su perspectiva, hay que desarrollar IA, formar talento, atraer inversiones y conseguir que las empresas chilenas entren en una industria de alcance global.
Esa convicción está detrás del giro que el gobierno busca imprimir al proyecto que regulará la inteligencia artificial. La indicación sustitutiva que prepara elimina las categorías de riesgo del proyecto original y propone una ley marco flexible, orientada a habilitar la innovación.
Paradójicamente, este giro ocurre cuando muchos de los líderes globales de la IA plantean pausar los avances, ante el riesgo que presentan los agentes de autonomía creciente y las amenazas a la ciberseguridad. La preocupación abarca también el costo social de la pérdida de empleos y las urgencias energéticas.

Lincolao no desconoce esos riesgos, pero cree que hay que cambiar el tono de la conversación:
—El dilema entre innovación y seguridad es un falso dilema —dice.
¿Por qué decidieron sustituir el proyecto presentado por el gobierno anterior?
La inteligencia artificial como infraestructura crítica, considerándola como la nueva electricidad, es algo demasiado importante como para no pensar en todas las posibles implicaciones de la ley. Cuando la leímos, vimos oportunidad y tenemos también el interés de los legisladores de hacer algo con mucha altura de miras para Chile.
Era una legislación basada en riesgos, en miedos, que era una postura que existió el año pasado, pero esa visión cambió, ya evolucionó. En el proyecto de ley queremos habilitar el desarrollo, la creación, el testeo, la experimentación en todos sus niveles, la adopción y la educación para todos. Porque, como dice el Papa, la inteligencia artificial debe ser un bien común.
No tuvimos la misma atención cuando las redes sociales se hicieron y hemos visto los daños que han hecho a los niños. Entonces, al tener esta atención, teníamos que pensar muy bien cómo presentar algo sistémico, que sea marco y que habilite que, así como esta tecnología está cambiando tan rápidamente, nos permita hacer ajustes cuando sea necesario.
En Chile necesitamos subir las exigencias en muchas áreas. Una de ellas es la ciberseguridad.
Si el objetivo es habilitar y facilitar, ¿significa que bajan las exigencias?
No, todo lo contrario. En Chile necesitamos subir las exigencias en muchas áreas. Una de ellas es la ciberseguridad. La libertad de innovación que tiene Estados Unidos es posible porque ellos tienen reglas muy estrictas y sanciones ejecutables. La indicación sustitutiva tiene una parte muy importante sobre el uso de estándares internacionales en el desarrollo, en la implementación y en la evaluación de inteligencia artificial y de tecnologías conexas.
Es muy importante que Chile no recree algo que solamente se puede usar en Chile, porque, uno, no va a llegar innovación acá y, dos, nuestros creadores de innovación, para adaptarse al mundo externo, se van a tener que ir de Chile.
¿Va a incluir sanciones específicas ante posibles daños?
No te puedo decir todo, porque no está presentado, pero hay dos proyectos de ley que tenemos ahora. Uno es el de deep fakes, que está en la Cámara de Diputados y tiene sanciones muy claras. De hecho, tenemos ahí hasta cambios en el Código Penal para sancionar deep fakes. Entonces, en la ley marco habilitamos esta ejecución de sanciones en el mal uso de la IA con mucha claridad. En el deep fake decimos que tienen que bajarlo inmediatamente, en 48 horas. La persona no tiene que ir a tribunales, la plataforma lo tiene que bajar inmediatamente.
El proyecto anterior hacía clasificaciones de riesgo. ¿El nuevo proyecto ya no va a hacer esa clasificación?
La idea es que tú no puedes clasificar riesgo porque está cambiando mucho.
Como chilenos no podemos evaluar el riesgo de algo si no sabemos cómo crear esa tecnología.
Pero los riesgos existen. Hemos visto incidentes protagonizados por agentes de IA.
El debate que se ha dado en los últimos días es un debate sobre que se frene la inteligencia artificial. Bueno, no es que se frene la IA. Los incidentes que ocurrieron es para que se pausen los modelos nuevos de Astra, por ejemplo, de OpenAI. Ahora, hay que acordarse que ha existido mucha transparencia de las compañías de inteligencia artificial, que es una gran cosa. Porque si lees la documentación de OpenAI sobre el incidente donde los agentes entraron a Hugging Face, Hugging Face lo reportó, OpenAI lo reportó y lo hicieron de un modo muy detallado. Y toda la mitigación se hizo de inmediato.
La automejora es un tema donde tenemos que esperar más control. Yo siempre lo explico así: si tenemos chicos muy inteligentes y tú los dejas entrar a un edificio y les dices: “Tu meta es llegar al final y tienes que llegar rápido”, van a buscar qué puerta abrir para llegar al final. Eso es lo que hacen los superagentes que tienen una meta. Sortearon controles y encontraron vulnerabilidades. Entonces, nos dan una gran oportunidad para pensar que la ciberseguridad es un espacio donde se están viendo tremendas inversiones en IA y también donde Chile está al debe.
La ministra agrega:
—Como chilenos no podemos evaluar el riesgo de algo si no sabemos cómo crear esa tecnología. Por eso, en ciberseguridad, lo primero que hacen las compañías de ciberseguridad es crear una vulnerabilidad para poder protegerse de ella.
Capacitar
Una de las controversias es la propiedad intelectual. ¿La nueva ley va a permitir utilizar obras protegidas para entrenar sistemas de inteligencia artificial?
Creemos que la protección a la propiedad intelectual es extremadamente importante. Ese es un tema que no se ha resuelto en muchos países. Entonces, no lo estamos considerando en este proyecto de ley marco.
¿No van a incluir la excepción que contemplaba el proyecto de megarreforma del ministro Quiroz?
No lo estamos considerando.
Otra preocupación tiene que ver con los niños. ¿Cómo protegerlos ante el avance de la inteligencia artificial?
Hay un proyecto de ley en la Cámara de Diputados sobre la protección de niños en entornos digitales. Ese es un temazo. Las plataformas de tecnología han tenido avances en los últimos meses, especialmente con controles parentales y cómo se puede lograr esta protección a los niños.
El desempleo que se ve hoy en Chile no necesariamente tiene un impacto de inteligencia artificial, es por otras cosas. Cuando le sumemos ese impacto, va a ser mayor.
Pero es otro proyecto de ley.
En la ley marco de IA tenemos que ser congruentes. Esa congruencia es crítica, porque, si no, salimos duplicando o añadiendo regulación, sobrerregulación que al final da muy poca certeza jurídica. Nuestras startups son las que más sufren cuando se sobrerregula, porque son las que tienen menos abogados, son las que tienen que ir más ágil, y una demanda a una compañía pequeñita mata a la compañía.
Con el desarrollo de la IA se sabe que habrá pérdidas de puestos laborales. ¿Chile va a ser capaz de absorber esa pérdida?
Eso ya se ha notado mucho en el mundo. El desempleo que se ve hoy en Chile no necesariamente tiene un impacto de inteligencia artificial, es por otras cosas. Cuando le sumemos ese impacto, va a ser mayor. Hace más de una década que en el mundo nació el movimiento del futuro del trabajo. Chile no se encargó de eso antes, por lo cual tenemos esto que se llama upskilling, reskilling: que una persona constantemente está aprendiendo, cambiándose de trabajo, porque los trabajos van a cambiar.
Esa es la mejor ayuda que le podemos dar a una persona: capacitarla y darle acceso a cómputo.
Pero para aquellos que se vean desplazados por el desarrollo de la IA, ¿se ha hablado de algún tipo de protección social?
Nuestra hoja de ruta es clara: hay que capacitar, hay que dar acceso a cómputo. Esas dos cosas nos van a ayudar rápidamente a darle oportunidad a la persona de estar más capacitada para trabajar. Esa es la mejor ayuda que le podemos dar a una persona: capacitarla y darle acceso a cómputo. Porque, eventualmente, los países que están ganando la carrera son los países que tienen talento.
La preocupación no es solamente por la cantidad de empleos. También la calidad. ¿Esta no se va a afectar?
Depende de lo que hacen los países. En los países que han hecho buen uso de la robótica, como Japón, la calidad de los trabajos ha subido. Una persona que limpia baños no quiere hacer eso toda la vida. Entonces, tener robótica en la limpieza de baños, pero que esa persona se capacite para hacerle mantención al robot. Una persona de cualquier edad puede ser capacitada, pero tiene que ser capacitada haciendo. No puede ser solo la teoría. La capacitación tiene que estar muy alineada con el trabajo real que va a hacer la persona.
Para la ministra, es esencial crear una cultura de aprendizaje:
-Los fines de semana mirar clases gratis en YouTube, perfeccionarse en la tarde, hacer certificaciones, los empleados y los desempleados. Esa cultura de aprender constantemente es lo más importante hoy día.
Energía
Los data centers consumen enormes cantidades de energía. Se calcula que en Quilicura el 61% del consumo corresponde a ello. Y va aumentar. ¿Se está trabajando en eso?
Sí. En la hoja de ruta de los ministerios de Bienes Nacionales, Energía y Economía tenemos un plan de data centers y en ese plan está absolutamente considerada la diversificación eléctrica y la diversificación de energías sustentables. No solamente solar y eólica; estamos mirando otras alternativas muy interesantes, innovadoras.
El auge de startups y data centers, ¿no puede generar una crisis?
No, se está trabajando para que no ocurra eso. Y el agua es también otro asunto. La minería nos ha traído muchas ventajas, porque desalinizamos agua. Necesitamos en Chile estar unidos en decir todos juntos estamos en la carrera de la inteligencia artificial, firmes y seguros.
¿Usted cree que no va a haber una crisis energética?
Es que no puede haber crisis energética, porque tenemos que hacerlo bien. Para subirnos a esta carrera tenemos que tener una base. Tenemos algunas cosas bien hechas: tenemos conectividad —no conectividad en todas partes—, tenemos institucionalidad, a la gente afuera de Chile le gusta mucho nuestra estabilidad. Pero no estamos invirtiendo localmente en esta infraestructura. Viene de fuera, sí llega a Chile. A mí me encantaría ver más inversión nacional. Siempre tiene que venir un internacional a construir infraestructura en Chile. Hablamos de soberanía. Sería bueno también que las inversiones nacionales, que a veces invierten en el extranjero, también lo hagan en Chile.
¿Chile quiere atraer a las grandes compañías de IA?
Cuando yo converso en el extranjero siento mucha apertura a considerar a Chile. Uno de ellos dijo: “This is a beauty contest”. Eso es algo que como país tenemos que pensar: cómo competimos en esta carrera, qué tenemos para ofrecer de atractivo. Energía sustentable en el norte; en el sur de Chile también refrigeración y energía eólica. Tenemos mucha profundidad en nuestra infraestructura de observación. Tenemos estabilidad geopolítica, estamos ubicados súper bien.
Para ser considerado en la carrera de la IA tenemos que crear IA y ofrecer productos de IA. Y nuestros productos tienen que ser competitivos a nivel mundial, y eso va a crear trabajo.
Yo guardo temor del mal uso de la IA. Y el riesgo de la IA es el humano.
¿El Estado está protegido ante agentes de IA cada vez más autónomos?
Las compañías de ciberseguridad y los esfuerzos de ciberseguridad de los países son absolutamente críticos. La mayor preocupación que existe es lo que se llama social engineering, que entren actores malos. Los actores malos no van a frenar. Siempre toman la tecnología que existe para hacer algo malo, por lo cual tú necesitas suficientes buenos sabiendo lo que los malos van a hacer para adelantarse y proteger. No hay ningún gobierno seguro, pero un gobierno es menos seguro cuando no tiene firme su aparataje de quién entra, qué sistemas de software entran. Tú no puedes ponerle IA a un sistema que es inseguro. Por eso es importante que este proyecto de ley tenga muy claramente las reglas del juego.
Usted releva la IA como una oportunidad. ¿No guarda personalmente ningún temor respecto de ella?
Yo guardo temor del mal uso de la IA. Y el riesgo de la IA es el humano. Para poder, como humanidad, tomar las ventajas que la inteligencia artificial ofrece, tenemos que tener muy claro que el uso inaceptable tiene que ser sancionado. Por eso en el deepfake somos transversalmente categóricos y las sanciones son altas.
Pero la ley marco no va a incluir eso.
Es que la ley marco no puede tener especificidades, porque una ley marco para que sea habilitante no puede hablar específicamente sobre usos indebidos. Pero sí dice claramente que el uso indebido, usando todo el marco legal, va a ser sancionado.
¿No cree que el énfasis en la carrera y la innovación puede llevar a minimizar esos riesgos?
Cuando yo estuve en Estados Unidos una semana, no escuché a nadie hablar de los riesgos.
Se habló en la ONU...
Me refiero al ambiente tecnológico. Allí se habla de mitigación, de mejoramiento, de optimización. Mientras más profundizas, claro, ves más riesgos y los vas mitigando. Pero si tú eres solo un observador, eres un pasajero. Tenemos que elevar la conversación sobre la IA a un tema de oportunidad para Chile. Ese tiene que ser el tono. No puede ser un tono de miedo, porque el miedo paraliza. El dilema entre innovación y seguridad en la IA es un falso dilema.
Pero algún grado de prevención necesitamos.
Totalmente. Hay prevención y por eso necesitamos estándares. Nosotros ahora no estamos en el país usando estándares para creación de IA.
¿Usted le diría entonces a la gente que no se preocupe?
Yo lo que le diría a la gente es que tenemos que aprovechar la inteligencia artificial, con todo lo que viene. Aquí hay oportunidades para abogados, para vendedores. El vendedor de inteligencia artificial siempre va a ser una persona, y los salarios son enormes. Entonces, hay mucha oportunidad para transferir las habilidades que teníamos en otro trabajo a esta industria. Esto hay que verlo como una industria. Y cuando pensamos solamente como usuarios, vamos a pensar en el riesgo, pero tenemos que pensar en la oportunidad. Tenemos que tratar de entenderla lo más posible. Hay YouTube, hay clases. Tomar clases, capacitarse lo más posible y ocuparse de la IA. Y al ocuparnos de la IA, todos los riesgos son mitigables, porque si solamente una compañía es la que toma determinación, eso sí es peligroso. Pero si tenemos mucha gente en esta carrera, todo el riesgo va a bajar.
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