Parte competencia por casinos: Dreams crea sociedades para ir por ocho plazas adicionales

Hoy, Dreams opera casinos en Iquique, Temuco, Valdivia, Puerto Varas, Coihaique y Punta Arenas.

Se trata de Antofagasta, Calama, Copiapó, Los Ángeles, Osorno, San Fernando, Talca, Talcahuano. "A Dreams le gusta competir (...) La compañía se está preparando para participar de todas las licitaciones de casinos que se avecinan", señaló el operador.




El 18 de octubre, en prácticamente un mes más, vence el plazo para que todos los interesados presenten las ofertas para adjudicarse alguna de las plazas de casinos que se encuentran actualmente en licitación. Y, si bien los operadores han activado una duro frente para insistir en la necesidad de aplazar el proceso, los incumbentes ya se preparan ante la posibilidad de que la licitación siga adelante.

El viernes pasado, Dreams constituyó ocho nuevas sociedades. Se trata de Casino de Juego y Entretenimiento de Antofagasta, Calama, Copiapó, Los Ángeles, Osorno, San Fernando, Talca y Talcahuano. Todas, con el objeto de explotar un casino de juego, autorizado por la Superintendencia de Casinos de juego, en la comuna respectiva. El capital de cada una de estas ocho sociedades será de $526 millones, y tendrán una duración de 50 años prorrogable por diez más.

Actualmente, Dreams tiene operaciones en Iquique, Temuco, Valdivia, Puerto Varas, Coihaique y Punta Arenas.

“A Dreams le gusta competir; como compañía nuestra intención siempre ha sido competir en los procesos abiertos por la SCJ. Lo hemos hecho desde el comienzo y lo seguiremos haciendo”, señaló a Pulso PM el fiscal corporativo de la firma, Carlos Silva. Añadió que: “La compañía se está preparando para participar de todas las licitaciones de casinos que se avecinan porque, contrario a lo que ha afirmado la Superintendencia de Casinos, el mercado chileno es sano y altamente competitivo y los actores que lo conformamos queremos que se mantenga así. Lo que nos impulsa a hacer las mejores propuestas posibles para seguir alineados con el desarrollo de las regiones, la generación de empleos y el aporte a los gobiernos locales y regionales, a través del pago de nuestros impuestos al juego”.

Hoy, hay doce plazas en licitación. De ellas, cuatro son de Dreams (Monticello, Temuco, Valdivia y Punta Arenas), tres de Marina (Talcahuano, Osorno y Calama), dos de Enjoy (Antofagasta y Los Ángeles), además de Antay Casino & Hotel de Copiapó, de los españoles de Luckia, el Casino de Colchagua, del grupo Cardoen, y el Gran Casino de Talca, de la empresa peruana Corporación Meier.

Dado ello, con la reciente creación de sociedades por parte de Dreams, el operador –controlado por la familia Fischer- postularía a todas las licencias en disputa: las cuatro que tiene que defender más las plazas de los otros operadores, con excepción de Colchagua donde la reemplazaría por San Fernando.

La normativa establece que sólo pueden operar 24 casinos de juego en el país; uno en cada una de las regiones –con excepción de la Región Metropolitana- y el resto a ser distribuidos a nivel nacional, no pudiendo haber más de tres casinos en una misma región.

Durante 2019 -último año prepandemia- las doce plazas en licitación generaron ingresos por $260.792 millones, el 55% de todo lo que generó la industria ese año. La ubicaciones más relevantes fueron Monticello, con $87.565 millones en retornos; seguida de Talcahuano, con $38.660 millones, y Antofagasta, cuyos ingresos alcanzaron los $24.128 millones hace dos años atrás.

Proceso en pausa

Si bien, Dreams ha estado avanzando ante la posibilidad de que el proceso no se pare, los operadores han activado un fuerte lobby con la autoridad para intentar detener la licitación.

Argumentan que no están dadas las condiciones para seguir adelante con la licitación, considerando lo golpeado que está el sector por la pandemia y por el hecho de que el Covid-19 también inhibe un resultado exitoso, ante la imposibilidad de viajar a analizar posibles plazas, y la opción de que extranjeros vengan a visitar lugares atractivos para postular.

Dreams, de hecho, asegura que su intención de competir no contradice justamente la idea de que lo más recomendable sería suspender el proceso. “Manteniendo las ganas de competir, Dreams adhiere a la lucha que ha liderado la Asociación de Casinos de Juego, la que es una cuestión de principios, donde lo que pedimos es que se respete el Estado de Derecho, la palabra empeñada y la certeza jurídica”, dicen. Subrayan que: “Por eso, consideramos que la licitación debería suspenderse porque se realiza en base a una interpretación errada de la ley; y porque generará tal incertidumbre, que afectará negativamente el desarrollo integral de la Industria de casinos, tal como lo prevé la ley”.

Con todo, el 18 de octubre a las 10:00 horas en el Hotel Gran Palace de Santiago deberán presentarse las ofertas técnicas y económicas. Primero, en un plazo de 120 días, se evaluarán las técnicas, a las cuales se les asignará un puntaje. Cinco días hábiles siguientes a la publicación de la resolución de evaluación, se llevará a cabo la audiencia pública de apertura de las ofertas económicas; y cinco días después de ello, la Superintendencia emitirá la resolución declarando la decisión final respecto a cada postulante. Calculando los plazos, se prevé que la licitación se adjudique el primer trimestre del próximo año.

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