Por Maximiliano VillenaJulius Baer: solo el 2,3 % de las familias empresarias están preparadas para una transición generacional o venta
Según el Barómetro Familiar 2026, en lo que respecta al traspaso de la empresa familiar a la siguiente generación, solo el 22,6 % de los sucesores se considera preparado y plenamente capacitado. En Latinoamérica, el vínculo emocional con las empresas es más relevante que en otras regiones.

“Si bien el recorrido de cada familia es único, las transiciones exitosas comparten fundamentos comunes. Las empresas familiares siguen siendo la principal fuente de riqueza para las familias con un patrimonio neto ultraelevado (UHNW, por sus siglas en inglés, equivalente a un patrimonio sobre los US$50 millones); de hecho, más de cuatro de cada cinco familias propietarias de empresas poseen una participación mayoritaria de al menos el 50 % en su compañía operativa”, dice el reporte.
En esa línea, apunta a la existencia de una “brecha significativa en cuanto a la preparación”, pues muchas familias no están lo suficientemente preparadas para afrontar una transición.
Según el informe, solo el 2,3% se considera plenamente preparado para una venta o transmisión, mientras que el 12% cuenta con un nivel de preparación elevado, aunque con algunas carencias menores. Más de la mitad (56,3 %) presenta una preparación parcial, y el 29,5 % no está preparado para llevar a cabo la transmisión.
“El informe pone de manifiesto que la preparación va mucho más allá de los aspectos financieros y técnicos de la empresa. La falta de alineación familiar respecto a una posible venta es el factor que, con mayor frecuencia, limita la preparación para la misma, por delante de las consideraciones fiscales, la gobernanza o las estructuras legales”, indica.
En tanto, la implicación de la siguiente generación sigue siendo limitada. Aunque el 45,6 % de las familias consulta a la siguiente generación sobre una posible venta —sin otorgarles derecho a voto—, solo el 18,5 % los involucra activamente en las deliberaciones, concediéndoles el mismo peso en la toma de decisiones.
“Por otro lado, los resultados indican que el desafío de la preparación no se limita únicamente a una posible venta, sino que abarca también la transmisión de la propia empresa”, explica Julius Baer.
En lo que respecta al traspaso de la empresa familiar a la siguiente generación, solo el 22,6 % de los sucesores se considera preparado y plenamente capacitado para asumir el mando.
Así, “si bien el 65,9 % aún no está listo —aunque se espera que lo esté más adelante—, el 11,6 % no tiene interés en hacerse cargo del negocio familiar. En definitiva, los hallazgos subrayan que, para lograr una transición exitosa, no basta con preparar la empresa y sus estructuras de propiedad; también es fundamental preparar a la siguiente generación para asumir el liderazgo y las responsabilidades futuras”.
La salida
Tras la salida de un negocio, la preservación del patrimonio familiar conjunto se convierte en la prioridad principal —señalada por el 79,4 % de los encuestados—, seguida de la clarificación de los roles familiares y el establecimiento de un nuevo propósito.
“La planificación patrimonial, incluida la sucesión, también destaca como el ámbito en el que las familias requieren con mayor frecuencia asesoramiento especializado tras una desinversión”, sostiene Julius Baer.
Así, “los resultados revelan, además, diferencias regionales notables: mientras que en Europa y América Latina la preservación del patrimonio es la prioridad dominante, en Asia y Oriente Medio las familias otorgan mayor peso al crecimiento y la expansión a largo plazo”.
Entre los tres temas familiares más destacados, también figuran la «construcción de un legado familiar» y las «oportunidades de crecimiento individual y familiar».
“Estos temas han intercambiado sus posiciones respecto a los resultados del año anterior. Del mismo modo, las principales preocupaciones en materia de inversión se mantienen constantes: se centran en la «diversificación geopolítica», la «protección frente a la inflación» y la «inversión inmobiliaria»“, explica el reporte.
En el caso de Latinoamérica, el informe señala que, cuando las familias inician conversaciones sobre una posible salida, “la causa de desacuerdo más frecuentemente señalada no tiene nada que ver con las estructuras ni con la gobernanza. El vínculo emocional encabeza la lista a nivel mundial: es mencionado por más del 60 % de los asesores en general, cifra que asciende a casi el 79 % en América Latina”.
Consultados respecto a la estructura de gobernanza de inversiones implementarán tras una venta, el 31,9% de los latinoamericanos consultados apuntó a la creación de un family office profesional, respuesta que supera el global de 26%.
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Esta nota es exclusiva para suscriptores
Suscríbete para leerla completa y acceder a todo nuestro periodismo.
Ver planesCOMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
3.
4.
5.
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE



















