Así funcionan las cinco vacunas más avanzadas del mundo contra el coronavirus

Foto: Reuters

Son la gran esperanza para detener la pandemia. Con distintos estados avances, una veintena ya está haciendo sus pruebas en humanos, pero pocos son los que llevan la delantera.




En los siete meses que el mundo lleva conviviendo con el nuevo coronavirus Sars-CoV-2 , hoy toda la atención está puesta en los cientos de vacunas que se están desarrollando con la esperanza que alguna de ellas o más de una puede detener la circulación del virus que causa Covid-19.

En términos generales, una vacuna permite la generación de anticuerpos contra un virus o bacteria, pero sin producir la infección. Son estos anticuerpos los que otorgan inmunidad frente al patógeno, un aspecto fundamental porque de ella depende la efectividad y el tiempo de protección.

De las 25 vacunas que de acuerdo a las lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ya iniciaron los estudios en humanos, hay al menos cinco vacunas en investigación en las que científicos y médicos tienen puesta la atención.

El doctor Carlos Pérez, infectólogo Clínica Universidad de los Andes y decano Facultad de Medicina y Ciencia de la Universidad San Sebastián, explica que existen varios tipos de vacunas y que el modelo básico es usar el virus para el que se quiere crear anticuerpos pero inactivado. “También existe la posibilidad de usar un virus vivo atenuado, como en el caso de la vacuna contra sarampión, rubeóla, parotiditis o la de la varicela”.

Otro modelo de vacuna consiste en la “posibilidad de introducir genes del virus Sars-CoV-2 en un virus vector que es un adenovirus atenuado, que infecta, pero que expresa la proteína S o Spike que es la proteína que está en la superficie del coronavirus y por lo tanto, se crean anticuerpos contra ese virus”, dice el infectólogoo y también miembro del Comité de expertos que estudian las vacunas probables que podrían ser probadas en Chile. La vacuna de la Universidad de Oxford y el laboratorio Aztrazeca y la del laboratorio chino CanSino Biologics siguen esta línea.

Además, se pueden hacer vacunas introduciendo solo una parte del virus, pero en la práctica, no ha funcionado mucho.

“Otra línea, consiste en introducir material genético de Sars-CoV-2 envuelto en nanopartículas de lípido como es el caso de las vacunas con ARN mensajero como la que está desarrollando el laboratorio Moderna” indica el doctor Pérez.

¿Cuáles están más desarrolladas? Las que tienen virus inactivado y adenovirus como vector por lo que es probable que una de ellas podamos probar en nuestro país, según este especialista.

Moderna. Estados Unidos.

Moderna, material genético contra el coronavirus

De las vacunas que se están estudiando, la vacuna experimental de Moderna (Estados Unidos) es la única que está utilizando una plataforma nueva. Se trata de una vacuna de ARN mensajero recubierto por nanopartículas de lípido, es decir, contiene solo una parte del material genético del virus Sars-CoV-2. Este material codifica la proteína S o Spike que es la que está en la superficie del coronavirus. Después de la vacunación, las células del individuo toman esta información genética, muestran la proteína S al sistema inmune para que desarrolle anticuerpos en su contra y que son los que después protegerán de la infección.

La vacuna bautizada como mRNA-1273, hasta ahora, ha dado buenos resultados. Hace poco más de una semana un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine. demostró que era segura y que generó respuesta inmune en los 45 voluntarios sanos en un estudio en etapa inicial.

Ningún voluntario del estudio experimentó un efecto secundario grave, pero más de la mitad informó reacciones leves a moderadas como fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, dolores musculares o dolor en el lugar de la inyección.

“Las nanopartículas que envuelven el material genético del virus lo hacen permiten que las células que también tiene una cobertura de lípidos reciban esa información, tomen ese ARN y lo reconozcan”, explica Nicolás Muena, investigador de la Fundación Ciencia & Vida.

Según él, uno de los problemas que ha presentado esta vacuna son los efectos adversos ya que quienes la probaron en fase 1 se quejaron del dolor. Respecto de la efectividad de esta vacuna, Muena dice que las investigaciones que se han publicado hasta ahora no detallan mucho pero sí señalan que con dos dosis, son bastante efectivas.

Una ventaja, dice Muena, podría ser el valor de estas vacunas. Si bien el laboratorio ya dijo que no vendería el producto a precio de costo, el investigador dice que la producción de esta vacuna es menos engorrosa que aquellas que usan virus inactivado o las que extraen material genético. “Ademas, esta vacuna utiliza una proteína Spike estabilizada y eso puede ser positivo al producir anticuerpo”, dice Muena.

Laboratorio de control de calidad de Sinovac Biotech en Beijing. FOTO AFP

Sinovac, inactiva y más completa contra el coronavirus

Coronovac, la vacuna que desarrolla el laboratorio chino Sinovac, es una vacuna que trabaja con virus inactivo. El virus se cultiva en células y luego se inactiva con un reactivo químico. Ese virus inactivado es el que se inocula para que el sistema inmune lo reconozca y genere anticuerpos.

“Esta vacuna utiliza uno de los sistemas más clásicos de la historia para hacer vacunas, un virus inactivado con un agente químico. La ventaja es que se trata de un sistema conocido y que ha demostrado ser seguro. Pero en virus que se transmiten por microgotitas y virus respiratorios, como este coronavirus, puede ser engorroso de producir porque hay que hacerlo en cultivo celular y eso se hace solo en laboratorios que tengan un nivel 3 de bioseguridad. En Chile solo existen dos de esos laboratorios”, indica Muena.

Además de trabajar en una plataforma conocida, el investigador de la Fundación Ciencia & Vida destaca que esta vacuna no solo considera la proteína Spike como hacen los otros desarrollos, sino que utiliza el virus completo pero inactivo. “La ventaja de hacer esto es que la vacuna no solo tienen información sobre la proteína S, sino que también de otros antígenos como la proteína que interactúa con el material genético y el antígeno matriz que también forma parte del virus. Entonces, los linfocitos T (células del sistema inmune) también podrían atacar a otras proteínas internas del virus. La mayoría de las vacunas se centran en la proteína Spike y se ha demostrado que no genera tanto tiempo de inmunidad”, indica el científico de la Fundación.

Al ser una vacuna más completa, su producción podría ser más engorrosa.

Oxford-Astrazeneca, con ayuda del chimpancé

AZD1222 (anteriormente ChAdOx1 nCoV-19) es un adenovirus atenuado que muestra la proteína Spike. Fue bautizada en primera instancia como ChAdOx1 porque se trata de un adenovirus de chimpancé, virus con el que ningún ser humano ha tenido contacto. Esta vacuna está siendo desarrollada en conjunto por el laboratorio Astrazeneca y la Universidad de Oxford (Reino Unido).

Esto supone una ventaja respecto de otras vacunas que utilizan adenovirus humano con el que la población ya ha tenido contacto y por lo tanto, también anticuerpos.

“Los adenovirus son eficientes entregando material genético, el problema es que son un poco engorrosos de producir. Se necesitan células produzcan estos adenovirus y los empaquete junto con el material genético del virus”, dice Muena.

A su juicio, este desarrollo es el que tiene mejores expectativas. Primero, porque las personas no tienen anticuerpos contra este adenovirus, porque los adenovirus son eficientes en la entrega de información, porque tienen un sistema centalizado de salud de hospitales que les permite conseguir rápidamente información para ensayos clínicos lo que les permite avanzar más rápido.

Los estudios ya realizados han mostrado que genera algunas molestias físicas como fiebre y dolor en la zona que son tratables con paracetamol.

Actualmente, está iniciando su fase tres en Reino Unido y Brasil.

Respecto del precio, los responsables indicaron que, si la vacuna es aprobada, al menos mientras dure la pandemia, venderán a precio de costo sin obtener ganancia por ellos.

Edificio de Cansino Biological en Tianjin, China. FOTO REUTERS.

CanSino, un adenovirus humano

La vacuna Ad5-nCov está siendo desarrollada por el laboratorio chino CanSino Biologics. A la fecha, está terminando los estudios fase 2 y ya anunció que está en conversación para desarrollar la etapa 3 en Brasil y Chile.

Esta vacuna trabaja sobre la base un adenovirus humano tipo 5. Este virus lleva en su interior información del virus Sars-CoV-2 y por esa vía, el sistema inmune, una vez que lo reconoce, genera anticuerpos contra él.

Pronta a iniciar la fase 3, este adenovirus humano es el que produce el resfrío común y muchas pueden haber tenido contacto con él y por lo mismo tener ya anticuerpos. En esos casos, dice Muena, la vacuna sería menos efectiva.

Sinopharm, dos prototipos

Esta farmacéutica china está estudiando dos vacunas al mismo tiempo, las dos virus inactivados.

Ya terminó la fase dos y está iniciando fase 3 con voluntarios de los Emiratos Árabes Unidos, país que mantiene una alta circulación del virus, pero además, alberga a personas de más de 200 nacionalidades, por lo que las pruebas se realizarán sobre una base genética más amplia.

En los estudios previos, esta vacuna de Sinopharm ha mostrado ser efectiva en producir anticuerpos en los voluntarios a los que se les administró dos dosis de la vacuna separadas por 28 días de diferencia.

Antes de eso, en modelo animal de roedores, conejos y monos también mostró gran cantidad de anticuerpos, casi sin efectos secundarios.

Pfizer, varios tipos de ARN

Aunque aún no inician los estudios de fase 3, la vacuna que desarrolla la farmacéutica Pfizer, junto a Biontech también se destaca. Según explica Muena, se tata de una mezcla de distintos tipos de ARN que están dispuestos en partículas lipídicas, por lo que su ingreso a la célula es más fácil.

“La ventaja es que al estar basada en cuatro tipos ARN distintos basados en la proteína Spike, dos de ellos en la proteína completa, los otros dos utilizan regiones específica de la proteínas, justo en el sector de unión con el receptor por lo que produciría anticuerpos específicos para esa zona y deberían tener mayor poder neutralizante”, dice Muena.

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