El plan del gobierno de Colombia para sacrificar a los hipopótamos de Pablo Escobar
Lo que comenzó como un capricho del narcotraficante, que introdujo cuatro hipopótamos en su Hacienda Nápoles en los años 80's, terminó convirtiéndose en una población de cerca de 200 ejemplares que hoy deambulan por el Magdalena Medio.
En Doradal, un pequeño poblado en Magdalena Medio, Colombia, hipopótamos deambulan por patios, parques y colegios, convertidos en las mascotas no oficiales de la localidad.
Lo que comenzó como el capricho excéntrico de Pablo Escobar en los años 80’s es hoy uno de los dilemas ambientales más complejos que enfrenta Colombia.
Según informó The New York Times, la población de estos animales –originarios de África– ronda actualmente los 200 ejemplares y podría superar los 1.000 en 2035 si no se toman medidas drásticas.
Declarados especie invasora en 2022, los hipopótamos se han expandido por la cuenca del río Magdalena, sin depredadores naturales que controlen su crecimiento.
Por lo mismo, el sacrificio de algunos ejemplares sería la solución del Estado colombiano.
Pablo Escobar y su Hacienda Nápoles
El origen del problema con los hipopótamos es una historia muchas veces contada y famosa en Latinoamérica.
En la cúspide de su poder, Escobar construyó en Doradal la Hacienda Nápoles, una finca de más de 2.000 hectáreas que incluía zoológico privado, lagos artificiales y animales exóticos traídos ilegalmente desde distintos rincones del mundo.
Entre las especies figuraban cuatro hipopótamos. Tras la muerte del narcotraficante en 1993, la propiedad quedó abandonada y los animales escaparon.
En el entorno fértil y húmedo del Magdalena Medio, estas especies semiacuáticas encontraron condiciones ideales para reproducirse.
Turismo versus seguridad
Décadas después, su presencia genera sentimientos encontrados. Para algunos habitantes, son parte de la identidad local y un motor turístico.
La antigua hacienda, hoy convertida en parque temático, ofrece excursiones para observar a los ejemplares africanos.
Pero para pescadores y campesinos, la convivencia con estos mamíferos es cada vez más riesgosa.
“A nosotros nos cambió el estilo de vida”, dijo al diario estadounidense Giovanny Contreras, pescador de la zona, quien ha dejado de faenar de noche por temor a toparse con uno de los enormes mamíferos, que pueden pesar más de 1.300 kilos.
Aunque en Colombia los ataques han sido escasos, en África los hipopótamos son considerados uno de los animales más peligrosos del continente.
En 2020, un hipopótamo atacó a un campesino colombiano que recogía agua de un estanque y le rompió varias costillas.
En 2023, un conductor chocó contra uno de estos animales en una autopista que une Medellín y Bogotá. El impacto mató al hipopótamo, pero el conductor salió ileso.
El problema no es solo de seguridad humana. Expertos advierten que estos animales pueden alterar gravemente el ecosistema.
Sus desplazamientos erosionan las riberas, mientras que sus excrementos modifican la química del agua y amenazan las poblaciones de peces.
También podrían desplazar a especies nativas como manatíes y capibaras de sus zonas de alimentación.
El plan del gobierno
Durante años, el gobierno colombiano intentó soluciones menos radicales: reubicaciones internacionales (con escaso éxito) y programas de esterilización.
Pero capturar y castrar a un hipopótamo es una tarea titánica que puede tardar hasta ocho horas y requiere al menos ocho personas.
“No alcanzamos a frenar del todo el crecimiento poblacional”, reconoció al NYT el biólogo David Echeverri, funcionario ambiental que lideró parte de esos esfuerzos.
En abril pasado, las autoridades anunciaron un plan que durante años intentaron evitar: invertir cerca de dos millones de dólares para sacrificar mediante eutanasia a 80 hipopótamos.
Según el plan, algunos serán sacrificados con inyecciones químicas letales y otros podrían ser abatidos con disparos en la cabeza.
Mientras tanto, continúan los esfuerzos por trasladar a otros al extranjero.
Un multimillonario de la India, Anant Ambani, se ofreció para relocalizar los 80 ejemplares en su centro de conservación Vantara, ubicado en la ciudad de Jamnagar.
Allí, el magnate cuenta con más de 150.000 animales de más de 2.000 especies de fauna silvestre, de acuerdo con el sitio del centro.
Si bien, la noticia de Ambani estuvo circulando en varios portales del mundo, hasta el momento no se han comunicado cambios al plan desde el Ejecutivo colombiano.
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