Por Nicole IporreQué es el trastorno dismórfico corporal, síntomas y cómo tratarlo
Qué es la dismorfia corporal: síntomas, causas y tratamientos del trastorno mental que altera la percepción del cuerpo y afecta la vida social y emocional.

No es solo sentirse “feo” o “fea”. El trastorno dismórfico corporal (TDC) hace que las personas no solo crean que son poco atractivas, sino que piensan que las demás personas las rechazarán por sus “defectos”. Entonces, comienzan a aislarse y a sentirse aprisionadas por sus propios cuerpos.
De esto trata la dismorfia corporal: es la obsesión por problemas estéticos que para el resto parecen insignificantes o poco importantes. Los pacientes sienten angustia extrema y su calidad de vida empeora por el exceso de preocupación.
“Es como mirar una ventana con una mancha, y pensar que toda la ventana está arruinada”, explicó el Dr. Jamie Feusner, profesor de psiquiatría de la Universidad de Toronto, al New York Times.
Usualmente, este trastorno aparece en la adolescencia y afecta entre el 2 al 3% de la población, aunque se cree que el número podría ser mayor por la falta de diagnóstico.

Hasta ahora, la ciencia ha evidenciado que quienes padecen de dismorfia corporal tienen diferencias en su cerebro. Además, en muchas ocasiones no saben que su preocupación excesiva que agranda los defectos físicos que tienen es, en realidad, un problema de salud mental.
“Debido a esto, una persona puede sufrir durante una década o más antes de buscar ayuda de un profesional de la salud mental”, aseguró la psicóloga Hilary Weingarden al mismo medio.
Esto es lo que se sabe sobre la dismorfia corporal, sus síntomas y cómo se trata.
Cuáles son los síntomas de la dismorfia corporal
Según Mayo Clinic, los síntomas del trastorno dismórfico corporal pueden ser:
- Preocuparse excesivamente por un defecto percibido en la apariencia, que los demás no pueden ver o que parece poco importante.
- Estar convencido de que tienes un defecto en tu apariencia que te hace feo o deforme.
- Creer que los demás ponen especial atención en tu apariencia de una manera negativa o se burlan de ti.
- Tener comportamientos dirigidos a arreglar u ocultar el defecto percibido que son difíciles de resistir o controlar, tales como mirarse frecuentemente el espejo, arreglarse o rascarse la piel.
- Intentar ocultar los defectos percibidos con el estilo, el maquillaje o la ropa.
- Comparar constantemente tu apariencia con la de los demás.
- Buscar con frecuencia la aprobación de tu apariencia por parte de los demás.
- Tener tendencias perfeccionistas.
- Buscar procedimientos estéticos con poca satisfacción.
- Evitar situaciones sociales.
“La preocupación por tu apariencia, los pensamientos excesivos y los comportamientos repetitivos pueden ser indeseables, ser difíciles de controlar y consumirte tanto tiempo que pueden causar una gran aflicción o problemas en tu vida social, trabajo, escuela u otras áreas de funcionamiento”, explican desde la clínica.

Además, entre las características del cuerpo más comunes que suelen provocar obsesión en quienes tienen TDC están el rostro (nariz, arrugas, acné, entre otros), cabello, mamas, tamaño y tono muscular, genitales, entre otros.
Los especialistas indican que quienes tienen dismorfia corporal, en muchos casos suelen presentar también trastorno obsesivo compulsivo (TOC), trastorno depresivo mayor, fobia social o trastorno por consumo de sustancias. También suelen tener mayores tasas de ideación y conducta suicida.
Cómo tratar el trastorno dismórfico corporal
Los datos muestran que uno de los tratamientos más efectivos para el TDC es la terapia cognitivo-conductual que, según los especialistas que conversaron con el Times, “logra la remisión en más de la mitad de los pacientes”.
Durante esta terapia, los pacientes adquieren herramientas para afrontar de forma gradual lo que usualmente evitan, o para dejar de lado los rituales que hacen para sentirse “mejor”, como ocultar partes de su cuerpo con ropa o maquillaje.
La idea es que los terapeutas puedan enseñarles cómo verse a sí mismos como un todo, en lugar de concentrarse en las partes específicas de su cuerpo que suelen criticar.
En algunos casos más graves, la terapia puede requerir apoyo farmacológico, como inhibidores de la recaptación de serotonina (IRS).
Un profesional de la salud podrá elegir el mejor tratamiento para cada paciente.
Si tú o alguien que conoces está enfrentando una emergencia o crisis de salud mental asociada al suicidio, puedes llamar al *4141, la línea “No estás solo, no estás sola”, de forma completamente gratis y disponible las 24 horas, de lunes a domingo.
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