Por Alexis Paiva Mack4 frases que frenan nuestra creatividad y cómo evitarlas, según un especialista
El doctor en Educación y profesor emérito en el York College de Pensilvania, Anthony D. Fredericks, ha estudiado la creatividad durante más de 40 años. Compartió una serie de recomendaciones que pueden aplicarse en múltiples ámbitos, desde el trabajo hasta la vida personal.

La creatividad es un elemento esencial para la expresión, la resolución de problemas y la capacidad de adaptarse a diferentes escenarios y contextos, en múltiples ámbitos.
Si bien, es usual que durante la niñez tendamos a manifestar nuestras ideas y a tratar de materializar lo que tenemos en mente, esto puede ir desvaneciéndose con el paso del tiempo.
Factores como la poca confianza en uno mismo y las posibles impresiones de otras personas podrían convertirse en obstáculos que terminen frenando nuestra creatividad y, por consiguiente, nuestro potencial.
El doctor en Educación y profesor emérito en el York College de Pensilvania, Anthony D. Fredericks, quien también es autor de libros como Two-Minute Habits: Small Habits, Dynamic Creativity: An Easy and Enjoyable Way to Ignite Your Imagination and Fire Up Your Creativity (2024), ha investigado la creatividad durante más de 40 años.
En una columna sobre este tópico que escribió para CNBC, aseguró que ha identificado una serie de frases comunes que, usualmente, no nos damos cuenta que estamos ocupando, pero que pueden impedir que fluya nuestra creatividad.
Fredericks enumeró cuatro y compartió sus recomendaciones para evitarlas.

1. “No soy muy creativo”
El académico del York College explicó las diferencias entre dos tipos de preguntas: las convergentes y las divergentes.
Las primeras hacen referencia a las que esperan obtener una respuesta correcta específica, mientras que las segundas aluden a un espectro más amplio de posibles respuestas.
De acuerdo a Fredericks, es usual que durante gran parte de la educación escolar se hagan preguntas convergentes, tales como, por ejemplo: “¿Cuál es el símbolo químico de la sal?” “¿Quién escribió la Declaración de Independencia?”.
Sin embargo, dijo, las preguntas divergentes tienden a quedar relegadas.
Es por esto que, “como adultos, cuando nos enfrentamos a situaciones con múltiples respuestas válidas, podemos bloquearnos, porque durante mucho tiempo no se nos animó a pensar de forma más amplia”.
Fredericks sugirió que la próxima vez que tengas dificultades con un proyecto o un problema, empieces a plantearte más preguntas divergentes, en vez de asumir que no tienes creatividad o que solo hay una respuesta posible.
Por ejemplo, podrías plantearte: “¿De qué otras maneras podría abordar esto?”
2. “¿Qué pensará el resto?”
El especialista afirmó que muchos creen que las ideas creativas necesitan validación. No obstante, dijo, buscar el respaldo y la aprobación de los demás suele limitar sustancialmente la creatividad.
“Darnos la libertad de expresar nuevas ideas, independientemente de las críticas o el reconocimiento, es un paso fundamental para una vida más creativa”, aseguró Fredericks.
En lugar de concentrarte en las impresiones que el resto podría tener sobre tus ideas, sugirió “conectar con tu niño interior y empezar a preguntarte con frecuencia: “¿Qué pasaría si…?”.

3. “Es imposible”
Fredericks recomendó un ejercicio que puede ayudar a impulsar la creatividad y a encontrar soluciones para distintos tipos de problemas.
“Piensa en un objeto básico y encuentra diferentes usos para él. Por ejemplo, ¿qué usos alternativos se le pueden dar a los calcetines? Podrían usarse como fundas para palos de golf, calentadores de manos, material de pintura o incluso como bolsa. Durante los próximos 10 minutos, inténtalo con algunos objetos domésticos”.
“Ahora vuelve a tu proyecto y observa hasta dónde llegas. Al liberarte del pensamiento lógico y de la mentalidad de ‘es imposible’, te abres a nuevas posibilidades. Empezando por lo pequeño, puedes ir avanzando hacia ideas más ambiciosas y potencialmente más intimidantes”, enfatizó el especialista.
4. “Siempre lo he hecho así”
Aunque hay casos en los que un camino específico puede resolver siempre un mismo problema, es posible que también haya otras soluciones que aún no has explorado.
“Muchas personas están atrapadas en una mentalidad rígida. Les cuesta aceptar el cambio, porque les intimida”, dijo Frederiks.
Para evitar caer en estas situaciones y tratar de encontrar más de una solución para un mismo problema, recomendó leer libros fuera de tu formación o educación, viajar a lugares que nunca has visitado, explorar nuevas culturas, probar comidas diferentes y escuchar distintos géneros musicales.
“La rutina es segura, pero rara vez conduce a nuevas perspectivas”, sentenció el académico.
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