Edward Furlong y el regreso de Terminator 2: “Pude usar mi angustia adolescente”
El actor detrás de John Connor habla con Culto sobre la obra maestra de James Cameron que celebra su 35° aniversario y acaba de volver a los cines chilenos en una copia remasterizada en 4K. Recuerda su tumultuosa vida en la época en que filmó la cinta, evalúa la vigencia de la película y manifiesta su deseo de volver a colaborar con el director en una potencial nueva entrega. “Trabajar de nuevo con él sería increíble”, afirma.
“A mis 49 años, todavía me asombra estar aquí sentado hablando de Terminator 2”, señala Edward Furlong (Glendale, 1977) al otro lado de la videollamada.
Desde Los Angeles (California), el actor estadounidense se cita con Culto para conversar sobre la revolucionaria secuela de James Cameron estrenada en 1991, que durante estas semanas ha vuelto a los cines del mundo –incluyendo Chile– a raíz de su 35° aniversario. Un regreso en una copia remasterizada en 4K que cuenta con funciones en 3D, 4DX, D-BOX y otros formatos especiales, además de salas convencionales.
Mientras se abre una nueva oportunidad para que los fanáticos la revisiten y otros la descubran por primera vez en pantalla grande, el intérprete realiza una confesión: ha visto Terminator 2: El juicio final sólo una vez en las últimas tres décadas. Fue hace un tiempo en compañía de Ethan, su hijo de 19 años. “Yo no la había visto desde los 90”, cuenta el hombre detrás de John Connor.
Furlong revela el motivo: “Me resulta un poco difícil ver las cosas que he hecho en pantalla, pero descubrí que era mucho más fácil cuando las veía con mi hijo, porque yo era muy joven. Logré tomar un poco de distancia y simplemente verlas”.
El actor de Historia americana X (1998) llegó a encarnar al joven héroe de la historia en parte porque reunía los atributos que la producción buscaba y en parte porque los otros candidatos con formación más clásica no convencieron a Cameron y compañía.
Mali Finn, la directora de casting de la película, necesitaba a un niño que representara aquel tipo de dureza y fortaleza que difícilmente se aprende en la academia. Esa cualidad no la encontró en ningún actor profesional, por lo que optó por empezar a visitar clubes en que chicos compartían y realizaban actividades después de clases. La búsqueda la condujo a Pasadena, donde identificó a un muchacho que estaba pegado a la pared junto a una piscina. Era Edward Furlong a los 13 años.
Menos de un mes después, Furlong estaba en el mismo set de filmación con Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton, y bajo la dirección de James Cameron. La primera etapa fue difícil – se dice que el cineasta, insatisfecho con su desempeño, evaluó buscar otra alternativa –, pero luego incorporó con éxito las directrices del coach actoral Mike Muscat y se apoderó definitivamente del rol.
Lo que no se supo de inmediato es que el filme apareció en un momento turbulento de su vida. Ante la convulsa realidad de su casa –su padrastro era alcohólico–, su mamá permitió que viviera con Nancy, su hermana, y el esposo de ella. Estaba con ellos cuando comenzó el rodaje de Terminator 2: El juicio final.
-¿Le resulta difícil separar esos recuerdos de la experiencia de haber hecho Terminator 2: El juicio final?
Bueno, tal vez no habría sucedido si no hubiera estado en un club de chicos en Pasadena. Creo que la razón por la que estaba allí es porque... Allí fue donde empecé a ir para pasar el rato, y a veces en la vida una cosa lleva a la otra y a veces las cosas malas se convierten en cosas buenas. Las cosas cambiaron de la noche a la mañana.
-¿Llegó a hablar de eso con James Cameron o con el resto del equipo?
Fue algo de lo que hablé, sí. Quiero decir, creo que parte de la razón por la que conseguí el papel en el filme es porque ellos estaban buscando a un niño real, y supongo que yo podía usar mi angustia adolescente o lo que sea que tuviera. Pero sí, creo que esa es parte de la razón por la que probablemente terminé haciendo la película o conseguí el rol en primer lugar: pude plasmar en el papel muchas de las cosas por las que estaba pasando.
-No todas las películas de ciencia ficción logran envejecer tan bien como Terminator 2: El juicio final. ¿Por qué cree que sigue resonando hoy en día?
La gente usa la palabra ‘genio’ con demasiada facilidad, pero creo que sí aplica a Jim Cameron. Es un cineasta genial. Prácticamente todas sus películas resisten bastante bien el paso del tiempo. Obviamente con Terminator el tema de la IA y todo eso es fundamental, algo que él ya anticipó en 1984 cuando hizo la primera, lo que es bastante sorprendente. Y creo que hay algo que decir sobre los efectos prácticos. Todo es muy práctico y el uso de efectos especiales es mínimo. Hoy la gente todavía se impresiona cuando ve la escena del camión o la del helicóptero. Esas cosas todavía se mantienen vigentes.
-Hace poco Ud. dijo que le gustaría participar en una nueva película de Terminator, en caso de que Cameron estuviera implicado. ¿Es así?
Me encantaría. O sea, simplemente poder trabajar de nuevo con Cameron sería increíble.
-En esta era de auge de la IA, ¿cree que esa potencial nueva película debería ser fiel a las dos primeras o proponer algo revolucionario?
Si Cameron fuera a hacer una película de Terminator, confiaría en lo que sea que él haga.
-Probablemente sea natural sentir cierta posesión hacia el personaje cuando se trata de un papel tan icónico. ¿Lo siente de ese modo?
¿Con John Connor? Sí, hasta cierto punto. Es decir, fui el primero en interpretarlo. John Connor como personaje ha sido una parte tan importante de mi vida. Tengo 49 años y sigo hablando de él. Tenía 13 (cuando lo interpreté), así que ese personaje ha sido una parte enorme de mi vida. Supongo que, en cierto modo, sí, siento cierta posesión hacia él.
-Fuera de la suya, ¿tiene alguna otra versión favorita de John Connor?
Yo soy el mejor. ¿De qué hablas? ¡La mía!
Lo último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE