Por Gonzalo ValdiviaRobert De Niro: “Con Martin Scorsese nos vemos cuando lo necesitamos”
Figura capital del cine, el actor estadounidense presenta Susurran tu Nombre, película de Netflix en la que interpreta a un detective retirado que debe volver a la acción para atrapar a un asesino serial. En entrevista con Culto, también aborda los 50 años de la fundamental Taxi Driver y la reunión que se desarrolló en el marco del último Festival de Tribeca.

Nueva York sigue siendo el principal centro de operaciones de Robert De Niro (1943). Es la ciudad en la que nació y creció, donde conoció a directores como Brian de Palma y Martin Scorsese, y donde rodó Calles peligrosas (1973), Taxi driver (1975), Buenos muchachos (1990) y tantas otras tantas cintas que conforman la columna vertebral de su excelsa filmografía.
Además, es la ciudad donde fundó su propio festival de cine –en 2002– y donde atesora muchos de los mejores recuerdos de sus 83 años de vida y una carrera escrita con letras doradas. Allí es donde sigue residiendo en la actualidad, a poca distancia de la casa de su buen amigo Scorsese, como ratifica en esta entrevista con Culto.

Horas antes de ingresar al emblemático Paris Theatre de Nueva York para participar en el estreno mundial de la película Susurran tu nombre y unirse a su director y compañeros de elenco en la alfombra roja, el legendario actor aparece al otro lado de la cámara, esta vez para dialogar con Culto. Una oportunidad atípica, considerando su envergadura en el firmamento de las grandes estrellas de Hollywood y lo selectivo que suele ser al escoger sus apariciones en actividades promocionales.
El filme que promueve es su tercera colaboración como actor con Netflix. Tras protagonizar El Irlandés (2019) –su noveno largometraje con Scorsese– y la miniserie Día cero –donde encarnó a un ficticio expresidente de Estados Unidos–, acaba de llegar al servicio de streaming con un drama con tintes de thriller que apela a los peores temores de los padres. La clase de producción que los suscriptores de la plataforma devoran y recomiendan hasta el hartazgo, aunque a su favor cuenta con actuaciones y un manejo de la tensión que la ubican sobre la media.
Basada en una novela del autor británico Alex North, la cinta gira en torno a Tom Kennedy (Adam Scott), un escritor de novelas de suspenso que vuelve a su pueblo natal tras la muerte de su esposa. En el lugar todavía vive su padre, Pete Willis (De Niro), un detective que años atrás resolvió con éxito el caso de Frank Carter (Michael Keaton), un asesino serial y depredador sexual infantil que atraía a sus jóvenes víctimas a través de susurros. El desenlace de ese entramado lo convirtió en un héroe, pero todo el desgaste impactó severamente su bienestar familiar, destrozando para siempre la relación con su retoño.

El reencuentro se suscita debido a una situación extrema: Jake (Acston Luca Porto), el hijo de Tom, desaparece aparentemente a manos de un psicópata que estaría imitando el modelo de operar de Frank, quien cumple condena en una prisión de alta seguridad. Mientras la búsqueda en la zona se intensifica –y entra en escena la tenaz detective Amanda Beck (Michelle Monaghan)–, Pete y Tom se reúnen, pero no hay tiempo ni ánimo para ponerse al día: el escritor le enfatiza que lo único que necesita de él es que ocupe todos sus contactos y que vuelva a la acción tras 25 años retirado. “Fuiste un padre de mierda, pero un buen detective”, le dice cuando se vuelven a ver las caras.
Con una gestualidad comedida, De Niro compone un personaje que guarda algún parecido con el protagonista de El Irlandés, Frank Sheeran, el criminal que lamentaba no poder reparar el vínculo con su hija. “Hay una similitud, por supuesto”, coincide el ganador del Oscar a través de Zoom.
“Bueno, los padres se arrepienten de lo que han hecho. A veces incluso de lo que no han hecho, pero aun así se sienten culpables o mal por ello”, reflexiona.
-Su interpretación en Susurran tu nombre es contenida, casi económica. A lo largo de los años, ¿hay algo que haya aprendido que le haya resultado útil al encarnar a este tipo de personajes?
Bueno, en cierto modo aprendí de ellos, pero también aprendí de mi propia experiencia. Eso me permitió entender la situación que viven Adam (Scott) y mi personaje, nuestra relación, la dinámica. No es mi caso, pero sin duda puedo entender la dinámica de nuestra relación.

Esta película trata sobre lo que los padres transmiten a sus hijos y cómo los hijos incorporan ese legado a sus propias vidas como adultos. ¿Qué es lo que más le atrae de esa idea?
¿El legado de un padre al hijo?
-Sí.
Bueno, creo que a veces no se puede... No importa cómo creas que estás haciendo las cosas, el niño que crece es quien es y se vuelve cada vez más independiente en algunos aspectos, ya sea en su forma de pensar o en lo que sea. Y no tienes control sobre eso. Incluso si lo tuvieras, eres parte de la razón por la que hacen lo que hacen. Simplemente hiciste lo mejor que pudiste. Y sé, a partir de mi propia experiencia al crecer, que no había nada que mis padres pudieran haber hecho. En algunas cosas sí podrían haberlo hecho y no lo hicieron, y lo que sí hicieron influyó en mi comportamiento, en mi perspectiva de la vida y en todo lo demás. No sé si eso responde a la pregunta.
Hijo de una pintora y escritora y de un pintor expresionista abstracto que era homosexual –a quien le dedicó el documental Remembering the artist: Robert De Niro, Sr., estrenado en 2014 en HBO–, el actor es padre de siete hijos. La más pequeña del grupo es una niña que nació en 2023, que lo convirtió en papá a los 79 años.
En la ficción, el mundo del que más le interesa hablar, De Niro tiene como último hijo a Adam Scott, el actor de las series Parks and Recreation y Severance, con quien nunca había coincidido con anterioridad.
“Me pareció que la relación entre padre e hijo, tanto en el libro como en el guión, entre el personaje de Bob y el mío, estaba retratada de manera hermosa y nos daba mucho material con el que trabajar. Esa fue la razón principal por la que quise hacer la película, sin duda”, plantea Scott en entrevista con Culto.

El actor ahora se dirige a De Niro como “Bob”, como lo hacen sus amigos y colegas más estrechos, pero no niega que al comienzo del rodaje se sintió algo inquieto ante la experiencia de compartir escenas con la figura al centro de Toro salvaje (1980) y Fuego contra fuego (1995).
“Estaba muy nervioso el primer día de trabajo, de conocer a Bob y trabajar con él”, admite. “Pero pasamos un tiempo repasando el guión y leyendo escenas juntos y esas cosas. Realmente creo que fue genial para los personajes, para sentirnos cómodos con el lenguaje y entre nosotros. Pero también me relajó un poco porque, sí, al principio estaba nervioso por trabajar con este tipo, por razones obvias”.
El recuerdo de Taxi Driver
El Festival de Tribeca es uno de los grandes orgullos de Robert De Niro. Cofundado por De Niro, Jane Rosenthal y Craig Hatkoff con el fin de “revitalizar el espíritu” de la ciudad tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, es el certamen donde anualmente se estrenan esperadas cintas estadounidenses y de todo el mundo (este año, por ejemplo, fue seleccionado el nuevo largometraje de Alicia Scherson, Guerra de verano, basado en El Tercer Reich, de Robert Bolaño) y donde periódicamente se desarrollan actividades que pertenecen o rodean el mundo del cine.
“Era Festival de Cine de Tribeca, ahora es Festival de Tribeca”, corrige De Niro sobre el cambio de nombre que implementaron en 2021, con el fin de que su renovada identidad dialogara de manera más coherente con una programación que ahora también considera disciplinas que trascienden la pantalla grande (series, videojuegos y nuevas tecnologías).

De todas formas, el evento neoyorquino sigue siendo el encuentro en el que se celebran aniversarios de filmes inscritos entre lo más selecto de este arte. En 2017, gracias a la gestión de De Niro y su socia Jane Rosenthal, el elenco de El Padrino (1972) se juntó a raíz de los 45 años de la obra maestra de Francis Ford Coppola. La instancia agrupó al propio Coppola con De Niro (que tuvo un rol estelar en la secuela de 1974), Al Pacino, Talia Shire, Diane Keaton, Robert Duvall y James Caan. La reunión fue apreciada en el momento, pero con el paso de los años ha adquirido incluso más valor, en especial tras la dolorosa partida de Keaton, Duvall y Caan.
Este año, en otro gesto de similares características, Tribeca acogió la reunión en torno a los 50 años de Taxi driver. Una oportunidad en la que volvieron a compartir la misma sala los principales artífices del clásico estrenado en 1975: Martín Scorsese, Paul Schrader, Robert De Niro y Jodie Foster.
En diálogo con Culto, De Niro resalta en particular las anécdotas que relató la actriz que quedó inmortalizada como la precoz Iris. En una época en que era apenas una niña de 12 años (había comenzado a trabajar en el mundo del espectáculo a los tres años), Foster fue protegida y apadrinada por su colega. La actriz recordó que era habitual que la recogiera en el hotel y que la invitara a comer a un diner, donde conversaban sobre el guión y sus personajes. En esos espacios fuera del set le enseñó lo que era la improvisación, una herramienta que hasta ese momento le era completamente ajena. “Le dije a mi mamá: creo que me gustaría ser actriz”, contó.

“Fue agradable ver a Jodie y simplemente escucharla hablar. Estuvo muy bien en la entrevista que tuvimos”, señala De Niro a este medio.
Por cierto, él no estuvo nada mal ese día en Tribeca. El actor sacó a relucir su lado más distendido y le concedió al moderador la solicitud de que repitiera la frase más icónica que pronunció en la piel de Travis Bickle . “Are you talking to me?” (¿Me estás hablando a mí?), expresó, despertando los aplausos de los asistentes. Luego redondeó el momento con la siguiente línea que dice su personaje en la película: “I’m the only one here” (soy el único aquí).
El evento tuvo de todo, pero en estricto rigor no fue un reencuentro con Scorsese. Actor y director no sólo trabajaron juntos hace relativamente poco tiempo (en Los asesinos de la Luna, que le reportó una nominación a Mejor actor de reparto), sino que mantienen una comunicación fluida y se ven con frecuencia. Además de colaboradores, son vecinos y amigos. Es decir, compañeros de ruta desde hace medio siglo.
“Fue agradable reunirme con ellos, aunque veo a Marty (Scorsese) de vez en cuando. Siempre estamos cerca, vivimos muy cerca el uno del otro y nos vemos cuando lo necesitamos”, detalla.

Ambos han declarado en más de una ocasión que sueñan con hacer juntos un par de proyectos más y continuar alargando una relación laboral a estas alturas mítica. Eso, al menos a De Niro, probablemente le entusiasme más que seguir recordando las obras cinematográficas que realizaron hace 50, 40 o 30 años (en 2027 se festejará el medio siglo del musical New York, New York y no sería raro que se geste algo especial).
Fiel a su estilo, el actor resume en un concepto su experiencia celebrando a Taxi driver en su casa: “Fue agradable”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE

















