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Kleber Mendonça Filho: “Estoy muy bien con que haya un chico que demore dos semanas en terminar El Agente Secreto”

El director se ha encumbrado como de las voces más renombradas del cine latinoamericano del último tiempo. Su más reciente película tuvo una histórica presencia en los Oscar y se convirtió en un éxito de taquilla en su país. En el marco de los Premios Platino, donde arrasó en el listado de ganadores, conversó con Culto sobre su trabajo con Wagner Moura, su devoción por las salas y el futuro político de Brasil.

Kleber Mendonça Filho: “Estoy muy bien con que haya un chico que demore dos semanas en terminar El Agente Secreto” VICTOR JUCA

De todos los premios que Kleber Mendonça Filho (Recife, 1968) ha ganado en reconocimiento a El agente secreto, desde mayo de 2025 a la fecha, el que más atesora es el de Mejor director en la 78° edición del Festival de Cannes, un certamen al que viajó con regularidad con un overol diferente antes de dedicarse exclusivamente a la realización de cine.

“Para mí, un excrítico que trabajó en Cannes durante muchos años, en la Sala Lumière, fue muy importante, muy fuerte”, indica en un hotel de la Riviera Maya (México), donde asistió como nominado a la 13° edición de los Premios Platino.

El director de Aquarius (2016) aún no lo sabe, pero al día siguiente le faltarán manos para recoger galardones. En la ceremonia principal, celebrada en el Teatro Gran Tlachco del Parque Xcaret, El agente secreto alzó las distinciones a Mejor película iberoamericana de ficción, Mejor dirección, Mejor guión y Mejor interpretación masculina. Este último lo recogió en nombre de su estrella, el actor Wagner Moura, quien envió un discurso de agradecimiento por escrito donde le dedicó el trofeo “a ese director genio, gran amigo y gran artista, ese hombre guapo y sensual”.

El agente secreto hoy tiene cerca de 100 premios en su carrera. Creo que históricamente en Brasil es la película con más premios. Los premios arrojan luz sobre las películas”, afirma el cineasta. Él mismo ha estado en situaciones que han agitado menos fanfarria –como con el ensayo fílmico Retratos fantasmas (2023)–, por lo que se toma las cosas con calma. “Si como artista entiendes que cada obra tiene una personalidad, estarás feliz. Creo que tengo una relación saludable con los premios. Estoy muy feliz de estar acá”.

Ambientada en Recife en 1977, durante la dictadura militar, la cinta sigue a Armando (Wagner Moura), un experto en tecnología que se refugia en el noreste de Brasil con la esperanza de pasar desapercibido y escabullirse de sus enemigos. Mientras realiza las gestiones para abandonar el país junto a su hijo, Fernando (Enzo Nunes), está empecinado en encontrar algún registro que le permita reconstruir la historia de su difunta madre, de quien apenas guarda recuerdos. Una tarea que emprende mientras trabaja en el registro civil de la ciudad bajo el alias de Marcelo y mientras lo persiguen dos asesinos a sueldo contratados por un magnate.

Victor Juca

El agente secreto –actualmente disponible en la plataforma Mubi– es una obra que es 100% Mendonça Filho. Quizás el elemento más astuto reside en que el filme se narra a través de la perspectiva de una archivista universitaria de nuestra época que escucha conversaciones de 1977 grabadas en cintas de casete. En ese juego entre el pasado y el presente su cine adquiere una densidad a la altura de pocos directores contemporáneos.

El realizador se muestra especialmente orgulloso de otro galardón que el largometraje alcanzó en la edición 2026 de los Premios Platino: Mejor montaje, que recayó en sus colaboradores Eduardo Serrano y Matheus Farias, y fue entregado en una gala previa.

“Trabajo mucho en cada película, particularmente el montaje”, sostiene. “Mi mayor preocupación, siempre, es que la película debe estar en su mejor estado final. Creo que la última vez que la vi fue en Los Angeles en una sala muy increíble. Y pensé: guau, es muy buena”, agrega, puntualizando que le resulta “doloroso” ver una escena que no es de su agrado.

Victor Juca

-Ud. escribió el rol de Armando con Wagner Moura en mente. ¿De qué modo cree que él logró elevar lo que estaba en el papel?

Escribí el guión pensando muy específicamente en Wagner. Tenía una sospecha: que no era solamente un gran actor, sino que una gran persona. Estaba completamente en lo cierto. Es increíble que trabajas con personas que no conoces muy bien, pero tienes una (intuición). Me gusta esta mujer o este hombre, este actor o actriz, este director de arte, pero no lo sabes. Es siempre una cuestión de trabajar, tener una experiencia y ver lo que pasa. Creo que tenemos mucha suerte con muchas personas increíbles en nuestras películas. Wagner es un gran colaborador, un gran amigo, un gran actor. Y estoy muy feliz con todo lo increíblemente positivo que la película ha generado.

Fidelidad a la sala

El último año le ha dado una perspectiva diferente a Kleber Mendonça Filho sobre el cine. ¿Qué es?, se pregunta. Según enumera, es el éxito de espectadores que registró en Brasil (más de 2 millones y medio de asistentes), es una charla con los espectadores en San Sebastián o en Virginia, es el trabajo junto a su distribuidor estadounidense (Neon), es competir en los Oscar (donde sumó cuatro nominaciones, incluyendo Mejor película y Mejor actor). Es todo eso y mucho más. Por eso, plantea, “ahora quiero mucho escribir un libro acerca de mi experiencia con la película”, que se sumaría a un libro ya publicado que contiene el guión del filme y que ha sido un fenómeno de ventas en su país.

El problema es que no sabe si tendrá el tiempo necesario para ejecutar esa idea. La prioridad la tienen sus siguientes proyectos cinematográficos y que estos, recalca, se vean primero en la pantalla grande antes que en la televisión.

“Para mí es muy importante que la primera vida de la película sea en las salas de cine. Muy importante. Para mí es una defensa constante que los primeros diez meses, nueves meses, siempre sean en las salas de cine. Creo que las salas de cine es donde se produce la construcción del carácter de una película. Después, streaming, home video, televisión, sí, no tengo problema. Pero para mí juega un papel muy importante en cómo la película debe ser disfrutada en el principio de su vida. Los festivales, después Brasil y los primeros países, siempre en las salas de cine. Creo que es una película muy auténtica, muy brasileña”, explica.

-¿Cómo cree que se construye una película en esta época de consumo tan acelerado de contenido audiovisual?

Tuvimos una reunión muy interesante recientemente con Netflix Brasil, y los números internos son muy buenos. Considerando el presente, la capacidad de FOMO (Fear of Missing Out), es una película que consigue mantener la atención de un público. Pero para mí los mejores libros y las mejores películas tienen una secuencia de ideas narrativas que son interesantes. Para mí es algo natural. Hay personas en Twitter que escriben: finalmente terminé El agente secreto después de dos semanas. Para mí eso no es un problema. Después de diez meses en las mejores salas del mundo, las mejores salas de Buenos Aires, París, Sidney, Nueva York, São Paulo, Brasilia, estoy muy bien con que hoy haya un chico en Santiago que diga: finalmente terminé El agente secreto después de dos semanas. Pero como cineasta una cosa muy importante es que jamás quiero saber técnicas para mantener la atención. Mis películas tienen mucha información. Si estás atento, bueno. Si no lo estás y no entiendes la aparición de la pierna (peluda), es tu problema. Todavía tenemos películas de tres horas. Oppenheimer es un suceso de US$ 980 millones. Creo que quiero seguir haciendo películas clásicas narrativas.

Victor Juca

.¿Cómo ve el futuro político de Brasil?

Hay un problema muy grande, no solamente en Brasil, sino que también en Estados Unidos. Las cosas verdaderas y ciertas de la sociedad no deberían ser asociadas a un partido político. Está en la Constitución. El hecho de que Brasil apoye su cultura no es un proyecto del PT, es un proyecto de Brasil. Cuando Bolsonaro llegó al poder en enero de 2019, la primera cosa que hizo fue cortar el Ministerio de Cultura. La primera cosa que Lula hizo en enero (de 2023) fue traer de vuelta el Ministerio de Cultura. El Ministerio de Cultura no es un proyecto de Lula. Lula solamente estaba respetando la Constitución brasileña. Me gustaría mucho que la cultura no estuviese asociada a una ideología política. Cuidar de las personas no es una cuestión de ideología política. La cultura no es una cuestión de ideología política. Me gustaría mucho que, sin importar el resultado de la elección –que creo que será Lula–, la cultura continúe, la salud continúe, el respeto por Brasil continúe. Pero, infelizmente, no es así. Tenemos una situación completamente perversa de visión de sociedad, y no es solamente en Brasil. Hoy es muy claro que el respeto a la sociedad no es la extrema derecha. La extrema derecha es la completa falta de respeto por la sociedad.

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