Por Christian GonzálezVanessa Arauz: “La idea es llegar a la Adulta con una buena transición y no quedarse de golpe sin una generación dorada”
La entrenadora ecuatoriana habla de la clasificación de la Sub 17 al Mundial de Marruecos, que condujo desde la banca. También proyecta el trabajo con miras a la renovación del exitoso contingente que capitanea Christiane Endler.

Vanessa Arauz (37) parece algo tímida, pero en cada una de sus palabras deja entrever la convicción y la experiencia que ha adquirido, entre otras actuaciones, por haber dirigido a Ecuador en un Mundial adulto a los 26 años, la más joven en conseguirlo. También refleja su generosidad. La conductora de la Roja femenina Sub 17 que clasificó al Mundial que se disputará en Marruecos, con un agónico triunfo sobre Ecuador, es especialmente enfática a la hora de compartir el logro. “Las jugadoras y el staff, hicieron un trabajo impresionante para poder llegar a conseguir este objetivo, que no es nada fácil. Si bien es la tercera vez que la categoría Sub 17 va a un Mundial, cada vez los países se van preparando mejor, están siendo más competitivos, mucho más duros. Clasificar en estas instancias ha sido muy bonito para todos, como una recompensa al trabajo”, resalta.
¿Es, también, el fruto de un trabajo planificado, en el sentido de darle trascendencia al fútbol femenino?
Sí. Yo llegué en 2024, pero ya había este proyecto que buscaban, más que nada, hacer una línea de trabajo para llegar tanto de Sub 17 a la Sub 20 y la Adulta. De hecho, hace poco se activó la categoría Sub 15, para no tener que buscar jugadoras recién estén en la Sub 17, sino ya tenerlas de antes. Y en eso están Valeria Lucca (la subgerenta de selecciones femeninas) y Luis Mena, que son los que fueron entablando este proyecto para llegar hasta la instancia que estamos. Ha sido un recorrido bastante bonito, duro, porque obviamente ir buscando jugadoras en el fútbol formativo todavía no tiene esta visibilidad, donde uno puede ver los partidos por video y hacer mucho más seguimiento. Es un trabajo con miras a que se pueda llevar jugadoras desde las formativas a la adulta en su momento.
Vanessa Arauz: “La idea es llegar a la Adulta con una buena transición y no quedarse de golpe sin una generación dorada”
Ese modelo se parece al de Nicolás Córdova en el fútbol masculino. ¿Hay coordinación en ese sentido?
Claro. Lo que la federación busca con este proyecto es que las jugadoras, en este caso, de proyección, puedan llegar a una categoría adulta con una formación completa. Aquí se tiene área de nutrición, de psicología, toda el área física, de análisis, el staff médico, o sea, un apoyo completo previo a la preparación y durante ella.
Hay más recursos que en los clubes, de hecho.
Sí. Los clubes son un aporte fundamental. Han sido muy buenos en permitir que las jugadoras puedan venir. Acá tratamos de darles el mayor soporte, porque en este complejo José Sulantay, que fue remodelado, hay de todo. Hay gimnasio y todas las áreas que permiten que las jugadoras tengan esta ayuda.
El fútbol masculino tuvo una generación dorada, el fútbol femenino también la tiene. Al masculino se le agotó, ¿el trabajo apunta a que eso no pase con las mujeres?
En el femenino, si bien está la generación que clasificó al Mundial de Francia, a los Juegos Olímpicos, tuvo una excelente Copa América y ha tenido buenos resultados dentro de todo en los distintos procesos que ha tenido, la idea es que todas las jugadoras que se van trabajando ahora, se vayan sumando en las distintas categorías. De hecho, actualmente hay cuatro o cinco que ya han participado en microciclos de trabajo de la categoría adulta, porque la idea es, más allá de la competencia que hay dentro, que ellas puedan entender cómo se trabaja ya en esta categoría, cómo son las jugadoras que juegan en el extranjero, las locales, y se vayan, de alguna manera, contagiando de cómo debe ser su trabajo, su profesionalismo. Y yo siento que, más allá de solamente tener este grupo principal, como lo mencionaba, del grupo este ‘dorado’, es esta línea que se está siguiendo para llegar, y que no se pierda en que solamente es un grupo de jugadoras. Como que solamente las que están en la adulta y se acaba, por así decirlo.

La Roja masculina cayó en un precipicio. La ausencia en los mundiales lo refleja. ¿Se puede evitar en la femenina?
El objetivo es que se puedan ir manteniendo los procesos. Cuando llegué, eso fue lo me indicaron, que la idea es que este proceso sea lo más transversal posible, y que siempre sea una evolución para la jugadora. Que vaya desde pequeña encontrando distintos triunfos y procesos que le sirvan para su crecimiento. Entonces, asumimos que la idea es llegar a la Adulta con una buena transición, y no quedarse de golpe sin una generación dorada, como mencionabas.
¿Se ven figuras de la magnitud de Christiane Endler, Yanara Aedo o Camila Sáez en el trabajo que usted está realizando?
Sí, hay jugadoras que han logrado sobresalir, de hecho. Del proceso anterior, de Álex (Castro), está Antonella Martínez, una jugadora que ha brillado mucho, fue goleadora de este Sudamericano. Está Florencia Gálvez también, que estuvo dentro de ese proceso, y de ahí las jugadoras nuevas que se fueron sumando, Amaral Farías, que de hecho, en un sub-15 que tuvimos el año pasado, alió mejor jugadora de ese torneo. Está Catalina Muñoz, que también tiene una historia detrás, Constanza Sánchez, Constanza González. Son jugadoras de este nombre que nos dan esta ilusión, porque realmente van destacando en todo momento. Kiara Concha también, que se fue sumando dentro de este proceso. Entonces, sentimos que dentro de la columna vertebral de lo que es esta selección hay jugadoras que ya van dando este salto de calidad más allá de las otras jugadoras que también hicieron una excelente participación, pero estas jugadoras se han ido reconociendo porque en sus clubes tienen una buena participación, fuera de ellos en selección igual, entonces ya van destacando un poquito más de cada proceso.
¿Con Catalina Muñoz hay algún trabajo especial más allá de lo futbolístico, pensando que ella siempre es la que concentra más atención?
Sí, más que nada a ella como a todas se las trata de la misma manera, más allá de la espalda que puedan tener o de sus familiares, porque igual hay jugadoras con distintos familiares también. Estuvo en su momento Vaitiare Pardo. Entonces, dentro de todo, siempre se ha tratado de que ellas entiendan que si bien es cierto, eso la ayuda. Incluso a Catalina lo que más ha visto en ella es una motivación de ser como su papá, de enorgullecer a su papá,. Dentro de ese aspecto se ha manejado bien porque aquí todas son tratadas de la misma manera, en todo aspecto. En la cancha, fuera de la cancha. Si no cumple, no cumple, si te va bien, continuas con lo que vamos realizando, pero no nos fijamos en el apellido; nos fijamos en el talento y la entrega de la jugadora.
Pensando en el Mundial, con la clasificación y la efusividad por conseguirla muy frescas todavía, ¿qué objetivos se plantean?
Vamos a preparar bien a las jugadoras primero. El grupo lo vamos a saber ya casi que en unas semanas más. A las jugadoras siempre les hemos sido muy claros en los objetivos que queremos. De hecho, para llegar a esta clasificación, no era decir ‘chicas, tenemos que quedar campeonas’, porque ahí el objetivo se estaba desviando. Tenía que ser ‘vamos partido a partido y nuestro primer objetivo, aparte de buscar los mejores resultados, era que clasifiquemos primeras o segundas, para tener dos oportunidades de clasificar al Mundial. No se dio el primer lugar por un tema de este enfrentamiento directo que fue distinto en esta ocasión, conseguimos este segundo lugar llegamos a disputar con Brasil, fue importante y luego pasamos a esta última oportunidad con Ecuador. Entonces, aterrizarlas siempre a los objetivos es muy importante para nosotros. Ahora, no vamos a decir ‘vamos a ganar el Mundial’, porque también tenemos que ser objetivos y saber que esto es parte de un proceso, pero nuestra intención que la estamos analizando, para ver cómo vamos a plantear este nuevo objetivo, en lo principal como a priori, es que las jugadoras sepan que nos vamos a preparar bien para tener una buena participación y que dentro de esto, si se da, pasar de fase. Primero tenemos que esperar los rivales para yo poder decir de una manera objetiva, ‘mira estos rivales nos van a permitir pasar de fase’, entonces sí podemos plantear al 100% que queremos pasar de fase y de ahí tenemos que ver los rivales que vienen. Por ahora, es hacer una excelente preparación llegar en las mejores condiciones, competir de igual a igual y obviamente de ahí se van dando los siguientes pasos.
El diagnóstico
¿Cómo está el fútbol femenino chileno? Usted estuvo en Colo Colo y en Universidad Católica ¿Ha visto evolución, más allá de lo que pasa con la Selección, que es una isla?
Ha sido importante. En Colo Colo yo vine en 2020 pero fue pandemia. Entonces no pude vivir al 100 por ciento lo que era ser parte del torneo y todo lo que involucra. Después, fui a Ecuador, volví y di este paso en Universidad Católica, donde si bien es cierto hay clubes que tienen más recursos, un entorno que facilita un poco esa preparación y otros que dentro de todo van surgiendo, van tratando de darles lo mejor a las jugadoras. Por eso nosotros también buscamos ayudar lo más posible a las jugadoras cuando vienen a la Selección, pero también con los clubes estamos tratando de hacer este feedback, compartir, que ellos vayan entendiendo cuál es nuestra planificación, la forma. Y nosotros también entender la de ellos y así poder colaborarnos lo más posible. Hay muchos proyectos y planes que sabemos que deben ir implementándose de a poco, pero queremos por lo menos poder generar este entorno para que las jugadoras puedan desarrollarse lo mejor posible en sus clubes y eso es algo que lo hacemos primero desde ellas. Que las jugadoras asuman la responsabilidad de alimentarse bien, de cumplir con lo que se le pide, de descansar a las horas adecuadas, saber cuándo y cómo tiene que hacer una o otra cosa y ya de eso, ella tiene que adaptarse a lo que tiene el club, pero es ella primero la que se debe preocupar y eso va a ayudar mucho tanto al club como a la Selección.
También está preparando jugadoras para el profesionalismo que es un objetivo parecido, pero con matices.
Buscamos que la jugadora lo tenga todo de manera integral, que sepa que en su club, si ella quiere llegar al alto rendimiento, hablamos de tener contrato, de salir al exterior o de jugar aquí en los clubes grandes, si no lo hace de la manera adecuada no va a llegar porque acaba de poder tener un paso fugaz va a la categoría. El techo se le va a poner sola, si no hace las cosas como debería. Entonces, nuestra enseñanza va por ese lado: primero tienes que aprender, cuidarte, hacer las cosas bien y vas a tener un futuro bueno, pero no va a depender de lo que te entreguen solamente los demás y no de tu propio cuidado. Al inicio costó, porque sabemos que el adolescente actualmente se basa mucho en las redes sociales, en este entorno que gira a través de la tecnología, pero ellas fueron entendiendo que era parte del proceso. De hecho, en el Sudamericano ellas tenían momentos de uso de celular. En la noche se quedaban con el celular, obviamente, para estar cercanas a sus familiares, pero durante el día, para todo lo que era comidas, no podían bajar con el celular. En todas las actividades, charlas técnicas, actividades con la psicóloga o incluso fuera del hotel no podían usar el celular porque tenían que compartir. Incluso, también en el camarín, previo a los partidos, tenían como 10 minutos para despedirse, pedir todas las bendiciones y de ahí tenían que dejar el celular en una cajita, jugar, volver del juego, hacer toda la crioterapia y de ahí recién podían tomar su celular. Eso hizo que compartieran entre ellas, que vieran cómo se sentían previo al partido.
¿Les costó asumir ese cambio de chip?
Al principio, un poco, porque les cuesta eso al adolescente de ahora. Quiere todo rápido, quiere la comunicación solamente vía celular. Después cuando estuvimos en el torneo siento que no les costó, porque entendieron que era la mejor forma de hacerlo, era el momento para hacerlo. Siempre les decimos que para ganar algo hay que perder algo y ese algo en este momento, ni siquiera era sacrificio porque no lo vimos así, era entender que no ayudaba, porque después las redes sociales le decían no sé, ‘jugaste mal porque no hiciste un gol’. Entonces ella veía eso y se ponía triste y era una simple crítica que ni siquiera venía de una persona conocida. Por eso tratamos de evitar que eso sea algo que repercuta al final en el rendimiento de ellas.
¿Le quedó alguna cuenta pendiente en Colo Colo?
Sí, porque con el staff sentíamos que las cosas venían bien, se estaba implementando o traspasando nuestra visión como cuerpo técnico en cuanto a la motivación, la actitud, de las ganas. Colo Colo tiene una estampa muy conocida por ser muy aguerridos, por querer siempre ganarlo todo y bueno, era un grupo nuevo, habían cambiado bastantes jugadoras. La preparación fue buena. El primer partido se ganó bien, incluso tuvimos un partido con Boca Juniors, que perdimos 2-1. Al venir la pandemia, todo eso se transformó en algo distinto. Ya no nos veíamos en persona, era por una computadora y ese perder esa forma del ‘tú a tú’, del día a día, disminuyó mucho la cohesión grupal. Cuando pudimos volver, primero tenías que entrenar una persona por estación después dos, después tres y tuvimos nada más siete fechas y claro, llegamos a semifinales y perdimos con Santiago Morning. Siento que ahí quedó esa deuda pendiente de qué hubiera pasado si no había pandemia. Ya no lo puedo cambiar. Es una pregunta que jamás voy a poder responder. Quizás es lo único que me hubiera gustado saber.
Con la promulgación de la ley SADP, ¿dónde le conviene más estar al fútbol femenino? ¿En la ANFP o en la Federación?
No sé. La verdad, es un tema en el cual trato de no involucrarme mucho porque no quiero decir algo que vaya en contra de una u otra. Creo más en el hecho de que buscamos que el fútbol femenino crezca, que vaya de la mano con los proyectos que se van haciendo para poder llegar lo más lejos posible, alimentar las selecciones, que las jugadoras puedan salir al extranjero, independientemente del lado al que vaya. Siento que es más el que la jugadora misma crea en ella, busque formarse y los clubes también vayan dándole la mejor oportunidad posible
¿Usted sueña con un fútbol femenino independiente y tan poderoso como el masculino o es más aterrizada al respecto?
Llegar todavía a ese punto va a costar en Sudamérica. El que más lo ha podido hacer es el fútbol brasileño. El resto todavía está en esa transición. Vengo de Ecuador y estuve en Independiente del Valle. Ellos fueron el único club que les dio contratos a todas sus jugadoras y allá no es obligación, pero sí es ideal tener una plataforma donde sepas que el torneo va a durar cierta cantidad de meses, no solamente tres por cumplir sino que casi todo el año
¿Qué piensa cuando hay dirigentes del fútbol masculino que resisten al femenino?
Quizás estamos viendo el cuadro de muy cerca. Es lo que yo siempre digo, porque a veces cuando yo me acerco mucho a algo me quedo con la idea que ya tengo, que el femenino no te da, pero qué tal si nos alejamos un poco y lo vemos de una forma más clara, más abierta, más global... Es distinto. Porque, al final, si no lo intentamos, si no decimos ‘ok, voy a invertir en esto, voy a buscar esto, quizá funcione’, al final no lo sabemos, porque hay personas que se resisten un poco a ese cambio, a dar ese paso. Sé que es duro, es difícil, la economía a veces no ayuda, pero hay cosas distintas que sí podemos hacer para que eso suceda. Tal vez es ampliar la visión de lo que ya pensamos, que el fútbol femenino no aporta. Se puede dar ese cambio.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital$6.990 al mes SUSCRÍBETE
















