“Si escucha a la gente que sabe, podría hacer una buena gestión”: el mundo de la cultura y el nombramiento de Undurraga
La designación ministerial del militante de Evópoli despertó diversas reacciones en el mundo cultural. Desde Roberto Bravo, a Alberto Fuguet, a Vicente Sabatini, Simón Soto y "Tilo" González, comentan a Culto sus expectativas, las principales urgencias y el hecho de que no cuente con una trayectoria en el área.
Fue uno de los anuncios del gabinete ministerial del del presidente electo José Antonio Kast. El próximo ministro de Cultura, las Artes y el Patrimonio, es Francisco Undurraga; militante Evópoli, con una carrera vinculada a la política y al mundo privado.
El próximo secretario de estado, eso sí, cuenta con un lazo familiar con el mundo de las artes, debido a su madre, la artista visual y grabadora Teresa Gazitúa, y a su tío, el escultor galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas Francisco Gazitúa.
El nombramiento de Undurraga generó variadas reacciones entre algunos exponentes de la cultura local. El escritor Alberto Fuguet expresa sentirse sorprendido. “Me sorprende para bien. Esperaba un nombre más divisivo, inculto y tiktokero. Me calma este nombramiento porque creo que hay poco espacio para la decepción y puede sorprendernos a todos positivamente. A veces una mirada externa puede hacer una diferencia".
El afamado pianista Roberto Bravo, reconoce que no conoce demasiado sobre Undurraga. “Y al parecer es poco conocido en el mundo del arte, pero eso no es malo. Hay gente que ha sido ministra de Cultura antes y son gestores, abogados o de otras carreras”.
Por su lado, el guionista y escritor Simón Soto prefiere una mirada más global. “Creo que la estructura de las políticas públicas en el mundo de la cultura está en un momento tan crítico que el hecho de que Kast haya decidido persistir en el Ministerio de Cultura y no dinamitarlo ya es un triunfo”, declara.
A pesar de que el futuro ministro no cuenta con una trayectoria ligada a los proyectos culturales, hay quienes miran los posibles aportes de sus competencias. De esa línea es Alberto Fuguet. “Ser locutor y publicista y haber estudiado comunicaciones solo lo podrá ayudar. Me parece bien. Terminemos con lo performático. No creo que quiera ser escritor ni usar la experiencia para armar un documental o un audiolibro”.
“No por no tener experiencia en cultura voy a asumir que es inculto y no tiene capacidad de gestión. Al contrario, sus intervenciones me parecen bastante ponderadas. Seguro que sabe que la inversión en cultura conlleva beneficios”, afirma el escritor.
Además, el autor de Ciertos chicos “confía y espera” que el ministro defienda a los creadores y artistas. “Le toca cuidar el patrimonio y los creadores son eso: patrimonio”.
Simón Soto opina de manera similar. “¿Qué va a hacer Undurraga? No tengo idea, pero quiero creer que cualquier persona con dos dedos de frente, medianamente ordenada y con voluntad debería poder administrar ese ítem del Estado”.
Además, el guionista complementa la expectativa con su visión crítica a la gestión cultural en el gobierno de Gabriel Boric. “Me tinca que va a ser mejor que la administración Boric, que probablemente es la administración en cultura más baja desde el regreso de los gobiernos en democracia”.
Además, Soto recuerda que parte de los ministros que pasaron por el período Boric no tenían mayor experiencia, por lo mismo, no considera que aquello sea relevante para el nuevo titular. “En general estos cuatro años fueron contraproducentes en materia cultural. Por lo tanto, que Undurraga no tenga experiencia no lo veo como una cuestión adversa”, sentencia.
Por su lado, Roberto Bravo cree que esa situación puede darle chance de mostrar gestión. “Si él sabe escuchar, compenetrarse y hablar con la gente que corresponde y que sabe, podría hacer una buena gestión. Eso haría cualquiera de nosotros si nos metiéramos en un área que no conocemos: buscar consejo y escuchar. Le deseo lo mejor en este trabajo de gran responsabilidad y en un país como el nuestro, lleno de creadores y talentos maravillosos en todas las áreas”.
Al respecto, se explaya el músico Sergio “Tilo” González, miembro fundador de la banda Congreso: “No tengo información de este señor en su desempeño en actividades culturales. Lo importante es que quien asuma la cartera entienda que la creación artística requiere de libertad, diversidad y financiamiento sostenido. Ojalá que no sea un adorno para actos oficiales y que el proyecto sea construido desde la participación de gestores y artistas reconocidos en el ámbito cultural".
Vicente Sabatini prefiere “intentar ver el lado medio lleno del vaso”. y agrega que “lo único que me cabe es desear que sea sensible para los temas culturales. Su inexperiencia no necesariamente es una debilidad, porque respecto de la cultura se tiene sensibilidad. Si no logras sensibilizarte con un elemento básicamente de contenido emocional, una mejor gestión no se obtiene por tener experiencia”.
“Lo que puedo esperar es que se conecte con lo que significa la cultura y la importancia vital que tiene para el desarrollo de un país. Ojalá que lo haga bien. No es mucho lo que espero de un gobierno de derecha, pero ese es un juicio político, que es muy injusto ponerlo por delante. La cultura es un factor de cohesión social en un país y una sociedad que está esencialmente descompuesta, confrontada y dividida. Si este gobierno tiene visión, debería mirar la cultura desde ese punto de vista”, sentencia Sabatini.
Urgencias culturales
Consultados en torno a las mayores urgencias que tendrá que atender el Ministerio de Cultura durante los próximos años, los agentes culturales consultados coincidieron en algunos puntos.
Sobre el tema, Vicente Sabatini puntualiza lo principal. “Hay que culminar con la instalación del Ministerio de las Culturas. El ministerio está lleno de carencias para ejecutar los programas que tiene. Tiene insuficiencia de gente y es una infraestructura enorme que tiene un costo altísimo. Uno llega a preguntarse: ¿realmente vale la pena toda esta institucionalidad?”, opina el director de televisión.
Roberto Bravo enfatiza la importancia de la distribución de recursos para el ministerio.”Lo más importante es que tengan recursos, porque hay mucho quehacer cultural a lo largo de Chile: escuelas de música, talleres y centros culturales que necesitan mucho apoyo. Hay mucho talento dando vueltas y hay que apoyarlo”, afirma el pianista, complementando que “todo esto va a depender mucho de lo que el gobierno actual esté interesado en promover”.
Respecto al sector literario, Simón Soto cree que es urgente que se deje de hacer la FILSA (Feria Internacional del Libro de Santiago), o al menos haya un hito de altura internacional. “Que el Ministerio de Cultura lidere una organización que se equipare medianamente a las ferias del libro internacionales más relevantes, como la de Bogotá, la de Guadalajara o la de Buenos Aires. Acá debería haber algo de esa naturaleza”, sentencia el autor.
Y respecto a lo que sucede en el mundo audiovisual, detalla: “Creo que el Estado tiene que hacer una alianza urgente con los distintos actores del mundo de la producción audiovisual, para atraer fondos del extranjero. Acá debería pasar con urgencia algo de esa naturaleza, sobre todo porque nuestro país tiene una ventaja comparativa y competitiva gigantesca”, concluye Soto, quien compara la situación entre Chile y Uruguay, un país que ha visto incrementada su producción nacional debido a inversiones del Estado".
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