Entrevista con Rodrigo Rojas: “El éxito para mí fue bastante tardío; hoy me proyecto varios años”
Con 35 años, y una década después de su primera Premier League, el karateca chileno volvió a colgarse la medalla de oro del principal circuito de la disciplina. Visualiza ese período como uno de aprendizajes. Con grandes momentos deportivos y detalles que lo llevaron a mantenerse en la élite.
Rodrigo Rojas Macchiavello (35 años) se colgó la medalla de oro. El karateca chileno se quedó con la Premier League de Karate tras vencer al egipcio Mahmoud Taha por 4-3. Apenas retorna a Chile, el deportista explica a El Deportivo el proceso que lo llevó a la cima 10 años después.
¿Llegó a Turquía pensando en el título o se fue dando cuenta a medida que avanzaba que podía ser una realidad?
La verdad es que a mi edad, con más experiencia, tengo una forma de trabajar las competencias muy estudiada y afinada. Tengo claro qué hacer los días previos. Cómo alimentarme, cómo dormir, cómo entrenar, qué trabajar en lo técnico, en lo táctico y en lo mental. No hubo nada muy diferente a lo que vengo haciendo hace años. Esta vez se dio de forma distinta porque estaba bien preparado y se me dieron las cosas. Además, hubo un impulso extra por todo lo que está pasando con la gente en el sur. Puse en mi cabeza a mi familia, a mi hija, a mi señora, y esas cosas me dieron un empujón para seguir luchando hasta el final.
En los primeros combates en Estambul ganó con diferencias amplias, y después la final fue muy ajustada. ¿Sintió que podía darse algo distinto?
No sentí que fuera diferente. En los primeros combates me sentí muy bien desde el principio. Veníamos abriendo la temporada y estaba un poco cansado en el primer combate porque fue muy intenso, terminó 10-8 con el turco (Umut Eren Gündoğ) y salí muy cansado. Después pude manejar estratégicamente muy bien las peleas. La fase de grupos se me dio bien, aunque salí algo machucado, sobre todo con el alemán (Nikolai Sekot), con el ojo morado y el brazo golpeado. Pero estaba todo pensado para avanzar, y eso era clave porque pasa solo uno de cuatro al cuadro final. Los cuartos y semifinales fueron más duros.
¿Cómo fueron esas instancias decisivas?
La semifinal la gané en el segundo final, entrando con una patada para sobreponerme al egipcio (Ahmed Elmasry). En la final fue parecido. Era un tremendo peleador, amigo mío, número uno del mundo, campeón mundial y de la liga absoluta los últimos tres años, como lo es Mahmoud Taha. Sabía que iba a ser dura y que requería un extra. Cometí errores que le permitieron pasar adelante, después logré remontar. Quedando pocos segundos volvió a pasar adelante, pero tuve la claridad mental para resolver estratégicamente y, a tres segundos del final, pude dar vuelta la pelea y ganarla.
La próxima fecha es en Roma, en marzo. ¿Llega con una presión extra a defender el título?
Es más difícil, porque al haber ganado quedo más expuesto. Todos nos conocemos dentro del circuito, pero ahora las miradas están sobre mí. Llegué a casa el martes y el jueves ya estábamos entrenando de nuevo. Mi vida no cambia. Tengo que trabajar más duro. En tres o cuatro semanas tenemos la Premier League de Roma y todos los top van a querer revancha. Seguramente me van a estudiar más, así que necesito entrenar más y seguir avanzando.
¿Cuánto cambia empezar la temporada con un título?
Es la continuidad de la temporada anterior. Terminamos el año pasado en noviembre con un Mundial, tuvimos solo dos semanas de descanso y volvimos a entrenar para no perder el ritmo. La temporada pasada podría haber sido más. Me fui con una espina del Mundial, quedé quinto... Fue una sensación agria. Sacarme esa espina en el primer torneo del año me da hambre y ganas de seguir entrenando y ver qué trae este 2026.
Se cumplen diez años desde su primera Premier League en 2016. ¿Qué diferencia encuentra entre ese Rodrigo Rojas y el de hoy?
Era otra persona, con otra madurez y experiencia. Hoy, aunque no es lo mismo que a los 26, me siento en muy buena forma física. Pero la gran diferencia está en lo mental y en la experiencia. En esta década he tenido al menos seis momentos muy difíciles, donde estuve a segundos de algo grande y se me escapó. Eso te enseña resiliencia, a aprender del fracaso y a avanzar. Creo que ahí está la diferencia entre el 2016 y hoy.
¿Cuáles son esos momentos?
Muchos se definieron en segundos. Een 2021 disputar el bronce y perder por una patada en la cabeza quedando dos segundos; peleas importantes con lesiones, como con el ligamento colateral medial roto, donde en los últimos segundos me meten un punto y quedo fuera de una final. Son aprendizajes que hoy se reflejaron en poder ganar la semifinal y la final en los últimos segundos.
En estos diez años también hubo títulos importantes. ¿Cómo los pones en la balanza?
Los momentos lindos han sido abundantes. Tengo cinco títulos panamericanos, incluida la medalla Santiago 2023. Una final de Premier League en Irlanda en 2023 antes de la lesión. Todo es una escalada de aprendizaje. Esto no es un antes y un después, es la continuidad del camino. No cambia quién soy ni dónde estoy. Seguimos trabajando humildemente para ojalá seguir dándole títulos a Chile.
Si peleara con su versión de 2016, ¿quién ganaría?
Creo que gana el de hoy, sinceramente. Por la experiencia y el manejo ante situaciones de presión. He avanzado bastante en aquello. Estaría reñida esa pelea, pero ahora estoy en un muy buen momento. Estoy agradecido de mi trabajo. Si bien soy yo el que se colgó la medalla, este logro es de un equipo enorme. Partiendo por mi familia, mi hija, mi señora, que me da la tranquilidad para competir; también de mis compañeros, el cuerpo técnico, la federación, el Comité Olímpico, mis formadores, las marcas que me apoyan. Todo funcionó como un engranaje perfecto.
A los 26 años tiene toda la carrera por delante, hoy está en otra etapa. ¿Hasta cuando proyecta su carrera?
El éxito en mi carrera fue bastante tardío. Entreno desde los nueve años y recién a los 25 pude ganar un Panamericano. Siempre me he enfocado en el día a día, en disfrutar el tatami. Hoy me proyecto tranquilamente un par de años más en el alto rendimiento. Estoy apasionado, comprometido y disfrutándolo, con mucha hambre de seguir ganando para Chile.
¿Cómo vivió el complejo momento del país por los incendios desde la distancia?
Entré a la final pensando solo en mi hija, mi esposa y en lo insignificante que era estar en una final comparado con la gente que lo estaba pasando mal en el sur. Pensaba en quienes perdieron una casa o un ser querido. Quería sacar una sonrisa a esa gente y a mi familia. Eso fue lo que me acompañó en la final.
Lo último
Lo más leído
2.
3.
4.
5.
6.
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE