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“No tiene problemas de equilibrio ni de vértigo”: Nicolás Jarry deja atrás la neuritis vestibular antes de la Copa Davis

El tenista chileno se prepara para la serie ante Serbia. Desde el cuerpo médico de la delegación explican que tras un año y medio está completamente recuperado de la patología que lo aquejó en las últimas temporadas.

“No tiene problemas de equilibrio ni de vértigo”: Nicolás Jarry deja atrás la neuritis vestibular antes de la Copa Davis. Foto: @matiascaptura

El equipo chileno de Copa Davis comenzó este domingo su preparación formal para la serie ante Serbia, válida por la primera ronda de los Qualifiers del certamen, que se disputará el viernes 6 y sábado 7 de febrero en el Court Central Anita Lizana del Parque Estadio Nacional. Con Nicolás Massú al mando y con la ventaja de la localía, el conjunto nacional trabaja en Santiago con un plantel completo.

La jornada inaugural de entrenamientos confirmó un escenario alentador para el cuerpo técnico y médico. A excepción de Alejandro Tabilo (73° del ranking ATP), quien se incorporó a las prácticas este martes tras su paso por el Challenger de Concepción, el resto de los convocados entrenó con normalidad. “Hasta este momento, afortunadamente, estamos bien”, Alejandro Orizola, traumatólogo del equipo de medicina deportiva de Clínica Universidad de los Andes, médico jefe de la Copa Davis y del Team Chile, al evaluar el primer día de trabajo.

Nicolás Jarry (140°) fue el primero en salir a la cancha, acompañado por Daniel Núñez como sparring. En la sesión vespertina entrenaron Christian Garin (92°) y Matías Soto (323°), mientras que Tomás Barrios (112°) también se encuentra integrado a la planificación general. La estructura del trabajo, eso sí, no es uniforme. Según explica Orizola, la preparación ha sido diseñada de forma individual, considerando la carga competitiva reciente de cada jugador.

“No es lo mismo lo que tú haces con Jarry, que viene sin campeonato después de Australia, que con Soto, Barrios o Tabilo, que vienen de competir. La carga de trabajo es completamente distinta”, detalla el médico, quien destaca la coordinación permanente con el preparador físico Douglas Cordero y con los equipos técnicos particulares de cada tenista. “Las cargas se planifican de forma individual, de acuerdo al estado físico, a las enfermedades previas y a la carga que trae cada uno”, apunta.

Uno de los focos del seguimiento médico ha estado puesto en Jarry, quien llega a la serie tras un inicio de temporada irregular y luego de arrastrar durante largos meses una neuritis vestibular, patología que afectó su equilibrio y su rendimiento competitivo. Orizola fue claro al señalar que el problema está superado. “No tiene problemas de equilibrio ni de vértigo. Son patologías que no son graves, pero que te limitan mucho y cuya recuperación puede tardar dos años o más. En su caso, eso ya está bien”.

Más allá del aspecto físico, el cuerpo médico observa con atención el momento emocional del tenista. “Yo lo veo muy bien de cabeza. Eso es lo más importante. Nico es muy inteligente, entiende que estos son procesos normales en un deportista. Ha tenido lesiones, enfermedades y además cambios importantes en su vida, como haber sido papá. Hoy está saliendo de todo eso”, explicó Orizola.

Nicolás Massú lidera los entrenamientos del equipo nacional. Foto: Photosport KARIN POZO/PHOTOSPORT

Con resultados complejos

La situación de Jarry no es ajena al contexto general del equipo, que llega a esta serie con varios jugadores buscando reencontrarse con su mejor versión. Christian Garin, por ejemplo, viene de una temprana eliminación en el Abierto de Australia y ha reconocido públicamente su frustración por el arranque de año, marcado por problemas físicos y falta de confianza. Aun así, en el cuerpo técnico valoran su disposición al trabajo y su actitud en los entrenamientos iniciales.

Matías Soto y Tomás Barrios, en tanto, llegan con mayor ritmo competitivo tras su participación en el Challenger de Concepción. Ese mismo torneo fue disputado por Alejandro Tabilo, quien cayó en la final ante el paraguayo Daniel Vallejo (104°), resultado que no altera su presencia en la serie, pero sí condiciona su planificación física inmediata. “Los primeros días hay que bajarle la carga para que tengan su recuperación fisiológica”, explica Orizola.

La coordinación entre el cuerpo médico de la selección y los equipos personales de los jugadores es una de las claves del trabajo previo a la Copa Davis. “Nosotros los vemos ahora para la serie, pero ellos tienen un trabajo durante todo el año con sus equipos propios. Por eso es muy importante estar en contacto, seguir las líneas con las que ellos vienen trabajando y no introducir cosas distintas”, señala el médico, quien enfatiza que ese seguimiento se intensifica aproximadamente un mes antes de cada serie.

Ahora Chile enfrentará a una Serbia que llegará a Santiago con bajas significativas. El conjunto europeo no contará con sus principales figuras del ranking y serán encabezados por Dusan Lajovic (123°), acompañado por jugadores con menor recorrido en la competencia. El viernes se disputarán los dos primeros partidos de singles, mientras que el sábado se jugará el dobles y, de ser necesario, los encuentros restantes. Ambas jornadas comenzarán a las 18 horas.

A días del inicio de la serie, el diagnóstico interno es positivo. No hay lesionados, las cargas están controladas y el equipo llega con sus principales nombres disponibles. “En este momento están todos entrenando y entrenando fuerte, sin ningún problema”, resume Orizola.

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