Brote bacteriano en antisépticos provoca suspensión de pabellones y Colmed oficia al Minsal para saber plan de contingencia

Desde el gremio enviaron un oficio al subsecretario de Redes Asistenciales, Fernando Araos, en el que manifestaron su preocupación por las intervenciones reprogramadas por falta de stock de antisépticos y los posibles pacientes infectados con la bacteria que causó el brote. El retiro de los insumos afectó a la red pública y privada de salud; sin embargo, las clínicas aseguran que no tuvieron que suspender su atención.




A través de un oficio enviado a la Subsecretaría de Redes Asistenciales, que dirige Fernando Araos, el doctor Marcelo Acevedo, secretario general del Consejo Regional Santiago del Colegio Médico, planteó la preocupación del gremio por los alcances que tendrá el retiro de 31 productos desinfectantes y antisépticos por parte del Ministerio de Salud en toda la red hospitalaria del país.

Tal como informó La Tercera, el 16 de mayo la cartera sanitaria instruyó el retiro y cuarentena de 31 productos antisépticos del laboratorio Difem Pharma S.A. tras una serie de alertas emanadas por el Instituto de Salud Pública (ISP) que indicaban la detección del complejo Burkolderia cepacia -una bacteria que puede producir infecciones- en muestras de productos analizados por el Subdepartamento Laboratorio Nacional de Control. El gremio de médicos apunta que podría haber pacientes infectados con esta bacteria, lo que no está confirmado, pues la investigación sigue en curso.

Entre estos insumos retirados se encuentran artículos esenciales para el funcionamiento de los establecimientos de salud, como alcohol, povidona yodada, vaselina y alcohol gel.

La primera alerta farmacéutica que emitió el ISP fue el 16 de abril, tras detectarse la presencia de la bacteria en muestras de productos analizados. Seis días después, el Minsal ordenó el primer retiro de desinfectantes.

Sin embargo, fue a principios de este año que se inició la investigación sobre la presencia de la bacteria: el 28 de enero el Minsal emitió una alerta por sospecha de brote y solicitó a los establecimientos enviar muestras para iniciar el estudio.

El secretario general del Colegio Médico, José Miguel Bernucci, afirma que “se empezó a sospechar desde principios de año, es un problema que lleva varios meses, pero que hoy tenemos la confirmación que más que uno solo producto, es la producción del laboratorio el problema”.

Con la confirmación del brote en abril y mayo de este año, la cartera sanitaria instruyo la suspensión y el retiro de los productos y por esta razón hay inquietud en la red pública, pues no se podrían hacer tareas como desinfectar herramientas, preparar al personal o atender a un paciente. Y aunque las autoridades enviaron productos alternativos, en los establecimientos preocupa que el stock no sea suficiente para las próximas semanas.

La presidenta del Colmed Santiago, Francisca Crispi, asegura que aunque la respuesta de las autoridades ha sido rápida, el funcionamiento de la red asistencial aún está afectado: “De jueves a viernes de la semana pasada se suspendieron muchos pabellones. Del reporte de nuestro Consejo Nacional, casi la mitad de los regionales tenían dificultades con las cirugías electivas o programadas y hay centros donde solo se mantuvieron los centros de urgencia. Hubo un rápido actuar de la autoridad que permitió que se restituyeran las cirugías, pero aún hay establecimientos que siguen solo con las cirugías de urgencia, y no podemos hacer eso, porque ya hay muchas que fueron postergadas por la pandemia”.

Por esta razón, en su oficio el Colmed le exigió a la cartera sanitaria mayor información sobre “el plan de contingencia que se desarrollará a nivel central, ante la escasez de productos de uso clínico que ya golpea a algunos establecimientos de salud”.

“Esto, dado que las medidas contenidas en la Circular C37 N°8 del 16 de mayo se hacen cargo de la contingencia aguda y no se pronuncian sobre el futuro de las prestaciones quirúrgicas en la red de salud del sistema público y privado”, detalla el oficio.

“Junto con esto, solicitamos información sobre las medidas adoptadas en relación a la responsabilidad administrativa y legal que pudiera tener el laboratorio,”, agrega Acevedo en la comunicación al Minsal.

En este contexto, Crispi espera que desde la cartera puedan implementar un mecanismo para que en el futuro la red asistencial no sufra efectos tan graves frente a la falta de un proveedor: “Tiene que existir una solución a largo plazo que nos garantice que esto no va a volver a pasar. Que si el día de mañana Difem tiene un nuevo brote, tengamos otros proveedores alternativos para no tener que suspender cirugías”.

Hasta el miércoles, la respuesta de la Subsecretaría de Redes y el Minsal -en voz de Araos- fue que se instruyó “a los distintos directores de los servicios de salud del país que se tomen medidas. Primero, el abastecimiento y el uso otros productos antisépticos alternativos a los retirados. También se solicitó la priorización y racionalización para el correcto uso y para asegurar urgencias, pabellones quirúrgicos y atención de pacientes críticos. Además, se instruyó a la Cenabast el monitoreo y abastecimiento de manera centralizada de todos los establecimientos de la red asistencial, con el objetivo de mantener el stock de antisépticos en todos los dispositivos de atención del país”.

“Cenabast se encuentra en la búsqueda de nuevos proveedores, lo que implica realizar cotizaciones a diferentes proveedores, tanto nacionales como internacionales”, dijo Araos.

Sin embargo, requeridos hoy por La Tercera PM respecto de cuántos procedimientos fueron suspendidos, no había habido respuesta hasta el cierre de esta edición.

Las clínicas

El retiro de los insumos antisépticos, no solo afectó a la red pública, sino que al sector privado también. Sin embargo, las clínicas dan cuenta que no tuvieron que suspender su atención.

Mathias Anwandter Beckhaus, gerente de Administración y Finanzas de la Clínica Alemana, señala que “una vez conocida las alertas del ISP, la clínica realizó de inmediato el retiro de todos los productos. Afortunadamente, no se han tenido que suspender procedimiento médico ni cirugías a causa de esta situación y actualmente se está trabajando con alternativas que ofrece el mercado. Seguimos atentos a las resoluciones de la autoridad, con el fin de mantener la continuidad en el servicio y resguardar la seguridad de nuestros pacientes.”

Asimismo, desde la clínica Indisa afirman que “se sacó todo de circulación en forma inmediata y se repusieron los productos con otros proveedores para dar seguridad y continuidad a los procesos ambulatorios, hospitalarios y de urgencias. Lo importante es que se reaccionó en forma inmediata en cuanto se nos informó”.

La Clínica de la Universidad de los Andes también tuve que suspender el uso de los productos y tomar las medidas necesaria. Así lo relatan desde el establecimiento: “Realizamos oportunamente un recambio del alcohol gel en sus distintas presentaciones. En el caso de clorhexidina y povidona yodada se ha asegurado su reemplazo, también para sus distintos usos”.

Al igual que en los otros centros, tampoco suspendieron procedimientos.

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