La conducta "intachable" de John Campos, el operador de Lusic y recomendado por Larraín

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El ministro Larraín abordó las dudas del oficialismo sobre el proyecto.

En el triángulo de sus nexos con la magistrada, de quien es el jefe de su campaña para llegar a la Corte Suprema, y con el hoy ministro de Justicia y ex presidente UDI, a Campos le sigue pesando su condena por maltrato a menores (1997). Ahí los testigos describían golpes, disparos con rifles a postones y cables con corriente. En el mismo expediente, Larraín aseguraba conocerlo y subrayaba que su conducta era a prueba de balas.




"De a poco se hace Justicia".

Apretó "send" a las 6:09 horas de hoy en su cuenta de Twitter. No explicó ahí a qué se refería, si a la próxima votación en el Senado para zanjar el destino de la magistrada Dobra Lusic o a al ministerio homónimo que dirige su ex jefe y muy cercano, el ex presidente UDI Hernán Larraín. Sus nexos con ambos, a los que suman los llamados de la jueza para recomendarlo a la 5° Notaría de San Miguel -informados hoy por La Tercera- amenazan con dejar en suspenso la llegada de Lusic a la Corte Suprema.

Históricamente cercano a Larraín y con nexos con la UDI -además de jefe de campaña y operador de la magistrada-, en este triángulo en que participa Campos le pesa una condena de 61 días de presidio dictada en 1997 por maltrato a menores en Parral, cuando él administraba allí un establecimiento del Hogar de Cristo.

El hoy ministro y ex senador Larraín ha dicho en los últimos días que "hace muchos años no he tenido vínculos con el señor Campos". Pero intercedió por él cuando estaba siendo juzgado, extendiendo un certificado en el que aseguraba dar fe de conocerlo y de su más que buena conducta.

En el expediente del caso que sentenció a Campos quedó el texto de Larraín, fechado el 24 de abril de 1997, cuando era senador. Allí sostenía "conocer al señor John Campos Benavides, cédula de identidad 11.566.603-7", quien "siempre ha demostrado un gran sentido de responsabilidad, un constante servicio a la comunidad, de una conducta intachable, hijo de una conocida familia parralina, a quien conoce por más de cinco años".

El papel termina con la clásica fórmula de que fue extendido "a petición del interesado, para los fines que estime conveniente". Solo unas cuantas fojas más allá se suceden los testimonios. Solo unos pocos ejemplos:

Ramón Antonio Maldonado Valverde "señala que el tío John le pegó tres veces. La primera, un coscorrón en la cabeza; la segunda cuando tropezó en sus pies y se pegó en la cabeza. La tercera vez, señala que lo tomó de la oreja y lo llevó a su oficina y le pegó un combo en la cara, en ambos lados, y le pegó una patada en la pierna derecha. Además de los combos le pegó dos palmetazos y lo mandó a acostar. Agrega que le dolió, se le hinchó y le quedó morado, durándole dos días".

Laurentina Méndez atestiguó haber visto al "director Campos darle golpes de patadas y puño a Cristián Muñoz, Héctor Vásquez y Manuel Méndez en más de una oportunidad". Hay mucho más.

La misma testigo agregó que "en enero se fueron de vacaciones a la montaña, y el director inventó un juego que consistía en hacer correr a los niños y les disparaba por atrás con un rifle a postón. Dos de los niños fueron impactados".

Otro testimonio cuenta haber visto a Campos "cuando le amarró un cable eléctrico a Marcelo Mena, y con un asunto de celular se lo pasaba en la espalda con corriente".

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