Rueda se vuelve a cruzar en el camino de la Roja: los secretos de su polémico adiós de la Selección

Reinaldo Rueda vuelve a cruzarse en el camino de la Roja, que enfrenta a Colombia por las Eliminatorias.

Reinaldo Rueda vuelve a cruzarse en el camino de la Roja, que enfrenta a Colombia por las Eliminatorias. FOTO: VICTOR POSADA/ AGENCIAUNO

Chile se mide ante Colombia, mañana, en Barraquilla, en un partido clave por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022. La escuadra nacional se enfrentará por primera vez a Rei, su extécnico, quien se vio forzado a abandonar el cargo por su alto sueldo, pese a que, en lo más íntimo, quería seguir a cargo del Equipo de Todos.




Reinaldo Rueda vuelve a cruzarse en el camino de la selección chilena. Mañana, en Barranquilla, la Roja se enfrentará con su extécnico cuando visite a Colombia, por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022. Lo hará con el recuerdo aún latente del entrenador, ahora instalado en la vereda contraria, al mando de uno de los rivales directos en la lucha por la clasificación. Un partido especial para Rei, pero también para un camarín que no lo olvida.

Su proceso, que comenzó en enero de 2018, bajo la presidencia de Arturo Salah, quedará marcado por los últimos meses. Un adiós que se precipitó luego de la dura derrota ante Venezuela, en noviembre del año pasado. Todo terminó de la peor forma: tras una polémica negociación final con la ANFP, que se dilató mucho más de la cuenta y que dejó numerosas heridas e interrogantes.

¿Quiso irse o deseaba quedarse? ¿Acaso fue forzado a salir? Ambas preguntas tienen una serie interminable de respuestas, todas diferentes y contradictorias, aunque todo apunta a que el actual seleccionador cafetero quería permanecer al mando de la Roja.

La versión oficial que entregó la ANFP es archisabida: el técnico estaba cansado, incómodo y quería volver a su país por asuntos familiares. “No lo veía bien anímicamente. Es un gran profesional, pero veía que no estaba cien por ciento entregado a los objetivos que queremos todos (…) No se sentía cómodo en Chile. Yo lo notaba. Soy perceptivo y lo conversé un par de veces con él”, explicó Pablo Milad, presidente del fútbol chileno, hace algunas semanas.

Sin embargo, el timonel entregó un detalle fundamental. “Nunca me manifestó que quería irse, pero con la interacción que uno tiene en los viajes va conociendo a las personas y percibí que no estaba cómodo”, agregó el curicano, en entrevista con La Tercera.

Precisamente, aquello resulta decidor. “El profe jamás quiso irse. Nunca planteó esa posibilidad. A él lo obligaron a salir. Hasta lo ofrecieron a Colombia. Y todo fue porque su salario era muy elevado y la ANFP quería sacárselo de encima”, aseguran en el entorno de Rueda.

Una versión que es negada públicamente por la asociación. “No fue económico, fue netamente por una cuestión anímica”, retrucó el propio timonel. No obstante, al interior de la sede de Quilín reconocen que su sueldo se transformó en un gran dolor de cabeza. Pagar los casi US$ 2,5 millones anuales se hacía una verdadera tortura para las alicaídas arcas federativas.

“El problema no era solo su alta remuneración; el problema es que no lo valía. Si Chile hubiese tenido un gran desempeño en las primeras cuatro fechas de las Eliminatorias, habría sido imposible sacarlo, pero perdimos ante Venezuela y el juego no convencía a nadie”, confiesan en el ente rector.

El telefonazo del Presidente y la molestia con Holan

Un hecho hasta ahora desconocido se produjo en los días más tensos de Rueda en Chile. A mediados de noviembre pasado, cuando las dudas sobre su continuidad ya estaban instaladas, igual que las críticas a su trabajo, Rei recibió un llamado inesperado.

Se trataba de Iván Duque, presidente de Colombia, quien por esos días estaba en el país en el marco de una visita diplomática. Según el entorno del técnico, el mandatario telefoneó al seleccionador al enterarse por los medios que deseaba abandonar la banca de la Roja.

“Le ofreció hasta el avión presidencial para llevárselo de vuelta, pero Reinaldo le dijo que no, que tenía contrato, que estaba bien en Chile y que no tenía ningún problema”, aseguran en el círculo del DT.

Si bien es cierto que Triple R tuvo algunos inconvenientes familiares, sobre todo, por la pandemia de Covid-19, su mente siempre estuvo puesta en la Selección y en lograr la clasificación para el Mundial de Qatar.

Quienes trabajaron junto a él aseguran que solo una vez estuvo a punto de renunciar. Fue a fines de 2019, cuando los jugadores decidieron no viajar a Lima a disputar un amistoso contra Perú, por “solidaridad” con el estallido social.

El técnico realmente evaluó dejar su cargo. Y no fue solo por el descarte de sus propios jugadores. Una cuestión que siempre lo irritó fue que los clubes nacionales le hicieran problemas cada vez que nominaba a jugadores del medio local para un microciclo.

Todo eso se le juntó. “El viernes pasado pensé en dejar la selección, me calenté mucho y me entristecí”, reveló Reinaldo Rueda el viernes 13 de noviembre de 2019, en una conferencia de prensa, muy molesto con los jugadores y con el fútbol chileno, en general.

Aquel enojo se mantuvo el año pasado. En Juan Pinto Durán cuentan que uno de los técnicos que lo sacó de quicio fue Ariel Holan. El argentino, extécnico de Universidad Católica, señaló en su momento que era “incómodo” tener tantos citados. El transandino le ganó la final de la Copa Sudamericana 2017, al mando de Independiente, cuando el colombiano dirigía al Flamengo.

Hasta Matías Donoso fue opción para la Roja

El último período de Reinaldo Rueda en la selección chilena estuvo marcado por la incesante búsqueda de un delantero. ¿Su objetivo? Acabar con la falta de gol que afecta a la Roja desde hace mucho tiempo.

Mantuvo conversaciones con Sebastián Soto, Robbie Robinson y Ben Brereton Díaz hasta el día final de su labor como DT nacional. Tenía videos de todos. Al primero le hizo sopesar las opciones que tenía de jugar por Estados Unidos y por Chile, pero sus agentes echaron por tierra la operación.

Con el segundo todo iba bien encaminado, pero dejó el cargo antes de concretar su arribo. Luego fue el turno de Francis Cagigao, director deportivo de la Federación, de convencer al jugador. Y aunque vino a Chile, todo terminó de la peor manera, ya que horas antes de enfrentar a Brasil el estadounidense abandonó la concentración de la Roja para repensar su futuro.

Desde la ANFP acusaron presiones de su entorno. Sin embargo, otras versiones aseguran que a Robinson se le prometió titularidad indiscutida en la Roja y que con los entrenamientos se dio cuenta de que aquello no era así.

Distinto fue el caso de Brereton, con quien hablaba todos los días hasta que logró convencerlo a fines de diciembre pasado. A esas alturas, la salida de Rueda ya era un secreto a voces. Sin embargo, el técnico continuaba en sus labores como si nada, como si no supiera del deseo de la ANFP por deshacerse de sus servicios.

La madre de Ben confirmó que Rei fue el gestor de su venida a Chile. “Todo comenzó antes de diciembre. El extécnico Reinaldo Rueda nos contactó y nos conectamos para conversar con él. Ben quería ir a Chile a jugar, así que hicimos todos los trámites en Londres para su pasaporte. Ahí empezó todo”, aseguró Andrea Díaz, en TNT Sports.

Ben Brereton Díaz junto a su madre, Andrea, en el consulado de Londres tras obtener el pasaporte chileno, en diciembre de 2020.
Ben Brereton Díaz junto a su madre, Andrea, en el consulado de Londres tras obtener el pasaporte chileno, en diciembre de 2020.

El colombiano llegó a estar desesperado por tener más alternativas en el ataque. De hecho, hasta Matías Donoso (35 años), actual delantero de Cobresal, llegó a ser una opción. En el búnker de la Roja recuerdan con gracia que, en un principio, el DT creía que el goleador minero era argentino.

En ese mismo contexto es que se da la nominación del chileno-noruego Niklas Castro, de 25 años. Las estadísticas decían que los atacantes nacionales de mejor rendimiento en sus ligas eran Diego Rubio (Estados Unidos) y Junior Fernandes (Turquía), quien ahora será nuevo refuerzo de Universidad de Chile. Esos datos que tenían al adiestrador muy preocupado, ya que ninguno de los dos tenía espacio en la Selección.

Rueda se fue molesto y dolido con el actual directorio de la ANFP. Siente que no se le reconoció su trabajo, más allá de que los resultados en las Eliminatorias no fueron los esperados. También está consciente de que desde Quilín se han hecho esfuerzos para instalar la idea de que él no dejó absolutamente nada, que su legado fue igual a cero.

El propio Francis Cagigao lo dejó entrever en estas páginas. “No tuve tiempo para hablar con el señor Rueda y no pude ver el trabajo que dejó el señor Rueda. Yo me he encontrado más bien una hoja de A4 vacía…”, disparó el gallego-británico, en marzo pasado.

Incluso, en los pasillos de Quilín, se comenta que el colombiano y su cuerpo técnico se llevaron las tablets que les entregó la Federación para que desarrollaran sus labores, sumado al hecho de que no dejaron nada o muy poca información del trabajo que realizaron en Chile.

La relación entre ambas partes terminó mal. Tanto, que Rei ni siquiera mencionó a la Roja durante su presentación como DT de Colombia. No hubo una sola mención. El DT se despidió cariñosamente de sus exjugadores a través de Whatsapp, no así del directorio. Es más, en su mensaje final, que subió a su cuenta de Twitter, le agradeció especialmente a Arturo Salah por haberlo fichado. Entre ambos siempre hubo una gran relación y admiración mutua. No hubo palabras para Milad y compañía.

Cuadernos más, cuadernos menos, hojas en blanco u hojas llenas, el fútbol vuelve a cruzar a Rueda con la selección chilena. El destino pone a la Roja de Martín Lasarte frente a su extécnico en el peor momento, cuando más urgen los puntos, sin Alexis Sánchez y sin Eduardo Vargas, como si quisiera darle una lección en Barranquilla. Revancha o no, tanto para Rueda como para sus expupilos será un duelo extremadamente especial, pero también de suma importancia en la lucha por llegar a Qatar 2022.

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