El portafolio que el obispo Ramos lleva al encuentro del Papa sobre abusos

La sala tiene capacidad para 250 personas y es contigua al Aula Pablo VI.

La instancia se desarrollará en Roma entre este 21 y 24 de febrero. El representante de Chile discutirá con sus pares los documentos que desde 2015 ha elaborado la Iglesia criolla.


A las 8.15 horas de este 21 de febrero, primer día del encuentro convocado en Roma por el Papa Francisco sobre “La protección de los menores en la Iglesia”, sus participantes deberán estar afuera del Aula Nueva del Sínodo, lugar en que se desarrollarán las sesiones de la cumbre vaticana. En ese momento, los asistentes saludarán al Pontífice y recogerán la carpeta con el cronograma de actividades que deberán realizar.

En esta instancia será el secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile (Cech) y obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos, quien representará al país.

Al encuentro fueron citados los presidentes de las conferencias episcopales del mundo, pero por Chile será Ramos quien irá, en lugar del presidente y obispo castrense, Santiago Silva. Esto, según explicaron desde la Cech en diciembre, con el fin de “evitar que el foco se vaya a otro tipo de análisis o comentarios que puedan estar vinculados a la figura del mismo presidente”. Silva es investigado por eventual encubrimiento en la indagatoria por abusos del excapellán de la Fach Pedro Quiroz.

Documentos

Los ojos del mundo católico estarán en esta cumbre y sus participantes. La génesis de este encuentro está en los casos de abusos que se han conocido el último tiempo. Entre ellos, el de Chile es central y ha sido uno de los más comentados a nivel mundial, junto con Irlanda, Australia y EE.UU. En el país, el tema de Fernando Karadima, el excanciller del arzobispado Óscar Muñoz y el caso maristas son considerados graves y por eso el Papa criticó la forma cómo los obispos lo enfrentaron.

Dentro del portafolio que llevará el delegado chileno se encuentran cuatro documentos que la Cech ha venido elaborando los últimos años en relación al tema de los abusos.

“Cuidado y esperanza. Líneas guía de la Conferencia Episcopal de Chile para tratar los casos de abusos sexuales a menores de edad”, es uno de ellos. Fue publicado en mayo de 2015 y el texto, entre otras cosas, incluye los procedimientos que se deben realizar en el ámbito canónico ante las denuncias de abusos.

Otro escrito es el titulado “Buenas prácticas para la intervención con infancia desde la perspectiva de la Iglesia Católica”, el cual recoge las experiencias de 115 iniciativas desarrolladas entre 2013 y 2015 con niños hasta los 14 años.

Un tercer documento es la declaración, decisiones y compromisos de la Cech tras la asamblea plenaria extraordinaria de agosto del año pasado. Allí los obispos señalaron reconocer errores en el tratamiento de los casos de abusos y realizaron una serie de propuestas para el corto y mediano plazo. Entre ellas, que las denuncias por abusos realizadas en el ámbito canónico fueran informadas de inmediato al Ministerio Público.

El último escrito es la memoria 2011-2018 del Consejo nacional para la Prevención de Abusos y Acompañamiento a Víctimas.

Preparativos

Desde el martes 12 de febrero que el obispo Ramos, también administrador apostólico de Rancagua, está fuera de Chile por vacaciones. A Roma llegaría este miércoles 20.

Eso será el día antes de que empiece la cumbre, jornada en la que los participantes recibirán los insumos del encuentro: un bolso con un cuaderno, un lápiz, el programa de actividades y una tarjeta personal de identificación, con la cual podrán ingresar al Vaticano y a la sala de reuniones.

Para esta convocatoria, el Papa Francisco les solicitó a los asistentes completar un cuestionario y reunirse con víctimas de abusos.

En el entorno de Ramos aseguraron que efectivamente se reunió con víctimas entre diciembre y enero. Sin embargo, desde la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico -en la que participan denunciantes de los Hermanos Maristas, la Compañía de Jesús, el expárroco Fernando Karadima y otros- niegan que el prelado los haya contactado.

En Chile, el presidente de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Chile (Conferre), Héctor Campos, señaló que “para nosotros es súper importante esta reunión como país. Esperamos que se pueda tener una invitación del Papa a mejorar estas relaciones y purificar los ambientes, que no están tan sanos”.

Julio Pozo, vocero de la Fundación Voces Católicas, señaló que “el primer gran tema es el de sensibilizar sobre la gravedad y la importancia del tema de los abusos”. Otro tema relevante, a su juicio, es el de los protocolos, “para que los representantes de cada país sepan cuál es el procedimiento a seguir”. Por último, aludió a la responsabilidad: “Esperamos que los obispos no solo pidan perdón, sino que se manifiesten en gestos concretos hacia las víctimas”.

Otras conferencias episcopales del mundo, como la norteamericana, llevarán el protocolo que han elaborado. La francesa va con la propuesta de crear un tribunal. También, según Pozo, habría una iniciativa de levantar archivos con la información curricular de los sacerdotes.

Cronograma

Tras meses de hermetismo, recién esta semana se rompió la expectación sobre los contenidos que abordarán en el Vaticano los presidentes de las cerca de 180 conferencias episcopales.

El jesuita Hans Zollner, miembro del comité organizador, detalló que el primer día del evento se verán las responsabilidades de los obispos y los superiores, mientras que en la segunda jornada se debatirán métodos efectivos para aplicar el derecho canónico, y en la tercera se tratará la transparencia en la Iglesia.

Las reuniones se desarrollarán en el Aula Nueva del Sínodo, contigua a la enorme Aula Pablo VI (con capacidad para más de seis mil personas). Esta sala, que puede albergar a 250 invitados, posee cerca de 20 puestos para la prensa junto con zonas de traducción.

Mañana, a las 7.30 de Chile se llevará a cabo la presentación del encuentro por el arzobispo de Chicago, Blase Cupich; el secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Charles Scicluna; el exportavoz del Vaticano y moderador del evento, Federico Lombardi; y el jesuita Zollner.

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