La arremetida de los alcaldes 2.0
Ante un Parlamento atomizado, los jefes comunales han vuelto a tomar protagonismo político. Al borde del quiebre a raíz del mecanismo de compensación municipal a las contribuciones -incluida en la megarreforma del gobierno-, en la izquierda han apostado fuertemente a esos liderazgos. La duda es si lograrán vencer el fantasma de no poder llegar a La Moneda.
Turbulento podría ser el cierre del megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica previsto para este martes en el Senado. Esa tarde se votará el mecanismo de compensación de los US$ 70 millones que los municipios dejarán de percibir por la menor recaudación a raíz de la exención de contribuciones a la primera vivienda de adultos mayores de 65 años, el último eslabón que falta para que se materialice la emblemática iniciativa gubernamental.
De no haber en las próximas horas un cambio en las condiciones en que el gobierno ha planteado esa compensación -que será vía impuestos generales y no focalizado, como pide la oposición-, los alcaldes de oposición ya acordaron acudir al Congreso en Valparaíso a manifestar su fuerte malestar en las tribunas.
Coordinados en dos grupos de WhatsApp -uno nacional y otro que agrupa a los de la Región Metropolitana-, la idea es superar el número de 16 alcaldes que el miércoles pasado llegó a La Moneda a entregarle una nueva propuesta al Presidente José Antonio Kast, quien se encontraba en Copiapó por la emergencia de los temporales.
El grupo municipal opositor, señala la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, agrupa a más de cien ediles de todo el país, desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista.
“De no ocurrir algún imprevisto, el gobierno tendrá los votos para aprobar su propuesta, pero perderemos dando una buena pelea, que tarde o temprano iba a llegar”, afirma Delfino.
Más allá de lo que ocurra el martes, los alcaldes de todos los colores políticos lograron algo que no pudieron hacer sus parlamentarios: complicar a Kast y su megarreforma.
“Aquí no se trata de poner en aprietos a nadie, sino de prevenir que la política pública termine empeorando la vida de las personas. De una forma u otra todos somos representantes del Estado y debemos velar para que contribuya efectivamente al bien común. Nunca al revés. Eso los alcaldes lo tenemos claro, pero pareciera no ser tan evidente en el caso de los parlamentarios”, afirma el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio.
“Hemos llegado al nivel en que el Presidente de la Cámara (Jorge Alessandri) pidió perdón a los chilenos”, agrega el edil de la UDI.
La arremetida de los alcaldes encierra un fenómeno que, a primera vista, no es nuevo en la política chilena. El primero en relevar su impacto en el debate nacional fue el alcalde UDI Joaquín Lavín, quien en 1999 -estando al mando de Las Condes, y con 45 años- estuvo a punto de ganar la elección presidencial a Ricardo Lagos. Desde ahí, los ediles han tomado mayor protagonismo. Los actuales comparten un rasgo generacional -la mayoría está bajo los 50 años- y, esta vez, una amplitud política que tiene al independiente Matías Toledo (Puente Alto), como uno de los mejores evaluados según las encuestas.
“De no ocurrir algún imprevisto para el gobierno, perderemos dando una buena pelea, que tarde o temprano iba a llegar”.
Quiebre
A diferencia de otras luchas que los alcaldes han dado en el pasado, la discusión sobre la disparidad de los recursos que recibe cada comuna terminó dividiéndolos.
No sólo eso, también produjo grietas al interior de ambos bandos en disputa.
Los ediles de oposición se encuentran divididos ante la posibilidad de abandonar la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), entidad que los agrupa desde hace 33 años y que hoy lidera el alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri (ind. cercano a RN).
En un sector de alcaldes de izquierda también ha revivido un cierto resquemor por el protagonismo que han tenido en el último tiempo el trío compuesto por Delfino y sus pares de Renca, Claudio Castro (ex DC), y de Maipú, Tomás Vodanovic (FA).
El jefe comunal de Independencia, Agustín Iglesias (ind. UDI), en tanto, se desmarcó del mecanismo de compensación al Fondo Común Municipal propuesto por Quiroz, a quien acusó de “pasarse para la punta”.
Pero el precio del quiebre podría ser mayor si este martes se rechaza el mecanismo de compensación, lo cual significaría una merma de 70 millones de dólares a los municipios, a lo cual Quiroz ha restado dramatismo.
Desde el oficialismo señalan que, aparte del componente ideológico de la medida -restar impuestos a las personas mayores-, se encuentra la firme determinación de darles una mejor trazabilidad a los recursos que reciben las municipalidades.
Los dineros provenientes del erario público, argumentan, minimizarían casos de corrupción.
“Por mi parte, iría mucho más allá”, afirma el presidente y senador del Partido Republicano, Arturo Squella, partidario de una “cirugía mayor” en las rentas municipales, que incluya, incluso, la eliminación del pago de patentes municipales y la potestad de Concejo Municipal para subir o bajar un porcentaje del IVA sobre los bienes y servicios vendidos en una comuna.
Mientras se liman asperezas en ambos bandos, el líder del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, ya se encuentra abocado a la búsqueda de candidatos para las próximas elecciones municipales de 2028 que, como siempre, serán la antesala a las presidenciales del siguiente año.
Tiempos de inmediatez
Aparte del tema de la polémica por el mecanismo de compensación municipal a las contribuciones, los recientes temporales que afectaron a diversas zonas del país también pusieron a los alcaldes en la primera línea de la contingencia política y nacional. Y todo indica que el envión continuará.
El próximo 12 de agosto entra en vigencia la nueva Ley de Seguridad Municipal, que les dará un alto protagonismo a los ediles y volverá a poner a prueba la coordinación con el Ejecutivo, particularmente con el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau.
María José Naudon, decana de la Escuela de Gobierno de la UAI, señala que la relevancia de los alcaldes ha sido permanente y transversal, y tiene que ver con su relación con los vecinos que le comentan sus problemas a la cara y cada día.
Ese factor, agrega, ha ido agudizándose en momentos en que el actual sistema político ralentiza las decisiones.
“La política hoy cojea y está desacoplada con la velocidad de delivery que los electores exigen a sus autoridades. Vivimos hoy en un mundo extremadamente acelerado, donde los ciudadanos, más o menos, consideran que el largo plazo es de 90 días, y son los alcaldes los que pueden entregar soluciones con mayor eficiencia y rapidez”.
“Somos el último lugar donde la política todavía tiene consecuencias inmediatas. Los alcaldes no tenemos el lujo de discutir eternamente, porque al día siguiente la basura igual hay que retirarla. Si una luminaria no funciona, si hay un portonazo o una plaza abandonada, el vecino no llama al diputado ni al ministro; llama al alcalde. Eso te obliga a dejar de hacer política por Twitter”, afirma el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.
“Hoy cumplimos un rol de mayor representación al que han cumplido los municipios en períodos anteriores”, agrega la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes (PC).
Estos y otros factores ya han llevado a algunos partidos a tomar algunas determinaciones.
En su reciente congreso ideológico, el Frente Amplio acordó que uno de sus pilares fundamentales, tras la dura salida de La Moneda, es el fortalecimiento de sus liderazgos comunales: Vodanovic, Macarena Ripamonti (Viña del Mar), Camila Nieto (Valparaíso), Carla Amtmann (Valdivia), entre otros.
Así lo ha hecho el propio expresidente Gabriel Boric, quien en las últimas semanas ha destacado -casi a diario- en sus redes sociales, el rol de los alcaldes de su partido durante la emergencia de los temporales y la discusión por el Fondo Común Municipal.
Tal como lo explicó la presidenta del FA, Constanza Martínez, el domingo pasado en una entrevista en La Tercera, ellos y la oposición en general no se pueden quedar de manos cruzadas ante la mayoría oficialista en el Parlamento, que La Moneda seguirá haciendo valer, como lo hizo con la megarreforma.
“Probablemente, hoy los alcaldes han encontrado una manera distinta, incluso más lúdica, de utilizar sus redes sociales, pero más allá de eso, sus fortalezas y debilidades siguen siendo las mismas de procesos políticos anteriores”.
“No podemos parlamentarizar la discusión pública; si nos quedamos en las paredes del Congreso sólo vamos a cosechar frustración. Tenemos que ser capaces de articular otras voces y visiones, entre ellos, nuestros alcaldes y alcaldesas”, dijo.
La líder frenteamplista señaló, además, que el municipalismo está siendo hoy una buena herramienta para enfrentar el avance de gobiernos de “extrema derecha” en distintas partes del mundo, citando al rol que está jugando en Argentina el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof; los alcaldes de Nueva York, Zohran Mamdani; de Quito, Pabel Muñoz, además de Vodanovic, quien a principios de año adelantó -en una entrevista a este diario- que los alcaldes tendrían un rol clave en el ciclo político que se iniciaba.
De hecho, los ediles frenteamplistas han empujado a su partido a tomar posturas políticas más pragmáticas, versus quienes empujaban una visión más ideológica al interior de la tienda. Es más, el propio jefe de Maipú se enfrentó a dirigentes como Gonzalo Winter, cuando en enero de 2024 señaló que “el Frente Amplio ya cumplió la etapa de los símbolos y tiene que entrar de lleno en la etapa de la gestión”.
Roberto Izikson, gerente general de Cadem, plantea que los alcaldes han afirmado un rol relevante y protagónico en nuestra historia política más reciente y, particularmente, en momentos de confusión política, como ocurrió al inicio de la pandemia en 2020, donde el gremio actuó en bloque.
El experto en opinión pública señala que, al menos desde 2018, los alcaldes son mejor evaluados que el promedio de otras figuras políticas como ministros, diputados o senadores, y han dominado los top 5 (ver infografías).
En 2018, señala Izikson, tres alcaldes figuraban entre los cinco políticos mejor evaluados por la ciudadanía; en 2022 y en 2026, cuatro ediles.
“Probablemente, hoy han encontrado una manera distinta, incluso más lúdica, de utilizar sus redes sociales, pero más allá de eso, sus fortalezas y debilidades siguen siendo las mismas de procesos políticos anteriores”, agrega.
El fantasma de no poder llegar a La Moneda
Joaquín Lavín intentó tres veces llegar a La Moneda y en la última elección, Evelyn Matthei (UDI), la entonces alcaldesa de Providencia, pese a liderar por un buen tiempo las encuestas, sucumbió ante Kast.
Hoy el edil de Ñuñoa, Sebastián Sichel, aparece en las encuestas entre los personajes mejor evaluados.
Lo mismo ha ocurrido en la centroizquierda. Los exalcaldes Claudio Orrego (ex DC) y Daniel Jadue (PC) intentaron saltar del mundo municipal a La Moneda y quedaron en el camino.
Hoy, Vodanovic, el alcalde más votado del país, aparece en la pole position presidencial, como el político mejor evaluado por la ciudadanía.
¿La próxima elección podría marcar un punto de inflexión?
El presidente y senador del Partido Republicano, Arturo Squella, no lo cree. “Históricamente, los alcaldes han tenido en Chile una buena evaluación por una razón muy concreta, se pronuncian en materias concretas, alejados del debate político árido, que muchas veces se tiene en el gobierno o en el Congreso”, señala.
“El contraste es claro cuando se deja la alcaldía y tienen que empezar a pronunciarse en materias en que no todos se sentirán representados”, agrega.
Al respecto, Izikson señala que los alcaldes que tengan o quieran, en el futuro, tener aspiraciones presidenciales, deben tener en consideración, al menos, tres factores: la imagen positiva no representa intención de voto; los atributos que los chilenos les piden a los presidentes no son los mismos que hacen relevante o bien evaluado a un alcalde, y que la agenda que pueden desplegar en sus comunas, generalmente, es muy compleja de llevarla al debate nacional.
“La experiencia municipal hoy tiene mucho más valor que hace algunos años… Si eso termina alguna vez con algún alcalde o alcaldesa como presidente, eso lo decidirán los chilenos cuando corresponda. Falta mucho para esas discusiones”, dice Sichel.
Lo último
Lo más leído
1.
3.
5.
6.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE