Por Nicolás QuiñonesDiputado Andrés Celis (RN): “Yo no sé lo que es vivir sin esta enfermedad de mielodisplasia”
El diputado RN está a la espera de un trasplante de médula por una condición que lo aqueja desde que nació. Resalta el apoyo transversal que ha recibido y aborda los temores que ha tenido en el proceso. "Yo no soy una víctima. Me tocó, nomás", dice en conversación con La Tercera.

El diputado de RN Andrés Celis (51) atraviesa un difícil momento que lo obligó a suspender su quehacer parlamentario por lo menos hasta finales de septiembre.
El representante de Valparaíso, quien saltó al ruedo político a través de su labor como concejal de Viña del Mar, está internado desde el lunes pasado en una clínica de la capital aquejado de mielodisplasia, una enfermedad autoinmune que impide la generación de células madres, con la que ha combatido desde su nacimiento.
El miembro de la Comisión de Salud de la Cámara Baja habla de su espera por un trasplante de médula y agradece el apoyo recibido por parlamentarios de todos los sectores políticos, incluso de ministros del Presidente José Antonio Kast y de exsecretarios de Estado del gobierno de Gabriel Boric.

Usted informó que desde que la enfermedad de mielodisplasia es de nacimiento, ¿en qué momento se agudizó?
Yo nací con esto. El hospital que me salvó a mí fue el Roberto Del Río y ahí estuve sin ningún problema hasta los 24 o 25 porque es un hospital de niños. Después yo me controlé por mi cuenta en Viña.
En 2020 hubo una alerta amarilla y tomé un doctor de cabecera que me empezó a hablar del trasplante de médula y él me derivó a Santiago en 2020.
En julio de 2025 las plaquetas me bajaron mucho, 20.000 plaquetas más o menos. Y eso me hizo, a través del CAEC, tomar unos remedios que son muy caros para aumentar las plaquetas, más una inyección que se llama mírcera para los glóbulos rojos.
Entonces de ahí yo me preparé mentalmente por el tema del trasplante. Lo bueno de la mielodisplasia es que se cura con el trasplante de médula y yo no sé lo que es vivir sin esta enfermedad.
¿Ha debido incorporar una práctica nueva a su rutina?
Tenía que romper los temores que me hablaran de quimio. Yo nunca en mi vida me había hecho una quimioterapia ni una radioterapia. Antes vivía en un mundo totalmente ajeno, desconocido.
Tú te das cuenta que ya cuando estás ahí adentro que es fundamental tratar de despejarte, tratar de concentrarte, tratar de manejar tu cabeza y también agradecer los whatsapps. Puedo reconocer que me saludaron por WhatsApps ministros del presidente Boric, ministras del presidente Boric, parlamentarios de todas las tendencias. Y eso de verdad que me reconforta, ya que también me escribieron ministros del Presidente Kast.
¿Cómo ha sido para usted enfrentar esta enfermedad?
Leyendo mucho. Yo diría que sobre todo leyendo y escribiendo. Y sigo ocupado de la oficina, sigo leyendo todo lo que llega a la oficina. A medida que puedo, que tengo las fuerzas necesarias para poder contestar bien las cosas de la oficina, lo hago; pero si no, doy algunas indicaciones. Pero sigo en contacto con todo lo de la oficina y con lo que pasa en Chile y en el mundo.
¿Ya tiene agendada la intervención para el trasplante de médula al que debe someterse?
Es muy pronto. Y estoy muy agradecido de esta oportunidad que me dan de poder recibir la médula de un donante.
¿Cómo ha cambiado su rutina?
Yo soy bien porfiado de cambiar rutinas. Tendría que cuidarme de los golpes, cuidarme de hacer deportes bruscos. Fundamentalmente eso, pero yo hasta el lunes pasado, hacía una vida totalmente normal. Yo llegué directo de unas actividades para acá. Entonces traté de que no se cortara tanto eso.
¿Qué ha sido lo más complicado que le ha tocado vivir?
La falta de respiración. Cuando te baja mucho la hemoglobina, tú al caminar sientes un agobio. Y una impotencia de no poder hacer todo lo que tú usualmente estás acostumbrado. Eso de estar todo el día en terreno, subiendo escaleras, subiendo los cerros, juntándote con el mismo ánimo y con la misma pasión de enfrentar tus cosas. Eso te produce mucha frustración, mucha impotencia.
¿Cómo ha canalizado esa frustración?
Yo soy una persona creyente y cuando tú estás rodeado de gente que te apoya, buena onda, de tu familia, en este caso, de mi polola, eso te ayuda. Yo creo que lo peor que tú puedes hacer cuando no estás bien es esconderte, no querer ver a nadie y no enfrentar lo que te está ocurriendo.
¿Cuál ha sido su principal red de apoyo o contención?
Son 8 hermanos, hay 5 que viven en Santiago, me han venido a ver todos. Mantengo contacto telefónico con mi madre, es muy probable que también venga a verme. Los amigos y amigas también. Hay mucha gente que te escribe, que te llama.
¿Ha recibido apoyo de sus pares de bancada o del partido?
Todos me han escrito. Se han portado un 7; parlamentarios también, diputados, senadores, desde el Partido Frente Amplio, Partido Comunista, republicanos, libertarios. En eso tengo que ser superagradecido.
En la Cámara existen otros casos de diputados con enfermedades complejas. ¿Han tenido un apoyo institucional de la corporación?
Si tú te refieres por apoyo, que si se han comunicado conmigo, hasta el minuto no, pero sí uno tiene la facilidad de poder presentar una licencia médica. Mira, aquí yo no soy ninguna víctima, a mí me tocó, nomás, y bueno, si la Presidencia o la Cámara de Diputados se maneja de cierta forma, bueno, ellos verán, pero yo me quiero quedar con toda la gente, que de verdad es muchísima y estoy de corazón sumamente agradecido.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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