La ruta de Quiroz para avanzar en la nueva reforma de capitales
Hace dos semanas el ministro se reunió en su casa con parlamentarios para fijar la ruta el proyecto, el cual aún es afinado en detalle en Teatinos 120. La creación de un fondo para bajar las tasas de créditos y subsidios que incentiven el ahorro para el pie hipotecario, beneficios tributarios para las startups y licitación de los seguros de desgravamen asociados a los créditos de consumo figuran en la iniciativa que entraría este martes al Congreso. La incorporación de ajustes a la Tasa Máxima Convencional aún no está zanjada y divide al oficialismo. El PDG y Parisi serán claves en el trámite y ya lanzan sus propuestas.
La clásica imagen de una ballena atrapada en una pecera con poca agua fue la calculada metáfora con que Jorge Quiroz partió el lunes pasado la presentación ante parlamentarios oficialistas sobre los principales contenidos de una nueva reforma al mercado de capitales, más conocida en el mundo financiero como MK4. En la cita, realizada en el piso 12 de Teatinos con los miembros de las comisiones de Hacienda de la Cámara y del Senado, el ministro de Hacienda intentó simplificar en la imagen de la ballena atrapada el asfixiante momento del mercado de capitales chileno, afectado por regulaciones y los millonarios a retiros desde los fondos de pensiones durante la pandemia.
“Hay que meterle más agua a esa pecera para que la ballena pueda nadar”, simbolizó Quiroz durante la reunión, según parlamentarios que fueron a la cita.
El episodio, al que se sumó esta semana su encuentro con parlamentarios de la Democracia Cristiana, marcó un nuevo pasó en la cuidadosa estrategia de Hacienda para avanzar en una clave reforma luego del proyecto de Reconstrucción, donde Quiroz logró -en tiempo récord- aprobar una iniciativa de alta complejidad técnica y política. “La comenzamos ahora el 7 de septiembre. Es muy importante. Nos va a permitir recuperar terreno y tiempo perdido de muchos años”, dijo el ministro la semana pasada, en relación al ingreso del proyecto al Congreso.
En las últimas semanas, el ministro ha intentado aterrizar su nuevo reto legislativo. “Queremos que vuelva a haber en Chile un mercado de capitales que aspire a ser centro financiero regional”, ha dicho Quiroz en varias oportunidades. La última reforma importante en el mercado de capitales se realizó en el año 2010, la que se bautizó como MK3, luego de otros cambios a este sector en 2001 y 2007 (MK1 y MK2).
El objetivo esta vez, ha insistido, es hacer más atractiva la compra de bonos chilenos para inversionistas extranjeros, aumentar la participación de empresas medianas en el mercado bursátil, tener mejores condiciones de financiamiento para las pymes y avanzar hacia créditos hipotecarios más baratos.
“Tenemos un mercado financiero que ha sido afectado por los retiros de los fondos de pensiones, la rigidez normativa y con una mayor cantidad de compañías que se han deslistado de la Bolsa que las que se han listado. Chile pretendía ser centro financiero e integrado al resto del continente y eso no pasó luego del MK1 y MK2. Necesitamos tener una dinámica más flexible”, afirma el presidente de la Comisión de Hacienda, Javier Macaya.
“Estamos muy entusiasmados con el proyecto porque creemos que es una herramienta clave para la reactivación económica, para dar más liquidez no solo al mercado de capitales, sino también a todo el sistema financiero chileno. Esto implica abaratar los costos del crédito, tener más activos circulantes, tener más actividad económica”, complementó el parlamentario, quien será clave en la estrategia legislativa de Hacienda en el Congreso.
Pero el diseño político y técnico del proyecto lleva meses de trabajo en los pasillos de Teatinos 120. Quiroz se juntó hace dos semanas en su casa en Santiago con parlamentarios oficialistas de las comisiones de Hacienda de la Cámara y el Senado para darles a conocer lineamientos gruesos de la reforma al mercado de capitales. A esa comida también asistió el Coordinador de Mercado de Capitales de Hacienda, Eugenio Symon, quien lidera un grupo de trabajo que diseña la reforma y se coordina con el Servicio de Impuestos Internos (SII) y tiene un intercambio técnico con la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
El equipo que lidera el execonomista de Econsult está conformado por Carolina Krefft, quien trabajó con él en la misma consultora, y Francisca Álamos, actual jefa de la Oficina de Mercado de Capitales. A ellas se suman el jefe de la Oficina de Deuda, Víctor González, y la coordinadora legislativa, Bárbara Bayolo, y su equipo: Consuelo Villela, Trinidad Astrain y Daniel Muñoz.
Dado que involucra también cambios tributarios, el proyecto también ha sido visado por Sebastián Vallebona, excoordinador de Políticas Tributarias de Hacienda y hoy subsecretario de la cartera, quien sumó a los abogados José Ignacio Hissi, Agustín Lagos y María Inés Córdova en el diseño de la iniciativa.
El diseño
Si bien el propio ministro ha fijado el próximo lunes como fecha para el ingreso del proyecto a la Comisión de Hacienda de la Cámara, que preside el diputado republicano Agustín Romero, los cambios de último momento y los temas aún no zanjados podrían postergar el ingreso de la iniciativa, revelan fuentes cercanas a Hacienda.
“El proyecto de ha estado cambiando permanentemente durante las últimas semanas y aún faltan temas por zanjar. El martes podría ingresar”, revela un conocedor del proyecto.
“El proyecto está lleno de modificaciones técnicas y que no tienen un impacto en la recaudación fiscal. Se van a eliminar una serie de trabas a la inversión que hoy no tienen sentido, como pedir un RUT a un inversionista extranjero; se va a eliminar lo que llamó la ‘permisología’ del mercado de capitales. En general, no debiera haber temas que entrampen el debate legislativo”, afirma un cercano a Hacienda que conoció detalles del proyecto.
El propio Quiroz adelantó la semana pasada algunas trabas a la inversión que se pretenden quitar. Por ejemplo, apuntó en contra de la exigencia de obtener un RUT para determinadas operaciones de extranjeros en Chile, el impuesto de retención o withholding tax de 4% y el impuesto de timbres y estampillas asociado a ciertos créditos. “Son puros impuestos que le llamamos los impuestos del frigobar (...) Uno abre el frigobar, ve la cuenta y cada chocolate cuesta una millonada. Entonces, nadie saca el chocolate porque son muy caros”, dijo en una entrevista en Felipe Podkast.
Pero en la misma entrevista, el ministro también enfatizó que la reforma tiene un carácter ciudadano importante y que apunta a recuperar el acceso a la vivienda para familias jóvenes que hoy se ven impedidas de comprar debido, entre otras razones, a condiciones de crédito hipotecario menos ventajosas que en décadas anteriores.
“Este es un proyecto muy pro clase media. Mucha gente que puede ahorrar un poquito y puede pagar hoy no tiene la oportunidad. Ellos necesitan financiamiento”, asegura el diputado republicano Agustín Romero, quien también cree que este proyecto puede potenciar el alicaído crecimiento de la economía.
El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara asegura también que invitarán a todos los actores clave para la tramitación del proyecto, pero teme que la oposición de izquierda pueda atacar el proyecto bajo el relato de ser un supuesto beneficio “para los ricos y las grandes empresas”. Si bien la iniciativa es considerada “muy de elite”, fuentes de la centroizquierda creen que es difícil ir en contra de medidas populares como bajar las tasas de interés para los créditos hipotecarios, pero no descartan que algunos temas contenidos en la reforma generan polémica política.
“A diferencia del proyecto de Reconstrucción, que estaba lleno de cosas polémicas y sin sentido, esta iniciativa no tiene cosas raras; es todo de bastante sentido común, aunque la izquierda siempre va a encontrar la manera de usar el relato de los ‘ricos’. Estimular el acceso al crédito hipotecario es súper interesante”, asegura un parlamentario oficialista que agrega que ya está tendiendo puentes con la oposición por este tema.
Bajo este escenario, el gobierno ha intentado aterrizar el proyecto con un discurso ciudadano y de impacto general en la población. “Con la incorporación de un fondo nacional para créditos hipotecarios, que antes no existía en el proyecto, el ministro está buscando un relato más ciudadano para un proyecto que es bien técnico y que podría ser visto como muy ‘Sanhattan’”, describe una fuente cercana a Hacienda.
Aunque el modelo todavía se está afinando, cuentan desde el oficialismo, el proyecto incluirá un fondo con garantía estatal para financiar créditos hipotecarios y que podría ser manejado por BancoEstado, aunque esa tutela aún está en duda. Dado que este financiamiento estará garantizado por el Estado, el costo de “fondeo” será más bajo que el de los bancos tradicionales al emitir deuda. De esta manera, ese menor costo de financiamiento se traspasará al mercado y bajaría las tasas de interés de los créditos hipotecarios. En simple, ese mecanismo aumentaría la cobertura de créditos en el mercado y, en teoría, bajaría el peso del dividendo mensual para el cliente.
“A pesar de lo técnica y árida de la reforma, tiene un paraguas ciudadano muy potente, que es devolver el sueño de la casa propia a la gente, especialmente para las personas que lo hacían mediante un crédito hipotecario con tasas bajas, tal como ocurría hasta hace pocos años. Esta reforma también apunta a la simplificación regulatoria del mercado de capitales y al mejor acceso al financiamiento de las empresas”, resume el senador Javier Macaya.
Pero un influyente negociador del oficialismo repara en tres temas que podrían “nublar” el efecto virtuoso del mayor acceso al crédito: el acelerado crecimiento el precio de las viviendas -que suben a un mayor ritmo que los salarios reales, debido a restricciones regulatorias-, los límites en el tiempo que tenga este beneficio, y el riesgo de crédito para el fisco en el largo plazo.
Según fuentes de gobierno, el proyecto también incluirá la licitación de los seguros de desgravamen asociados a los créditos de consumo e incorporará un subsidio que incentive el ahorro de las personas para el pie de un crédito hipotecario. Adicionalmente, la iniciativa contempla incentivos para la llegada de las startups al mercado de capitales y facilidades financieras para los emprendedores. El ministro Quiroz planteó recientemente la necesidad de que el mercado de capitales chileno genere instrumentos tributarios para generar una bolsa especial con empresas de innovación. “Las junior, como (hay en) Canadá o Australia”, detalló a El Mercurio hace un mes.
Los tira y afloja
Si bien parlamentarios oficialistas solicitaron recientemente al ministro de Hacienda marginar del proyecto la idea de hacer ajustes a la Tasa Máxima Convencional (TMC) -cobro máximo permitido por la ley para operaciones de crédito- para que personas de menores ingresos pudieran acceder al crédito formal, el tema aún no está zanjado.
“Existen discrepancias al interior del gobierno sobre si se incluye o no en este proyecto los ajustes a la TMC, dado que muchos temen por el ruido político que pueda generar para el trámite del proyecto. La otra idea que surge es abordarlo en otro proyecto de ley y no ahora. Es un tema que no está zanjado”, confidencia un parlamentario oficialista.
“La izquierda probablemente va encontrar en esto (ajustes en la TMC) un argumento para quitarle los méritos al proyecto y lo pueda frivolizar. No vale la pena incorporarlo ahora; podemos hacer esa conversación después. La reforma es muy potente en otros temas”, asegura, a su vez, Agustín Romero, de Republicanos.
Con todo, el senador UDI Javier Macaya cree que el trámite de la reforma al mercado de capitales puede ser el momento ideal para enmendar “errores” que arrastra la reforma de pensiones aprobada en enero de 2025. “Espero también que esta reforma pueda ser un espacio para hacer correcciones a temas que quedaron mal diseñados de la reforma previsional. Va a ser parte de la conversación durante el trámite. Estoy pensando en correcciones al SIS (Seguro de Invalidez y Sobrevivencia), en la licitación de stocks, en las reglas de inversión. La reforma previsional fue fruto de un gran acuerdo en el que participé, pero creo que hay cosas de forma más que de fondo que se pueden corregir, sin que esto se convierta en la batalla del ‘No más AFP’ o el ‘Chao Préstamo’”, resume el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado.
Pero un actor clave para llegar a zanjar el proyecto durante el trámite en el Congreso será el Partido de la Gente (PDG), al igual como ocurrió con la megarreforma, creen en el oficialismo. “Quiroz ha estado haciendo bien la pega prelegislativa y se ha reunido ya con gente del PDG para allanar el trámite en el Congreso”, confidencia una fuente cercana a Hacienda.
El líder del PDG, Franco Parisi, dice estar de acuerdo con dinamizar el mercado de capitales, pero tiene reparos a la iniciativa y propone una serie de nuevas medidas que se pueden incorporar al debate legislativo. A su juicio, el proyecto apunta a mejorar la profundidad del mercado de capitales, pero cree que también se necesita de dotarlo de mayor liquidez.
“Hay que meter más liquidez al mercado y evitar que esa liquidez se vaya a Estados Unidos, por ejemplo. ¿Cómo haces para que se quede en Chile? En el sector real a través del (regreso del) FUT, que es un subsidio a la inversión y también que parte de los fondos de la de la AFP aumenten más su colocación en el mercado local y menos en el mercado internacional”, resume el economista. De esta forma, Parisi revive su propuesta realizada durante la megarreforma de reincorporar el Fondo de Utilidades Tributables (FUT), un registro que permitía un tratamiento especial para el pago de impuestos de las empresas y que fue eliminado en 2017.
Pero el economista va más allá y cree necesario hacer ajustes a los nuevos fondos generacionales aprobado en la reforma de pensiones y a su estrategia de “inversión pasiva”. “En Chile hay operadores de asset management a los cuales estas restricciones les podrían pegar un coletazo fuerte”, concluye el líder del PDG, quien dice haber trasmitido estas preocupaciones a Hacienda recientemente.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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