Milei anuncia profundos cambios al Banco Central y un “grillete fiscal” con una regla estricta para evitar déficits
En una cadena nacional, el presidente de Argentina anunció el envío de un proyecto de ley donde el instituto emisor tendrá por única misión “preservar el valor de la moneda”, en el que se prohibirá la financiación del Estado y se aumentan los requisitos para cambiar al presidente del Banco Central. También comunicó reformas al mercado de capitales y una regla fiscal.
“El Banco Central ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política. Es más, el robo de la alta política no sólo tomó lugar mediante la falsificación de dinero para financiar el Estado, sino que, además, a lo largo del tiempo, tomó distintas formas de expropiación. La propia creación del Banco Central arrancó con una estafa al cambiar la paridad cambiaria del oro que estaba en las reservas”. Con esas palabras el presidente de Argentina, Javier Milei, comunicó en una cadena nacional una profunda modificación al funcionamiento del Banco Central de la República Argentina.
En esa línea, explicó que “en 2010, con motivo de la creación del Fondo del Bicentenario, la expresidente y ahora condenada por delitos de corrupción, Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner, en complicidad con la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, le robaron al Banco Central US$10.000 millones, que expresados a moneda de hoy equivalen a US$15.000 millones”.
“A partir de dicha estafa, y para esquivar las consecuencias legales de la misma, en 2012 se creó una nueva Carta Orgánica del Banco Central que permitía emitir bajo cualquier pretexto e impidió responsabilizar penalmente a los funcionarios que falsificaban el dinero de todos los argentinos. Frente a esta pasión expropiatoria de la alta política, decidimos poner fin a 91 años de historia y reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina”, sostuvo.
Milei detalló que, en primer lugar, “se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento, y la misión fundamental del Banco Central vuelve a ser el de preservar el valor de la moneda”.
“La segunda modificación es que se prohíbe de modo taxativo la financiación del Estado. Esto vale tanto para el Tesoro Nacional como para los estados provinciales y los municipios, y a toda compra de títulos públicos del Estado Nacional en el mercado primario”, agregó.
La tercera modificación “está relacionada con blindar al Presidente del Banco Central y al Directorio de los Atropellos de la Política. En este sentido, si bien se mantiene el mecanismo de nombramiento existente, la remoción será mucho más exigente. De este modo, la remoción requerirá de dos tercios no sólo de la Cámara de Senadores, sino también de la Cámara de Diputados”.
“La experiencia muestra que todas las remociones intempestivas siempre estuvieron ligadas a conseguir una mayor laxitud en la política monetaria, esto es, para estafar al sector privado mediante el señoriaje, el cual hemos demostrado que es un impuesto no legislado”, sostuvo.
La cuarta modificación apunta a restringir el pago de dividendos “por los resultados derivados de la prestación del servicio de liquidez. En este sentido, determinados los activos iniciales al 31 de diciembre de 2026, los mismos serán asimilados en unidades físicas, por los que los resultados por tenencia asociado a cambios en los precios de dichos activos serán imputados a una reserva técnica no distribuible, concepto similar a lo que se denominaba en su momento revalúo técnico”.
“Por otro lado, los resultados asociados al manejo de la cartera del Banco Central sólo podrán ser girados al Tesoro Nacional para la cancelación de deuda”, agregó.
Las medidas anunciadas por el presidente de Argentina van en la línea de dotar de mayor autonomía al Banco Central, más parecido a lo que sucede en Chile.
De hecho, en el caso de Chile, La Ley Orgánica del Banco Central establece que el Emisor es un organismo autónomo, con personalidad jurídica y patrimonio propio, y que “el Banco tendrá por objeto velar por la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos”.
La Ley agrega que “las atribuciones del Banco, para estos efectos, serán la regulación de la cantidad de dinero y de crédito en circulación, la ejecución de operaciones de crédito y cambios internacionales, como, asimismo, la dictación de normas en materia monetaria, crediticia, financiera y de cambios internacionales”, pero también establece que “ningún gasto público o préstamo podrá financiarse con créditos directos o indirectos del Banco Central”.
A las reformas al Banco Central, Milei sumaron otras modificaciones, una denominada “grillete fiscal”.
“Se trata de una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no puede votar ni sostener un presupuesto deficitario”, y agregó que “los políticos no tienen ningún incentivo para cuidar el bolsillo de los argentinos, porque nunca son ellos quienes pagan los platos rotos”.
“Si durante varios meses seguidos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso dispondrá de algunas semanas para devolver las cuentas al equilibrio. Si no lo hace, entrará en vigencia automática el shutdown, se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos, no se tomará personal y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias. Y principalmente, durante lo que dure el grillete, el presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo”, enfatizó.
Junto con ello anunció el envió de proyectos de ley que permitan mayor profundidad al sistema financiero, donde permitirán la emisión de bonos “en moneda extranjera, unidades de valor u otras unidades de medida. Lo mismo haremos con el financiamiento colectivo, que en el mundo funciona hace años y acá una ley que nadie pidió lo llenó de requisitos y lo destruyó”.
“Un mercado financiero profundo permitirá acceso al crédito a mejores condiciones y cobertura para que los agentes puedan perseguir sus propios proyectos en libertad. Así, entre todas ellas, pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad, decadencia y nos permitirá hacer a la Argentina grande nuevamente”, concluyó.
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