“Se me caen”; “No puedo estar de pie”; “No las puedo levantar”: el dramático relato de personas con Covid que reportan secuelas en sus piernas

Un paciente recuperado de Covid-19 se somete a rehabilitación en un centro deportivo adaptado como hospital. Foto: Reuters

La cantidad de tiempo hospitalizado y aspectos neurológicos explican este fenómeno que está impactando a muchos pacientes.




“Se me caen las piernas”, “no puedo estar de pie”, “perdí la fuerza”, “no me responden como antes”, “no las puedo levantar”, son algunas de las secuelas que algunos usuarios contagiados con Covid-19 están revelando en redes sociales.

Se trata de una nueva secuela que se suma a otra ya ampliamente descritas, como tos, fiebre, dolor de garganta, pérdida del olfato y gusto y dolor en el pecho, entre otros. Pero según estos nuevos reportes, ahora el virus estaría generando problemas en las piernas. El virus las afecta seriamente, y las personas pierden la fuerza en ellas, provocando dificultad para desplazarse, levantarse e incluso pueden llegar a caerse.

Ignacio Silva, infectólogo y académico de la Universidad de Santiago, señala que en relación a la fuerza, lo descrito tiene distintas explicaciones, “por un lado, va a depender de qué está causando la pérdida de ello”.

Silva explica que “en pacientes graves o críticos puede ser la miopatía, que es la atrofia de la musculatura asociada a la estadía prolongada en cama, así como el uso de relajantes musculares que se ocupan para optimizar el manejo de la ventilación. Esto último, más la enfermedad grave, causan que se pierda musculatura y que se vea afectada la fuerza a nivel general de toda la musculatura, no solo de las extremidades inferiores”.

Carlos Pérez, infectólogo de Clínica Universidad de los Andes y decano de la Facultad de Medicina y Ciencia de la Universidad San Sebastián, argumenta que en el Covid-19 se siguen describiendo nuevas complicaciones y efectos a largo plazo, “pero desde el punto de vista neurológico, existe un cuadro que es infrecuente, pero ha sido descrito igual que con otras infecciones virales, que es el Síndrome Guillain-Barré, que es una polineuropatía que afecta especialmente extremidades inferiores”.

Este síndrome, “puede ir ascendiendo y producir debilidad muscular, incluso producir parálisis respiratoria, pero es infrecuente”, señala Pérez.

Evelyn Benavides, neuróloga de Clínica Dávila, coincide con Pérez. “Existe un cuadro que se ha visto, que es una polineuropatía, los pacientes quedan con algún daño de los nervios que controlan los movimientos de las piernas. Además, se han visto cuadros parecidos al Síndrome de Guillain-Barré”.

En pacientes menos graves, Silva señala que “asociado a uno de los síntomas de las afecciones virales es la pérdida de fuerza o la sensación de ésta, puede haber mialgias que evitan también la movilidad, afectando a cualquier músculo del cuerpo”.

Pérez añade que también, “personas que han estado largo tiempo hospitalizadas, sobre todo aquella que han estado más graves, conectadas a respiración mecánica, sufren una importante atrofia muscular, quedan con debilidad muscular en todas las extremidades. Los pacientes deben rehabilitarse para poder volver a caminar” (foto principal).

Cuando la persona hace reposo en cama pierde rápidamente musculatura, sobre todo en adultos mayores y eso genera sensación de debilidad, “entonces se mezcla esta sensación producto de la inflamación sistémica que genera el virus (por la inflamación y fiebre) y también por el reposo. Mientras más días en cama, más posibilidades de fatiga muscular puede tener la persona”, señala Silva, infectólogo del Hospital Barros Luco.

En casos de debilidad de las extremidades inferiores post Covid-19, pueden haber varias causas, señala Benavides, también neuróloga en Clínica Vespucio. “Uno a nivel central, en la médula espinal, por ejemplo una inflamación de ésta, también en la salida de los nervios hacia las piernas, y en la unión de los nervios y el músculo. Depende en qué lugar se produzca el daño”.

Hemos ido aprendiendo durante la pandemia que el virus nos sorprende cada vez con distintos síntomas, manifestaciones, signos que lo han caracterizado como un virus bastante particular. “Más allá de ser un síntoma directo de inflamación del virus a los músculos, es asociado a la respuesta inflamatoria que produce el virus y al reposo en la mayoría de los casos”, argumenta Silva.

Benavides señala que estamos abiertos a muchas posibilidades. “Es un virus que nos ha dado varias sorpresas”.

En general, “los cuadros neurológicos, y de debilidad en extremidades inferiores, se asocian a un cuadro bien establecido como el Síndrome Guillain-Barré, polineuropatía o cuadros post hospitalización, intubación prolongada, ventilación mecánica. Eso es lo que se puede observar”, explica Pérez.

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