¿TikTok tics? Especialistas alertan por aumento de casos de niños y adolescentes con tics nerviosos

El abuso de las redes sociales, de los juegos electrónicos y la sobreexposición a pantallas durante la pandemia está generando un aumento de movimientos repentinos y repetitivos en los menores, incluso de casos de síndrome de Tourette.




Públicamente, la alerta surgió entre los especialistas de Estados Unidos, Canadá, Australia y el Reino Unido. Durante meses, pediatras y neurólogos veían cómo a su consulta llegaban cada vez más adolescentes con movimientos repetitivos sobre todos en su cara (cierre de ojos, muecas) y cabeza que no podían controlar. Sus padres estaban asustados y los médicos intrigados.

Los tics nerviosos, como se conocen estos trastornos del movimiento, están definidos como espasmos involuntarios y repetitivos que se pueden presentar como respuesta a la ansiedad o el estrés. Los más comunes son el parpadeo rápido de ojo, cierre violento de párpados, movimiento de cuello como cabeza hacia el hombre, muecas de labios y movimiento de manos.

Los casos que veían estos especialistas, tenían algo en común: adolescentes que declararon seguir en la red social TikTok a otros pares que sufrían el síndrome de Tourette, otro trastorno del sistema nervioso que hace que las personas hagan movimientos o sonidos repetitivos e involuntarios. En términos sencillos, tics nerviosos que se prolongan en el tiempo y a los que se suman ruidos y vocalizaciones.

Según los neurólogos entrevistados por el diario The Wall Street Journal (WSJ) aunque no se habían rastrado los casos a nivel nacional, sí existían datos de los centros pediatricos de manera individual. Por ejemplo, señalan en la nota que desde marzo de 2020, el Hopsital de Niños de Texas ha informado haber visto aproximadamente a 60 adolescentes con estos tics, mientras que los médicos vieron uno o dos casos un año antes de la pandemia. En el Centro de Tourette de la Universidad Johns Hopkins, entre el 10% y el 20% de los pacientes pediátricos han descrito comportamientos similares a los tics de inicio agudo, un aumento del 2% al 3% un año antes de la pandemia, según Joseph McGuire, profesor asociado de esta universidad.

Imagen referencial. Foto: Reuters

De acuerdo a lo informado por este mismo medio, en el Reino Unido, los especialista comenzaron a estudiar el fenómeno en enero, los videos que contenían el hashtag #tourettes obtuvieron alrededor de 1,25 mil millones de visitas, según su informe, un número que desde entonces ha crecido a 4,8 mil millones.

Lamentablemente, en Chile la situación no es diferente y los especialistas también están detectando un importante aumento de consultas por tics nerviosos y de síndrome de Tourette. ¿Qué está pasando?

Más casos de tics

La doctora Ingrid Cardoso, neuróloga infantil de Clínica Universidad de los Andes, explica que los trastornos del movimiento se presentan generalmente en niños y niñas, y son parcialmente involuntarios en su inicio. “Si se les dice que dejen de hacerlo, pueden controlarlo, pero luego tienen que hacerlo para liberar el estrés o la tensión que están sintiendo. No los hacen cuando están durmiendo, sino solo en el período de vigilia y se exacerban en un estado de estrés”.

Antes de la pandemia, recuerda la especialista, le tocaba ver algunos casos. Menores que se estresaban en situaciones de alta tensión, frente al bullying de sus compañeros, pero ahora en los últimos meses, la mayor cantidad de casos está asociado al estrés y ansiedad que producen las pantallas, el principal elemento gatillante de estos cuadros.

“En la urgencia he visto casos de niños pequeños, de dos o tres años que llegan por tics. Otros niños más grandes que entre las clases y tiempo de ocio pasan 8 o 10 horas frente a las pantallas. En esos casos, la primera recomendación es reducir el uso de pantallas y la situación comienza inmediatamente a mejorar”.

Un niño con mascarilla y protector facial mira su celular afuera de una escuela en Filipinas. Foto: AP

Dice que el principal manejo en caso de tics es la educación de la familia y quitar el factor gatillante. Generalmente, se trata de niños que están predispuestos a hacer tics, pues existe un predisponente genético; en la familia hay otros miembros con tics. “Indagando un poco más en la historia se pueden ver casos de familias con déficit atencional, ansiedad, cuadros obsesivos compulsivos”, señala la especialista.

Según Cardoso, no es la pantalla en sí, sino que son niños que se estresan ante aplicaciones, juegos o videos que ven en ellas y responden a ese alto nivel de estrés con tics. “Generalmente, tienen un curso evolutivo. Parten al inicio de la escolaridad, se exacerba en la adolescencia y pasados los 18 años, comienza a ceder”, indica la neuróloga.

En su experiencia, estima un incremento del doble de casos. “Casos de tics veía uno o dos al mes. Hoy veo cuatro o cinco. De Tourette, eran uno al año o cada seis meses. Ahora es también el doble”, dice la doctora Cardoso.

El neurólogo infantil de Clínica Alemana, Marco Manríquez, confirma el incremento de casos. “Me ha tocado ver más tics en pandemia, durante las cuarentenas y también ahora que se está abriendo más los permisos. Cualquier situación que cause estrés, podría causar un aumento de tics. Y no solo aumentan estos trastornos, en el último tiempo, todas las patologías psiquiátricas también han aumentado”, detalla.

“Lo que he visto, son niños que tienen tics y que juegan muchas horas frente a una pantalla. Van avanzando en las etapas de los juegos y se ponen nervioso. Niños de 6, 7 y 8 años que tienen leves tics antes y que con los juegos aumentan. En general, los tics tienen que ser evaluados y mantener a estos niños en control con un especialista. Los padres debieran consultar cuando hay cambios notorios en la intensidad o la frecuencia de los tics y si éstos interfieren con la rutina de los niños.

Origen

Desde la biología, la explicación de los tics, dice el neurólogo de Clínica Alemana, además del elemento hereditario, un trastorno de movimiento que se genera en áreas del cerebro llamadas núcleos basales pero que aún no está bien descrito el por qué ocurre. “Las personas que tienen tics, sienten como una molestia, una sensación previa y al hacer el movimiento repetitivo liberan esa sensación. La mayoría de las veces, si se hacen exámenes de imágenes o movimientos, aparece todo normal”.

La doctora Evelyn Benavides, neuróloga de Clínica Dávila, recalca que por definición, los tics son involuntarios y en los casos de Tourette tienen además una base genética y otros comportamientos como hiperactividad. En el caso específico del abuso de pantallas, la especialista dice que, además de la ansiedad y el estrés que pueden producir, está relacionado con una mala calidad de sueño, pocas horas de descanso, lo que también es un generador de tics, sobre todo en personas con predisposición genética.

Desde que se inició la pandemia, reconoce la doctora Benavides, ha visto un tercio más de casos de tics, que antes de 2020.

Para el neurólogo infantil de Clínica Santa María, doctor Yuri Dragnic, los tics motores son relativamente frecuentes y también tiene una percepción de incremento de los casos. “Tal parece que la pandemia y el estrés, lleva al abuso de pantallas, y eso pone a los niños más ansioso. Les genera un cuadro de estrés y de ansiedad. Hay un grado de adicción también en los niños. Se pierden las costumbres saludables, los hábitos de sueño, no se realizan actividades al aire libre, aumentan los fenómenos de ansiedad y aquellos con predisposición genética podrían desarrollar tics”.

En la mayoría de los niños, los tics son cuadros transitorios, señala Dragnic. En esos casos, “la recomendación es que los padres estén pendientes si aumentan y en qué situaciones se producen, pero en ningún caso retarlos o llamarles la atención cuando lo hagan porque eso solo les generará más ansiedad, es mejor una indiferencia activa”.

¿Más Tourette?

En términos sencillos, cuando los tics perduran en el tiempo (más de un año) y se suman, además de los movimientos repetitivos, vocalizaciones, ruidos, palabras o frases, es momento -dicen los especialistas- de evaluar la posibilidad de un caso de síndrome de Tourette.

“Si los movimientos son inadecuados, si se agregan coprolalias, que altere su calidad de vida, entonces hay que consultar con un especialista. También cuando se prolonga en el tiempo. La mayoría de los casos son de tiempo autolimitado, pero si la persistencia es mayor a un año, se debe evaluar”, agrega Dragnic.

En la aplicación TikTok es posible ver a adolescentes influencer chilenos que dicen tener síndrome de Tourette. Uno de ellos, tiene más de 345 mil seguidores, 3,7 millones de me gusta y hasta le da puntuaciones a los tics que tiene. Otra influencer, con más de 11,2 millones de me gusta y 1,4 millones de seguidores. Una situación similar a la que mención la nota de prensa del WSJ.

Imagen referencial. Foto: Reuters

El doctor Manríquez, indica que no existen cuadros de Tourette que tienen un origen psicógeno o psicológico que están favorecidos por situaciones ambientales. “Son pacientes con cuadros ansiosos o depresivos. En algunos casos pueda haber un poco de copia, de seguir una moda en la web o de repetir lo que estás viendo. En TikTok se ven algunos adolescentes influencer que dicen tener este síndrome pero a mi juicio son demasiado exagerados los movimientos que muestran en sus videos. Puede en esos casos específicos, estos tiktokers tengan otro trastorno detrás pero no Tourette”, advierte Manríquez.

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