Cuando Mon Laferte era Norma: la difícil infancia de la estrella del Festival en las calles viñamarinas
Después de que su padre abandonara el hogar, la artista viñamarina recorrió las calles para conseguir dinero para su casa. Una infancia marcada por la soledad, el abuso y la música como vía de escape. Este jueves 26 se presenta en el certamen de la Ciudad Jardín.
Una vez más, el Festival de Viña del Mar recibe a una de las hijas de la ciudad, Mon Laferte. Norma Bustamante, quien por muchos años vagó por las calles de la ciudad costera con una guitarra para conseguir dinero, vuelve al escenario más prestigioso de la localidad por tercera vez.
Mon Laferte nació en 1983 en Viña del Mar y, a la corta edad de siete años, su padre abandonó su vida. El progenitor se fue, lo que provocó que su madre sola tuviera que costear la subsistencia económica de la familia. “Un día lo llamé y le dije ‘papá, no quiero nada de ti, no quiero dinero, lo único que quiero es conocerte’ y me colgó”, dijo la cantante en su documental de Netflix.
El arte entró a la vida de la cantante por su familia. Mon Laferte ha destacado la figura de su abuela materna, quien le inculcó la música como parte fundamental de ella. “El yo querer ser compositora vino de ella, porque ella hacía sus propias canciones. Eso era importante para mí, porque no todas las mujeres componían sus canciones”, dice la cantante en el largometraje.
Durante un tiempo, la pareja de su madre fue un panadero que conseguía pan duro para la familia. La artista recuerda comerlo remojado después de calentarlo en una sartén. “Él iba a la panadería cuando no tenía chamba y le regalaban el pan viejo, entonces comíamos pan todo el tiempo (...) Guardábamos el más blandito para que durara más días”, dijo la artista en una entrevista con Yordi Rosado.
En una cruda carta abierta, Mon Laferte relata de manera directa algunos recuerdos de su dura infancia. “Fui violada a los 7 años, a los 11 empecé a tomar, fumar cigarro y consumir marihuana, probé la pasta base a los 13, estudié en la D.320, almorzaba en la escuela y solo llegué a octavo básico”.
A los 13 años, Mon Laferte dejó los estudios y comenzó a tocar su guitarra por las calles de su ciudad para ganar dinero. Para el Diario La Nación, la artista contó que tenía una amiga que tocaba mejor que ella el instrumento, así que ella solo cantaba y compartían lo recaudado. “Yo sentía un goce en eso, era mi vida: había cantado, me habían pagado y me podía tomar un té y comer un pan con mi amiga”, manifestó para el medio.
En su hogar, la situación seguía siendo inestable y marcada por la desprotección. La artista cuenta que pasaba mucho tiempo sola y su madre comenzó una relación tóxica con un hombre alcohólico que abusó sexualmente de ella.
Durante los siguientes cinco años, Mon Laferte estuvo en un vínculo tóxico de abuso por parte de un hombre de 34 años. Él tomó el control de la vida de la artista y se transformó en su manager. La cantante expresó en el programa Podemos hablar: “Yo le tenía miedo a esa persona. Yo le hacía caso en todo”.
Después de alejarse de él, la artista probó suerte en Santiago en el programa Rojo, fama contrafama. La artista detalla que en el programa fue acosada sexualmente por el productor musical Jaime Román, quien posteriormente fue condenado por delitos relacionados a servicios sexuales de menores de edad.
Mon Laferte no ganó la competencia de talentos, pero se hizo con el cariño del público y logró la publicación de su primer disco La chica de rojo. Tras ello, la artista se encaminó a México, donde su carrera alcanzó el éxito que la traería de vuelta a su ciudad natal en 2017. Pero no para cantar en la calle, sino para coronarse en el escenario más grande de Viña del Mar.
Lo último
Lo más leído
1.
3.
5.
Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses
Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE