Educación

La ingeniera que recomienda a los adultos con trabajo volver a estudiar

“La empleabilidad depende cada vez menos del título inicial y más de la capacidad de seguir formándose a lo largo de la vida, lo que impulsa a adultos ya insertos en el mundo laboral a volver a estudiar para actualizarse o reconvertirse”, sostiene Magdalena Silva, vicerrectora de Apoyo al Estudiante de AIEP.

Magdalena Silva, vicerrectora de Apoyo al Estudiante de AIEP.

Entre quienes desean progresar en la vida, la tendencia que ha ganado terreno en el país es volver a estudiar siendo adulto para obtener un título, perfeccionarse o bien terminar estudios que quedaron inconclusos. Este nuevo perfil de estudiantes, no obstante, requiere especial atención de parte de las instituciones de educación superior, pues muchas personas, además de tener que cumplir en sus trabajos, tienen responsabilidades familiares ineludibles.

“El contexto laboral empuja a la actualización constante. La empleabilidad depende cada vez menos del título inicial y más de la capacidad de seguir formándose a lo largo de la vida, lo que impulsa a adultos ya insertos en el mundo laboral a volver a estudiar para actualizarse o reconvertirse”, sostiene Magdalena Silva, ingeniera comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, magister en gerencia y políticas públicas y vicerrectora de Apoyo al Estudiante de AIEP.

¿Qué explica el auge de los adultos trabajadores en la educación técnico-profesional?

Son personas que persiguen sus sueños y que buscan mejorar su condición laboral actual, más allá del sueldo. Detrás de la decisión de estudiar cuando se es adulto con una vida ya formada hay un componente de proyecto de vida y reconversión proactiva. Este fenómeno está redefiniendo una parte sustantiva de la educación técnico-profesional. En AIEP, el 51,3% de los titulados de 2025 trabajaba tanto al ingresar como al titularse, y solo un 22,1% no tenía experiencia laboral previa. Incluso, la trayectoria formativa refuerza esa condición, no la interrumpe, pues el porcentaje de personas que se encontraba empleada cuando se tituló subió en promedio 4,8% entre el ingreso y la titulación. Es decir, hay personas que estaban desempleadas cuando entraron a estudiar y encontraron empleo antes de concluir su formación en AIEP. Vemos que cuando se compatibilizan trabajo y estudio se potencia la empleabilidad en vez de perjudicarla. Es notable que el estudio en la edad adulta se esté convirtiendo en un catalizador del empleo.

¿Cómo hoy en día se logra compatibilizar estudio, trabajo y familia?

Es un camino difícil, hay sacrificios, pero la clave es la flexibilidad y en el apoyo que nosotros como institución formadora podemos entregar para contribuir a que su vigencia y progreso educacional y laboral sea positivo. Nos interesa el bienestar de todos nuestros estudiantes y particularmente de quienes trabajan y el éxito pasa por perseverar en la obtención de sus metas académicas. En ese contexto, vemos que las modalidades de formación flexible son las adecuadas, sean estudios vespertinos, online o semipresencial. Incluso, estos grupos registran mayor satisfacción con su desarrollo profesional que quienes estudian en la jornada diurna.

¿Cómo AIEP apoya a estos estudiantes que reingresan a estudiar siendo adultos?

El acompañamiento es fundamental. Tenemos un conjunto de apoyos profesionales a cargo de especialistas para complementar su desarrollo académico y brindarles la atención que necesitan para alcanzar su título. Estos incluyen apoyo psicológico y psicopedagógico, orientación en temas de salud y asistencia social.

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